
Hace seis años, cuando comenzó la pandemia de covid-19, la transformación digital, así como la disponibilidad de capital de riesgo y el interés de fondos de inversión en mercados emergentes permitieron el impulso de startups y el nacimiento de los llamados unicornios en México. Entre ellos Stori, que alcanzó una valuación de 1,200 millones de dólares en julio de 2022.
Para Marlene Garayzar, cofundadora de la empresa, alcanzar este estatus fue un punto y aparte que les abrió puertas, pero la carrera no termina ahí: cuando llegan inversionistas, en cada ronda se suman nuevos compromisos y expectativas por cumplir, así como la búsqueda de rentabilidad y disciplina financiera.
El unicornio es una historia de éxito, pero no el endgame. Para nosotros es como un hito, pero no nos perdamos, todavía falta mucho más por cumplir. Hay que seguir avanzando, pero sí fue transformador porque se nos abrieron puertas en medios, la gente empezó ya a ubicarnos, dice Garayzar.
El camino para lograr esa valuación arrancó años antes del anuncio público. Entre 2018 y 2020, el trabajo se concentró tras bambalinas, con el desarrollo de infraestructura tecnológica y probar su tarjeta de crédito antes de salir al mercado.
Durante esos años, la tarea fue “preparar todos los sistemas que se requerían para el lanzamiento. De 2020 a 2022 fue empezar ahora sí con un producto listo para probar en el mercado, darle acceso a los que se anotaron en la lista de espera, teníamos medio millón de clientes que se anotaron en un periodo de seis meses”.
En la actualidad, Stori no solo tiene la tarjeta de crédito con la que empezó, en su portafolio hay en total 20 productos, incluyendo una cuenta de depósitos, ahorro con rendimiento garantizado, préstamos, entre otros.
También la transición a unicornio implicó desafíos internos. Uno de los principales fue atraer talento cuando la empresa todavía no contaba con reconocimiento en el mercado, “porque antes de ser unicornio, no tienes una prueba de que tu startup vaya a tener éxito”, señala.
Rentabilidad, disciplina y gobernanza
Después del punto de inflexión al convertirse en un unicornio, el enfoque de la empresa se centró en consolidar su modelo de negocio y alcanzar la rentabilidad. Según Garayzar, ese objetivo se logró en 2025 y se ha mantenido desde entonces.
“Desde marzo del año pasado Stori es rentable. No solo somos rentables un mes, sino sostenidamente”, afirma. “Nuestros créditos son fondeados con los depósitos, es decir, ya la intermediación nos da para seguir creciendo en el crédito. Tenemos una tesorería bastante eficiente”.
Para Garayzar esto los libera de la necesidad de levantar más capital para crecer, a menos que haga sentido para expandirse de manera más acelerada; pero por ahora en el horizonte está lograr una Oferta Pública Inicial (OPI) y cotizar en el mercado bursátil.
Alcanzar la rentabilidad es el principal reto de startups y unicornios. La cofundadora de Stori asegura que el secreto está en la disciplina financiera. “No gastar en las cosas que no consideramos que son importantes, no dispendiar el dinero en cosas que no consideramos que le añaden valor al usuario”, explica.
La directiva señala que la compañía también ha priorizado la inversión en tres áreas: talento, tecnología y cumplimiento regulatorio. Este último elemento se relaciona con su responsabilidad dentro de la empresa en el área de gobernanza, donde la función principal es cuidar que todo esté en regla y contar con las licencias necesarias.
Desde su perspectiva, el desarrollo tecnológico propio también ha sido un factor determinante, pues permitió que la empresa pasara de ofrecer únicamente tarjetas de crédito a desarrollar una plataforma con múltiples productos financieros.
El auge de capital de riesgo que impulsó a muchas startups latinoamericanas se ha moderado en los últimos años. Garayzar reconoce que el entorno actual es diferente a lo que pasó en 2021 y 2022.
Ahora no es secreto para nadie, no hay las mismas rondas de antes, no hay tanta abundancia de capital o quizá interés en invertir ahora, pero es normal, afirma la cofundadora de Stori.
Sin embargo, la ejecutiva considera que el mercado ha evolucionado hacia un enfoque más sostenible. “Los fondos quieren ver que haya crecimiento, pero también que tengas buenos números, que sea rentable”, explica.
Stori ¿el próximo banco?
México pasa por un boom de jugadores digitales que ya operan como banco o están a la espera de hacerlo, en la lista están Revolut, Openbank, Hey, Nu, Mercado Pago o Klar. La estrategia de Stori es consolidar su operación bajo una estructura regulatoria gradual.
La empresa comenzó como sociedad financiera de objeto múltiple (Sofom) y posteriormente adquirió una licencia como sociedad financiera popular (Sofipo) tras la alianza con Savvi Financieros. Este último paso le permitió a la compañía otorgar dinero a crédito e incursionar en productos de depósitos.
Siempre desde que planeamos la compañía sabíamos cuál era el caminito: ser una Sofom (…) luego ser Sofipo y eventualmente lo haremos banco. Es poco a poco, es ir entendiendo para qué sirve cada licencia”, explica Garayzar.
Por ahora, la licencia actual es suficiente para el segmento que atiende la empresa. No obstante, en el futuro la empresa podría considerar convertirse en banco si el crecimiento de su base de clientes lo requiere.
Ese paso lo darían cuando tengan una red de usuarios suficiente que necesiten de productos como portabilidad de nómina. “No sé cuándo pase. Creo que ahora tenemos una licencia que nos va a durar bastante, porque para el segmento que nosotros servimos es suficiente la captación y la colocación que nos permite dar la licencia de Sofipo”, afirma.
Stori no es la única empresa del sector de servicios financieros digitales que ha contemplado la idea de convertirse en banco para ampliar su portafolio de productos, en esa misma línea se encuentra Nu México, que ya recibió la autorización del órgano regulador para operar en la banca múltiple, pero le falta cumplir algunos requisitos. De igual manera, Mercado Pago y Finsus están a la espera de obtener la licencia como banco en México.
Los que ya opera en el país a través de una licencia bancaria son Plata, que ya es el banco número 53 en el mercado mexicano. Y antes de esa empresa, el último nombre en sumarse a esta lista fue Revolut, compañía con matriz británica.
Previamente, Covalto y Ualá pasaron de operar como empresas fintech a formar parte de la banca tras la compra de Finterra en 2021 y ABC Capital en mayo de 2023, respectivamente.
A su vez, Kapital adquirió Banco Autofin hace tres años, luego de una inyección inicial de 50 millones de dólares. El grupo financiero también se hizo de los activos de Intercam en 2025, luego de que esta última entidad fuera señalada por el Tesoro de Estados Unidos por presuntos nexos con el tráfico de fentanilo.
IA como camino hacia la eficiencia
La incorporación de inteligencia artificial también se ha convertido en una de las herramientas clave para mejorar la eficiencia operativa. Garayzar asegura que la empresa busca operar bajo un modelo “AI by default”.
El primer uso relevante fue en áreas de atención al cliente y cobranza. “Empezamos con customer service y con cobranza para seguir disminuyendo nuestros costos de servicio”, explica. Según Garayzar, estas herramientas permitieron reducir alrededor de 50% los costos de atención al cliente en un año.
La tecnología también se utiliza para automatizar procesos internos relacionados con la detección de fraude y el cumplimiento regulatorio. Incluso, la empresa automatizó gran parte del trabajo que hacían antes de manera manual los analistas de prevención de lavado de dinero (PLD) o fraudes.
De igual manera, algunas consultas operativas dentro de la empresa se apoyan en inteligencia artificial, debido a que hay preguntas sencillas que responde un agente creado por el área de compliance.
La OPI y la bolsa: el verdadero gran hito
Con la rentabilidad alcanzada y una operación consolidada, el siguiente paso en la hoja de ruta de la empresa podría ser una Oferta Pública Inicial, que sería el “hito más importante” para Stori, aunque eso depende de encontrar el momento correcto en el mercado bursátil.
Lo dijimos en octubre del año pasado, estamos viendo una OPI y estamos trabajando para eso. Ya tenemos la rentabilidad, los números (…) depende de nosotros si estamos listo y hay que trabajarlo, pero también los mercados tienen que indicarlo, entonces dijimos 24 meses, ese es el tiempo que nos pusimos y todavía tenemos el próximo año para ver cuál es el momento ideal, para lograrlo
Saltar de ser un unicornio a una empresa pública sería el suceso más importante, pues eso significaría que ya son una compañía madura, lista para los mercados, atractiva para los inversionistas. Además de que ello les permitiría crecer más rápido, incluyendo la posibilidad de expandirse a otros puntos de Latinoamérica que enfrentan retos similares de inclusión financiera.
De concretarse una Oferta Pública Inicial, la empresa considera la alternativa de hacerla dual —es decir en México y Estados Unidos—, aunque todavía no existe algún plan definido y falta tiempo. En una carrera de 1,000 metros rumbo a la OPI van en el 700 y lo más difícil “sprint al final”, pero su cofundadora afirma que en Stori son “corredores constantes”.
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