
En Nowports aprendieron que convertirse en unicornio no es la meta, sino el inicio de una otra fase y otros retos: saber dónde invertir cada dólar, qué ciudades son las indicadas para expandirse, cómo gastar sabiamente en tecnología y cuál es el capital humano necesario para ejecutar esa estrategia.
Tras captar 230 millones de dólares y abrir una decena de oficinas, la startup de logística tuvo que frenar, recortar y volver a hacer cuentas para construir un negocio que perdure. Esa etapa de redefinición queda en manos de Fernando Poitevin, un ejecutivo con dos décadas de experiencia en la industria aérea, que asumió la dirección general en abril de 2025 con un objetivo claro: devolver el foco, disciplina y simplicidad a la empresa.
Nowports surgió en 2018 con el sueño de redefinir el comercio en Latinoamérica a través de la tecnología, competir contra los agentes de carga tradicionales, coordinar fletes, trámites y relaciones logísticas, de manera clara, abierta y transparente.
Sus fundadores, Alfonso de los Ríos —quien dejó el cargo de CEO a Poitevin— y Maximiliano Casal, aseguraron los primeros recursos al participar en la incubadora de startups “Y Combinator”, que impulsó a empresas como Airbnb y Rappi. Les dio 5.3 millones de dólares de capital semilla, con eso abrieron su primera oficina en Monterrey, Nuevo León.
Colgarse la etiqueta de unicornio
Para 2020, a pesar de la desaceleración que provocó la pandemia en el comercio internacional, Nowports ya resonaba como una de las startups más prometedoras de Latinoamérica.
Con el respaldo de algunos de los más grandes fondos de inversión, recibió tres rondas de capital adicionales que le permitieron llegar al estatus de unicornio en mayo de 2022, con 1,100 millones de dólares en valor. La inercia provocó que se abrieran diez oficinas en Chile, Colombia, Uruguay, Perú, Panamá, Brasil, México y Estados Unidos.
Fernando Poitevin no estuvo presente en ese momento de excitement —palabra con la que define a los unicornios—, pero sí “aterrizó” el modelo de negocio de la empresa. Primero como director de operaciones y después en la etapa de afinar la estrategia y definir nuevas prioridades: “nos enfocamos en mercados donde somos más fuertes”,
Notamos que, para poder operar de forma rentable y con un negocio sostenible y sano, es importante estar presente, por lo tanto estar en tantos países a la vez y penetrar el mercado, no era algo que estuviéramos en condiciones de hacer a la velocidad que pretendíamos”, dice en entrevista con EL CEO.
Ya como director general de la plataforma logística, Poitevin reconoce que el desafío no es sólo levantar dinero, sino decidir dónde ponerlo, con qué probabilidad de éxito y en qué horizonte. Sobre todo en un entorno de euforia que invita a abrir varios frentes al mismo tiempo.
Simplicidad: el gran el aprendizaje
La experiencia de Nowports reitera sobre el reto central de la figura del unicornio: el dinero a manos llenas abre oportunidades, pero distorsiona parte del panorama. Poitevin lo plantea en términos de administrar el riesgo: con tanta liquidez, es fácil apuntar demasiado alto y plantear objetivos que quizás no se habrían aprobado con presupuestos más limitados.
Si uno tiene mucha libertad, puede excederse en las apuestas que hace bastante más de lo que se haría con un capital más restringido. En este caso, ha sido un desafío administrar tanto dinero al mismo tiempo”, dice, mientras recalca la necesidad de dar tiros certeros que ayuden a construir el futuro —y quizás no necesariamente enfocados en el presente— de las startups.
Al igual que en la logística, en Nowports el aprendizaje clave terminó siendo la simplicidad. Según el CEO, el mercado obliga a los unicornios a crecer hacia adentro, lo que crea estructuras de organización, tareas y jerarquías más complejas, elemento que termina jugando en contra. “Hoy somos una empresa mucho más simple y mucho más enfocada en lo que tiene un impacto con el cliente y eso es lo que nos va a permitir avanzar”.
El unicornio en reinvención
Tras años de ensayos, la operación de Nowports terminó por concentrarse en México y Chile, donde atiende movimientos de carga hacia todo el mundo mediante una red de socios en otros mercados. Igualmente hubo una alineación en la inversión tecnológica: dejaron de gastar en desarrollar una “solución para cualquier escenario” para enfocarse en escuchar lo que los clientes necesitaban y generar un diferenciador.
La operación del unicornio también descubrió dos valores esenciales: la eficiencia, que menos tiempo se use en tareas de bajo valor para utilizarlo de cara al cliente; y la efectividad, que las cosas se hagan bien desde la primera vez. “Tenemos que ejecutar de manera impecable, con altos niveles de excelencia”, explica Poitevin como un mantra para mantener felices a sus clientes.
De este modo, Nowports identificó dónde anotar sus mejores hits: priorizar el acompañamiento a sus clientes, generar relaciones de solución de problemas, de asesoría, entendimiento y velocidad. Aunque el ingrediente principal es la confianza, que consideran clave para captar y fidelizar.
Y pese a que los recortes —sobre todo los de personal— sí han resentido el ánimo de una parte del equipo, “ha pasado de todo acá”, dice Poitevin. Se mantiene el espíritu emprendedor que acompaña a cualquier startup. Gran parte del equipo actual fundó la empresa, hay un fuerte nivel de cohesión y los colaboradores “tienen la camiseta puesta”.
El futuro de Nowports
En una compañía de comercio internacional, una figura como la de Donald Trump —proteccionista y dispuesta a establecer barreras— no parece ser un buen presagio. Pero Nowports dice estar convencida de que la producción mundial de bienes va a continuar dispersa por todo el mundo, buscando los países más competitivos.
En la recomposición de cadenas de suministro, el unicornio mexicano busca colocarse como un habilitador en la geografía mundial, trabajando con una estructura aligerada y una tecnología menos glamorosa pero más funcional y apegada a la realidad de sus clientes.
Con una posición financiera que, según Fernando Poitevin, le permite proyectar varios años sin la necesidad de salir a buscar capital, el plan no incluye en el corto plazo una nueva ronda adicional ni una Oferta Pública Inicial (OPI); aunque una eventual salida a bolsa, incluso una fusión o adquisición, podrían llegar a aparecer en su radar en el futuro.
Por ahora, la prioridad de Nowports es menos romántica: fortalecer la operación, mejorar rentabilidad y ganar clientes uno por uno, en un entorno donde la palabra “unicornio” parece simbolizar más un espejismo que una etiqueta de la cual colgarse.
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