
México elevó 76% sus compras de gas en 10 años; ahora busca reducir dependencia de EU
La relevancia del gas natural en México está estrechamente ligada a la generación de electricidad. Entre enero y marzo de este año, el 60.1% de la energía eléctrica producida en el país provino de centrales de ciclo combinado
La inversión de 140,904 millones de pesos (mdp) para modernizar la red de gasoductos del país, anunciada este jueves por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, difícilmente reducirá en el corto plazo la elevada dependencia de México de las importaciones de gas natural, una tendencia que se ha profundizado durante la última década.
A partir de 2016, los envíos de gas natural desde Estados Unidos hacia México comenzaron a crecer de forma acelerada, mientras que la producción de este hidrocarburo por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex) mostró un retroceso sostenido, de acuerdo con cifras oficiales.
Datos de la Administración de Información Energética (EIA, por sus siglas en inglés) muestran que en 2025 las exportaciones de gas natural estadounidense hacia México alcanzaron un máximo histórico de 2 billones 422,855 millones de pies cúbicos. Esto representa un crecimiento de 75.91% respecto al billón 377,305 millones de pies cúbicos que el país recibió de EU en 2016.

El aumento constante de las importaciones provenientes de Estados Unidos coincide con la caída en la producción nacional. Desde 2016, ésta se ha mantenido por debajo de los 70 millones de pies cúbicos diarios, mientras que al cierre de 2025 se ubicaba en 54.9 millones.
El director de Desarrollo Económico del , Oscar Ocampo, recordó que alrededor del 75% del gas natural consumido en México es importado, principalmente desde Texas, aunque también llega desde California y Arizona. En ese contexto, consideró poco probable que esta dependencia disminuya durante el sexenio de Claudia Sheinbaum.
En el corto plazo, de aquí a 2030, no va a suceder porque primero se requiere echar a andar los proyectos y después ver resultados”, comentó el especialista.
El plan de Claudia Sheinbaum con el gas natural
La presidenta Claudia Sheinbaum ha impulsado diversas estrategias con el objetivo de alcanzar la llamada soberanía energética, una narrativa heredada de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador. La más reciente contempla una inversión de 140,904 mdp destinada a la modernización de gasoductos entre 2026 y 2030.
Actualmente, México cuenta con 21,149 kilómetros de gasoductos, operados principalmente por el Centro Nacional de Control de Gas Natural (Cenagas), que administra 10,087 kilómetros, equivalentes al 48% del total. Le sigue la Comisión Federal de Electricidad (CFE), con 7,666 kilómetros o 36% de la red. Los 3,396 kilómetros restantes están a cargo de Pemex y empresas privadas.
La prevé aumentar la red nacional de gasoductos en 8.2% hacia 2030, con lo que el sistema alcanzaría los 23,289 kilómetros. El plan contempla la construcción de 11 nuevos tramos, que añadirían 1,750 kilómetros adicionales para Cenagas y la CFE, además de trabajos de mantenimiento en infraestructura existente.
Del monto total de inversión, 53,812 mdp serán destinados a proyectos operados por la CFE, mientras que otros 87,000 mdp se dirigirán a infraestructura bajo control de Cenagas.
En marzo pasado, la IEA ya había advertido sobre las limitaciones en la infraestructura de ductos y la reducida capacidad de almacenamiento de gas natural en México.
Ocampo señaló que, aunque el país cuenta actualmente con alrededor de dos días y medio de almacenamiento, esa capacidad no puede utilizarse por completo debido a las características técnicas de las terminales, que no pueden vaciarse de manera inmediata.
México, ¿ante un ‘apagón’ total?
La relevancia del gas natural en México está estrechamente ligada a la generación de electricidad. Entre enero y marzo de este año, el 60.1% de la energía eléctrica producida en el país provino de centrales de ciclo combinado, de acuerdo con datos del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace).
La cifra supera ampliamente al resto de las fuentes de generación. En segundo lugar se ubicó la energía eólica, con apenas 8.0%, seguida de la hidroeléctrica, con 7.9%.
En este contexto, el especialista del IMCO advirtió que una eventual interrupción en el suministro de gas natural proveniente de Estados Unidos dejaría a México prácticamente sin electricidad, provocando una parálisis económica.
Además, el gas natural mantiene un papel clave en la transición energética del país, ya que es considerado un combustible de transición y menos contaminante que otras fuentes como el carbón o el combustóleo.
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