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GICSA revive presión sobre la CNBV tras pérdidas de inversionistas retail en Aeroméxico y Bachoco

La Ley del Mercado de Valores establece el procedimiento a seguir cuando una emisora decide dejar el mercado local, incluyendo el precio de la oferta.

Publicado el 25 de mayo, 2026

La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) rompió la sequía de Ofertas Públicas Iniciales (OPIs) que se prolongó por ocho años; sin embargo, las salidas de empresas del mercado de valores continúan, lo que en más de un caso significa una pérdida de valor para los inversionistas, especialmente los minoritarios.

Grupo Gicsa es la más reciente empresa que se prepara para abandonar el mercado, con una Oferta Pública de Adquisición (OPA) que ofrecerá al público inversionista 3.80 pesos por acción. El monto, si bien representa una prima de 33.3% respecto al precio de cierre de un día antes de anunciar sus planes, está 77.6% por debajo del precio en el que debutó en la BMV.

El principal impacto para los inversionistas de GICSA es que quienes no acepten la OPA de 3.80 pesos podrían aspirar a un pago mayor si la empresa avanza hacia el desliste, ya que la Ley del Mercado de Valores considera el valor en libros —cercano a 20 pesos por acción— como referencia para ese proceso.

Omisiones de la CNBV

En el mercado mexicano los ejemplos de empresas que destruyeron valor para sus accionistas y posteriormente decidieron abandonarlo son muchos, y los factores son variados, apuntó Amin Vera, director de inversiones de Invala Family Office.

La primera es un regulador muy débil y omiso, tanto por parte de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, y en una menor medida por parte de la BMV”, dijo.


EL CEO la revista Mayo

Una parte de estos procesos fueron antecedidos por algunos signos de alerta, como incumplimiento de obligaciones financieras, señalamientos por parte de pequeños inversionistas y fallas en la información, describió el especialista.

La poca profundidad del mercado local, en el que el universo de inversionistas –institucionales y minoristas– es limitado, y la falta de educación financiera entre los minoristas ( llamados retail), también favorece estos casos.

En México no conviene salirse del molde de las (emisoras) de mayor capitalización, o mercado general (vía ETFs). Y ese es un consejo que al inversionista retail le cuesta mucho trabajo entender”, apuntó.

deslistes empresas BMV
Fotoarte: Andrea Velázquez

Aeroméxico y Bachoco,  OPA’s bajo la mira

De 2018 a la fecha se han deslistado de la BMV 30 emisoras, de acuerdo con datos recopilados por EL CEO. Sin embargo, algunos casos son recordados por la polémica que generaron al revelar sus intenciones.

Es el caso de Grupo Aeroméxico, que en la recta final de 2021 anunció su salida del mercado como parte de la reestructura que inició tras el impacto que la pandemia de covid-19 tuvo en su negocio.

La oferta consistió en un centavo de peso por cada una de las acciones en manos del público inversionista, que en ese momento representaban 49% de su capital social. Los inversionistas podían aceptarla o rechazarla, pero esta última opción significaba una dilución prácticamente total de su tenencia.

Previo a ello, el precio de sus acciones se desplomó de forma inusual, lo que la puso en la mira de la CNBV por el uso de información privilegiada por parte de sus accionistas mayoritarios, quienes anticiparon su salida antes de la OPA.

Otro caso fue el de Bachoco, cuyos accionistas principales –la familia Robinson Bours– presentaron una OPA que ofrecía 81.66 pesos por acción.

La propuesta enfrentó a la compañía avícola con un grupo de inversionistas, quienes incluso lograron que la CNBV presentara ante un juzgado mexicano documentos de la oferta, en busca de conocer la justificación del precio.

Pese al rechazo, la oferta se efectuó sin que la familia Robinson Bours lograra alcanzar el 95% del capital requerido para concretar el desliste. A partir de ese momento, la empresa recurrió a compras pequeñas en el mercado abierto, y en marzo de 2024 logró el porcentaje necesario para su salida.

El reto regulatorio

La Ley del Mercado de Valores establece el procedimiento a seguir cuando una emisora decide dejar el mercado local, entre ellas el precio al que comprarán las acciones. Para ello, la legislación considera el precio que resulte mayor entre el valor de cotización y el valor contable de los títulos.

Si los inversionistas retail deciden no participar en la oferta, la emisoras están obligadas a conformar un fideicomiso por un periodo de seis meses. Esto con el fin de garantizar que los inversionistas restantes puedan vender sus posiciones, aunque al mismo precio de la OPA.

Sin embargo, más allá de ello, las opciones de los minoritarios inconformes son pocas, apuntó Sergio García Quintana, socio director de GQC. Incluso, corren el riesgo de quedarse dentro de una empresa sin liquidez.

En estos casos, la función de la legislación y de la autoridad reguladora es la de determinar que el precio establecido es justo, pero no necesariamente el que los inversionistas minoritarios consideran adecuado, de acuerdo con el especialista.

Lo que se trata de evitar es que haya un trato preferencial a un grupo mayoritario” agregó Quintana.

El especialista apuntó que más allá de lo que establece la legislación, la generación de valor de las emisoras que participan en el mercado depende de que todos los actores desarrollen de manera correcta su función.

El nivel profesional que debe de existir de los que emiten, de los que supervisan, de los que autorizan, de los que hacen toda la revisión de los estados financieros tiene que ser profesional”, añadió.

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Patricia Guerrero Medina

Reportera con experiencia en empresas listadas en la Bolsa Mexicana de Valores, con enfoque en transporte, fibras inmobiliarias, entre otras. Actualmente cubre las fuentes de mercados, transporte y turismo. Le gusta contar historias sobre números.

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