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La Casa de Toño, la red ‘oculta’ detrás del imperio de antojitos valuado en 400 mdd

Detrás de La Casa de Toño operó una red de al menos 27 empresas, en algunos casos fundadas por presuntos prestanombres, como empleados, amas de casa, estudiantes, personas de la tercera edad, dejando a “Toño” y a su familia tras bambalinas.

Publicado el 27 de agosto, 2026

En una tortillería en Los Reyes-La Paz, Estado de México, se ubica la dirección de Viridiana, una joven que en 2015, al menos en el papel, fundó la empresa Operadora de Restaurantes Mak, la cual facturó y administró siete sucursales de La Casa de Toño en Ciudad de México.

Algo similar ocurrió dos años después, en 2017, entonces Mariana, quien en ese momento era analista de nóminas en La Casa de Toño, apareció —junto a Delfina, una ama de casa sin trayectoria empresarial y originaria de la zona norte de Guerrero— como socia fundadora de la compañía Restaurantes MARTOCA, que administra cinco sucursales del restaurante de antojitos mexicanos.

Una investigación de EL CEO revela que La Casa de Toño ha operado durante más de una década por medio de una red de al menos 27 empresas, y en algunos casos los socios fundadores son presuntos prestanombres o terceros, ajenos al fundador original Marco Antonio Campos Paradán, “Toño”, o de su familia.

Una tortillería en Los Reyes-La Paz es la dirección de una de las fundadoras de Operadora de Restaurantes Mak, la cual facturó y administró siete sucursales de La Casa de Toño. Fotografía: EL CEO

Un esquema que duró hasta 2025

Durante años, este restaurante con 66 sucursales usó casi siempre la Notaría 181 —ubicada al poniente de CDMX— para registrar a diferentes socios fundadores y administradores únicos, tuvo también distintos registros fiscales, diversas cuentas bancarias, variadas figuras patronales… Un esquema que se replicó hasta finales de 2025, cuando “Toño” compró las acciones que estaban a nombre de estos personajes misteriosos.

Una presentación interna detalla cómo diversas sociedades operaban las sucursales de La Casa de Toño. Fotografía: Especial

Las asambleas celebradas en octubre pasado, y disponibles en el Registro Público del Comercio, detallan que los socios fundadores —como Viridiana, Mariana o Delfina, que inclusive conservaban el cargo de administradoras únicas— cedieron sus acciones a “Toño” por menos de 50,000 pesos. Esto a pesar que en una presentación para inversionistas citada hace unas semanas por Bloomberg, se refiere que La Casa de Toño tiene un flujo operativo de 50 millones de dólares al año.


EL CEO la revista Julio

Después de esta operación —que se realizó mediante dos sociedades más denominadas Las 2 Poblanas CDT e Impulsora Gastronómica FLOCLATO—, “Toño” y miembros de su familia asumieron cargos como presidentes, comisarios, administradores, entre otros. Es decir, finalmente aparecieron como los dueños de este conglomerado.

EL CEO solicitó una postura a La Casa de Toño respecto a los hallazgos de este reportaje; sin embargo, al cierre de la edición no hubo respuesta.

La red oculta de La Casa de Toño

Entre algunos de los socios fundadores se encuentran empleadas de La Casa de Toño, amas de casa, estudiantes, personas de la tercera edad, personajes que no aparecen en registros civiles o inclusive sus datos personales fueron alterados.

Es el caso de Maribel, nacida en 1987, y no aparece en registros como la plataforma para tramitar su Clave Única de Registro de Población (CURP), pero desde 2012 es la fundadora de Ingeniería en Alimentos ADA, la cual gestiona las sucursales de La Casa de Toño en: Aragón, Coapa, Gran Sur, Marina, Narvarte y Nezahualcóyotl.

David, nacido en 1992, aparece como fundador en 2017 de Restaurantes Anca, compañía que administró las sucursales de Ermita, Ixtapaluca, Juárez, Las Águilas, Perinorte, Plaza la Rosa y Portal Vallejo; en ese entonces, reportes lo vinculan a la Universidad Anáhuac, sin embargo, en el Registro Nacional de Profesionistas no hay detalles de su trayectoria académica.

En otros casos, las empresas quedaron en manos de abogados, contadores y representantes legales de Marco Antonio Campos Paradán. Es el caso de María del Carmen Flores Godínez, quien prácticamente gestiona toda la red empresarial que ha sostenido La Casa de Toño, pero en LinkedIn refiere que trabaja en la Notaría 181, a cargo de Miguel Soberón Mainero, especialista en materia fiscal.

Este tipo de personas fundaron las empresas que han administrado las 66 sucursales, así como sus fábricas —de flautas, flanes y tostadas—, el centro de distribución y oficinas centrales. 

EL CEO intentó contactar a estos socios vinculados a La Casa de Toño, pero al cierre de la edición no hubo respuesta.

Conexión de la red con “Toño”

Este entramado empresarial comenzó desde 2012, dejando a “Toño” y a su familia operarlo tras bambalinas, solo con algunos cargos de administración o poderes legales. La participación más directa de Antonio Campos Paradán se da por medio de 18 registros de la marca La Casa de Toño, la cual sí es de su propiedad, y desde 2019 le dio licencias de uso a las sociedades de toda la red.

Y aunque durante años estas empresas operaron de forma individual, casi como un esquema de franquicias —aunque no lo son—, La Casa de Toño se convirtió en un imperio de los antojitos mexicanos. Bloomberg publicó en julio pasado que “Toño” explora la la venta del restaurante, además que la valuación podría alcanzar los 400 millones de dólares, siendo Grupo Gigante el más interesado en adquirirlo.

Pasar de 13 a 45 sucursales en tres años

A finales de los ochenta, Marco Antonio Campos emprendió su negocio de quesadillas. Poco a poco le fue dando forma, y en 2002, se consolidó la primer sucursal formal de La Casa de Toño en la colonia Clavería.

Fue hasta 2008 que “Toño” fundó su primera empresa llamada Gastronómica Restimex, de ahí le siguieron 14 más, todas registradas a su nombre como Alimentos Mexicanos de Calidad Clavería 1, Alimentos Mexicanos de Calidad Sabino, Alimentos Mexicanos de Calidad Lindavista, Grupo Restaurantero LCT, entre otras. 

Entre 2015 y 2018 se dio una expansión considerable, pues La Casa de Toño paso de 13 sucursales a 45. Fotografía: Especial

Entre 2015 y 2018 la expansión de La Casa de Toño detonó, alcanzando los 45 restaurantes. Fue en ese boom donde entraron las nuevas empresas creadas por terceros, mientras la mayoría de compañías que sí estaban a nombre de “Toño” quedó en segundo plano.

Algunos exempleados entrevistados por EL CEO recuerdan que quien les pagaba era Grupo Restaurantero LCT, pues ha funcionado como una especie de matriz que facturaba a clientes, contrataba personal e incluso firmó un contrato colectivo de trabajo con el Sindicato la Vanguardia Obrera de trabajadores y empleados de la industria alimenticia, gastronómica, restaurantera, similares y conexos de la Ciudad de México.

Con el tiempo, hubo otras empresas gestoras de personal pero que forman parte de la red de los socios misteriosos antes mencionados.

En la actualidad,  La Casa de Toño cuenta con 66 sucursales y desde finales de 2025, todas las empresas las gestiona Impulsora Gastronómica FLOCLATO, donde participa Marco Antonio Campos y su familia. 

El flujo del efectivo

Y aunque estas empresas operaban de forma individual, compartían el mismo flujo de efectivo, el cual era constante al grado que existe un protocolo riguroso para el depósito y recolección de valores. Cada sucursal cuenta con su propio cofre, y hasta su tómbola de propinas, de acuerdo con documentos internos en poder de EL CEO.

Aunque en los salones los comensales no se percatan, en las entrañas de La Casa de Toño se opera de forma quirúrgica: los empleados no pueden salirse de su área designada, se les revisa su mochila, no pueden regresar después de terminar su jornada.

Inclusive, si algún trabajador comete un error, es amonestado quitándole propinas o bonos, según contaron excolaboradores del restaurante.

Desde 2022, el negocio de “Toño” ha recibido diversas denuncias de abuso laboral. En una revisión, EL CEO encontró que ha enfrentado juicios o procedimientos ante juntas de conciliación.

Grupo Gigante, el posible comprador

Grupo Gigante, operador de Toks y Shake Shack en México, es uno de los principales interesados en comprar La Casa de Toño, y recientemente mejoró su perfil de deuda con un refinanciamiento por 3,500 millones de pesos, un movimiento que podría darle mayor margen para financiar la operación, como publicó EL CEO.

El pasado 19 de agosto, la empresa informó que sus subsidiarias de la división inmobiliaria celebraron un contrato de apertura de crédito simple con interés por hasta 3,500 millones de pesos (mdp) con Banco Inbursa.

Aunque los recursos no están destinados directamente a una posible adquisición de La Casa de Toño, especialistas consideran que el refinanciamiento puede mejorar el perfil de deuda de Grupo Gigante y darle mayor margen para contratar nuevos créditos, en caso de que decida concretar la operación.

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—Con información de Fernanda Celis

 

Sergio Rincón

Editor de Reportajes Especiales. Le gusta investigar esquemas empresariales y redes de corrupción. Es miembro del Hub de la plataforma latinoamericana Connectas.

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