
Ante desabasto en IMSS e ISSSTE, crece el mercado negro de fórmulas especiales para bebés
El desabasto de fórmulas pediátricas para bebés con APLV en el IMSS e ISSTE, junto con sus altos costos en farmacias, ha impulsado un mercado negro en redes sociales, tianguis y puntos de reventa.
Los vómitos se volvieron constantes, pero esa noche de diciembre de 2021 fueron incontrolables. A sus cuatro meses de vida, Camila se broncoaspiró. Los síntomas comenzaron recién nacida: distensión abdominal, congestión nasal, evacuaciones líquidas, dermatitis atópica. El médico del IMSS y el pediatra particular aseguraron que no era grave. Una gastropediatra la exploró y dio otro diagnóstico: Alergia a la Proteína de Leche de Vaca (APLV), una situación que obligó a su familia a buscar una fórmula láctea especial.
Dos años después la misma valoración resultó para Leonel en sus primeros meses de vida, tras presentar sangre en las heces, diarreas y una consulta con la pediatra alergóloga.
Una fórmula para bebé especial a base de aminoácidos se volvió la única fuente de alimentación de ambos, pero el precio en farmacias rondaba los 1,000 pesos por una lata con apenas 400 gramos. Costear entre tres y cuatro botes a la semana, sumado a la compra de pañales, consultas médicas y gastos del hogar asfixiaba la economía familiar.

El desabasto en fórmulas para bebé que orilla al mercado negro de medicamentos
Aunque en el sexenio pasado, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) atendió cerca de 22,000 consultas de emergencia por enfermedades asociadas a esta enfermedad, la institución rescindió contratos a proveedores y actualmente presenta desabasto de estas fórmulas no lácteas.
Una investigación de EL CEO revela que no es un hecho aislado, derechohabientes del sector salud están en lista de espera para recibir estas fórmulas pediátricas, pero simplemente no hay.
Esta situación ha generado una crisis silenciosa en innumerables hogares con bebés con APLV, donde los padres de familia están recurriendo al mercado negro de medicamentos.
Este mercado clandestino se presenta como una alternativa ‘económica’ y se nutre del desabasto institucional, dotaciones erróneas y robo hormiga en hospitales públicos, asaltos a fabricantes y los altos precios en el sector comercial.

Qué es la APLV y por qué exige fórmulas especiales
La APLV no es una simple intolerancia digestiva, sino una respuesta agresiva del sistema inmunológico, que identifica las proteínas de la leche de vaca como una amenaza. La respuesta más simple podría ser que las madres lacten a sus bebés. Sin embargo, algunas se ven imposibilitadas ante la baja producción de leche materna, condiciones de salud e incluso por estar bajo tratamientos farmacológicos contraindicados con la lactancia.
“Los síntomas pueden ser muy variados dependiendo el órgano: reflujo, diarreas, estreñimiento y vómito, hasta dermatitis atópica, asma o rinitis alérgica”, explica Guadalupe Sánchez, pediatra alergóloga.

Si la alergia no se atiende a tiempo las consecuencias van desde un retraso severo en el peso y la talla del bebé, hasta complicaciones graves como asma crónica, úlceras, estenosis gástrica, fibrosis pulmonar y sangrados gastrointestinales ocultos, señala la especialista.
Entre 2019 y 2024, el Instituto Mexicano del Seguro Social otorgó unas 21,705 consultas de emergencia —a menores de un año de edad a nivel nacional— de enfermedades asociadas a la APLV.
Se trata de padecimientos como alergia no especificada, rinitis alérgica no especificada, asma predominantemente alérgica, colitis y gastroenteritis alérgicas y dietéticas, dermatitis alérgica de contacto —debida a alimentos en contacto con la piel—, choque anafiláctico —debido a reacción adversa a alimentos—, edema angioneurótico y rinitis alérgica no especificada, de acuerdo con los datos más actualizados y obtenidos vía Transparencia.

Urgencia y altos costos de alimentar a un bebé con APLV
Tras recibir el diagnóstico, las vidas de Paola Sánchez, la madre de Leonel; y Nayeli Jiménez, mamá de Camila, atravesaron un ahogo económico inmediato.
“Desde que nació Leonel yo no existo. Él (mi esposo), por ejemplo, tenía sus dos pantalones, el de salir y el de chambear, y ahí los campechaneaba”, cuenta Paola Sánchez.
“Yo me acuerdo mucho cuando dejamos de comprar un (tipo de) papel de baño porque es caro, le bajamos a uno que costaba 100 pesos menos. Le bajamos a nuestros gastos personales, no salimos a ningún lado, no había cereal, no había galletas… a mí me cambió la vida, te trastornas“, agrega la madre Leonel, quien asegura que el golpe fue mayor, sobre todo, porque no cuentan con seguridad social.
Nayeli Jiménez, madre de Camila, ingresó a la página oficial de internet de Puramino, para cotizar la caja de fórmulas, pero el ahorro resultaba mínimo. Era una carrera contra el tiempo conseguirla, pues comenzó a escasear en farmacias.

Cómo opera el mercado negro de fórmulas lácteas
En su desesperación de tener que desembolsar casi 16,000 pesos cada mes, recurrió a Facebook, donde encontró un catálogo infinito de proveedores e incluso mamás que comercializaban latas. Su primera compra fue a una que revendía cajas casi a mitad de precio y que le sobraron a sus hijos diagnosticados con el mismo padecimiento.
“Tú publicas: ‘¿Quién me vende?’, ‘¿Quién entrega?’ y todo el mundo: ‘Yo tengo’, ‘A mi hijo no le cayó’, ‘Tengo pero de corta caducidad’. Es una moneda al aire. 50-50”, narra Nayeli Jiménez.

Aunque adquirirlas puede ser arriesgado. “Yo me guié por las referencias y por la corazonada de mamá, porque en ese momento te arriesgas a que te roben o que te den un producto mal y que le haga daño a tu bebé. He visto publicaciones de muchísimas mamás donde el vendedor las estafó”, agrega.
La forma de operar es con clics en redes sociales, transferencias bancarias y envíos a todo el país o entregas personales en estaciones del Metro o puntos acordados y pagos en efectivo; también se abastece en tianguis informales y zonas como Tepito, en Ciudad de México. A menudo bajo el riesgo de ser productos robados, caducados o falsificados. Es el reflejo de una institucionalidad rota. Un diagnóstico de indolencia.
De robos hormiga la venta online
El origen de este mercado negro de fórmulas se origina por el robo a empresas farmacéuticas, a fabricantes y distribuidores a través de bandas criminales, señala Xavier Tello, consultor y analista en políticas de salud.
También proviene, aunque a menor escala, por robos hormiga dentro del sector salud público por parte de personal médico y administrativo.
“Esto se vende en las calles, en las banquetas, online. ¿Por qué? Por dos razones. Uno, porque hay compradores; y número dos, porque no tenemos realmente una legislación ni medidas que lo impidan”, asegura Tello.
“En México están identificados más de cuatro o seis lugares en Guadalajara, en la Ciudad de México, donde tú puedes comprar medicamentos y lo mismo las fórmulas lácteas. Y cuando toman una lata o una caja de medicamentos, dice: ‘Propiedad del sector salud, prohibida su venta’ y de todos modos la van a comprar”, expone el analista.
El desabasto en el IMSS e ISSSTE
La historia se repitió cuatro años después. Nayeli Jiménez volvió a ser madre e Isabella —su segunda hija—, nació con la misma condición: Alergia a la Proteína de Leche de Vaca.
A diferencia de las valoraciones erróneas que vivió su hija Camila, esta vez el diagnóstico llegó a los tres meses de edad junto con la atención en el área pediátrica del Centro Médico Nacional Siglo XXI, el corazón de la alta especialidad del IMSS en Ciudad de México. Al confirmar el padecimiento, emitieron una contrareferencia, para un año, que obligaba a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 22, a suministrarle la fórmula mes con mes.

Sin embargo, el sistema de salud público falló. En los dos meses en que acudió a la farmacia de su clínica, con la orden en mano para la fórmula, la respuesta fue no tenerla. Le dieron largas.
Ante la impotencia la madre rompió el silencio. Acudió a quejarse al área de gobierno de la UMF 22. Ahí la atendió el secretario, le dijo que la pondría en una lista de espera y la llamarían. Le tomaron sus datos, pero no le entregaron un folio o un documento del registro de su queja.
“Eso fue entre marzo y abril (de 2026) y es fecha que no me han llamado”, lamenta. “Si yo dependiera de eso, mi hija no tendría qué comer”.
Ese desabasto tiene un origen burocrático. “No existe realmente un orden en este momento para poder estar abasteciendo ni las fórmulas lácteas, ni los medicamentos, ni los suministros de hospitales”, subraya Xavier Tello.
IMSS rescinde contratos; ISSSTE acumula inconformidades
Datos obtenidos por EL CEO vía Transparencia revelan que el IMSS, a través de la Coordinación de Control de Abasto, rescindió cinco contratos —entre 2013 a 2026— relacionados a fórmulas pediátricas, a los proveedores Productor Stanton, Cobiter, Laboratorios Sydenham, y Corporativo Promed, sin especificar los motivos.

Respecto a quejas por desabasto, detalló que “no cuenta con un campo para clasificar alimentos o suplementos nutricionales pediátricos”. No obstante, estipula tener 133 quejas con la palabra clave “Fórmula” en los últimos nueve años, de acuerdo con datos obtenidos vía Transparencia.
Por su parte, el ISSSTE admitió que no cuenta con información desagregada sobre el número de quejas, denuncias o reportes presentados por derechohabientes relacionados específicamente con el desabasto, retrasos o negativas de entrega de fórmulas pediátricas.
El desabasto, un problema que permanece con la 4T
No obstante, sus registros generales muestran una crisis en ascenso: el ISSSTE acumuló 161,000 inconformidades entre 2019 a mayo de 2026, alcanzando su punto más crítico en 2025 con 31,000 quejas registradas.
Xavier Tello, analista en políticas públicas y autor del libro La tragedia del desabasto, considera que es un problema intensificado durante las administraciones de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum.
“Destruyeron el sistema de abasto anterior y ahora definitivamente todo se va improvisando. Se hacen estas famosas compras consolidadas, las cuales las últimas todas han tenido problemas”, apunta. “Los precios que están ofreciendo para ser pagados son bastante menores que los que pueden pedir los proveedores y entonces se quedan vacíos”, resalta Tello.
Inventarios sin las fórmulas indicadas
La pediatra y alergóloga Guadalupe Sánchez, también labora en el sector de salud público y ha sido testigo de la problemática. “Los últimos ocho años ha estado peor. El tipo de leche hidrolizada que nos envían no cumple con los regímenes internacionales para este tipo de pacientes, pero es la que tenemos”, evidencia.
Esos botes también terminan en el mercado informal. Las familias desesperadas revenden las fórmulas que el hospital les dio erróneamente, para poder comprar la que sus hijos realmente necesitan. “Y la que tenemos, la verdad es que es insuficiente el abasto para los pacientes”, lamenta la especialista.
El IMSS ha justificado que los vacíos en sus inventarios de fórmulas lácteas se deben a factores externos fuera de su control directo, como la ausencia de laboratorios participantes en las licitaciones, el incumplimiento de los proveedores, la escasez de materias primas para su fabricación y las alertas regulatorias emitidas por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
EL CEO también solicitó a la Cofepris información relacionada a comercializaciones irregulares y denuncias sobre fórmulas lácteas especiales, pero al cierre de esta edición su respuesta, mediante un correo electrónico, fue: “se están realizando las gestiones internas para la entrega de la información solicitada, por lo que una vez que se cuente con ella se le hará de su conocimiento bajo este mismo medio”.
El riesgo sanitario para los bebés
La cadena de custodia de estos productos se desconoce, es decir, si estuvieron asoleados, en congelación y el estado físico. “Pueden ser falsificados, ser piratas y no sabes a ciencia cierta qué es lo que contienen”, advierte Xavier Tello.
“A veces les dicen que no importa que tiene vigencia de seis meses después de la caducidad, etc. La verdad es que no es real”, detalla la especialista Guadalupe Sanchez. “Obviamente puede afectar importantemente en la salud del menor y perjudicar tanto la evolución del padecimiento como llegar incluso a causar daños irreversibles”, apunta.
La madre de Camila e Isabella sabe que adquirir fórmulas lácteas a través de este mercado es arriesgado.
“Tienes que tener muchísimo cuidado, porque hay alteraciones, estar al pendiente de los sellos y aprender a distinguir. Confiar en que te van a entregar un producto adecuado, porque tú vas (a comprar) con los ojos cerrados”, expone mientras el Estado sigue sin garantizar un abasto transparente, y a la par, desde la clandestinidad se lucra con la salud de los bebés mexicanos.
Por Andrés M. Estrada
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