
Caso Rocha Moya y el crimen organizado complican el futuro del T-MEC
La decisión de establecer revisiones anuales del acuerdo comercial, en lugar de extenderlo por 16 años más, podría interpretarse como una señal de presión política por parte del gobierno de Donald Trump.
Las tensiones entre México y Estados Unidos en materia de seguridad, particularmente el caso del exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, pudieron influir en la postura adoptada por Washington durante la reciente revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), consideró el especialista en seguridad David Saucedo.
En entrevista con EL CEO, el analista sostuvo que la decisión de establecer revisiones anuales del acuerdo comercial, en lugar de extenderlo por 16 años más, podría interpretarse como una señal de presión política por parte del gobierno de Donald Trump.
Estoy convencido de que el hecho de que el T-MEC haya pasado a un esquema de revisiones anuales es, en cierta medida, un acto de represalia de Donald Trump por la falta de acciones contra Rubén Rocha Moya”, afirmó.
No obstante, Saucedo subrayó que la relación bilateral atraviesa un momento complejo y que la postura estadounidense responde a diversos factores, entre ellos el combate al narcotráfico, la cooperación en seguridad y la percepción de Washington sobre el actuar del gobierno mexicano frente al crimen organizado.
Es un asunto multifactorial. También influyen las presiones que Estados Unidos suele ejercer sobre México mediante instrumentos diplomáticos, comerciales o de seguridad”, añadió.

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