comscore
OpiniónRevista

Economía de México y EU: el segundo semestre del 2026, ¿momento de optimismo moderado?

La economía de México y Estados Unidos entran en una faceta en la que debe haber cautela sobre las perspectivas de crecimiento.

Publicado el 8 de mayo, 2026

Autor: Alonso Cervera Lomeli, Director General Adjunto de Estudios, Asuntos Públicos y Comunicación de Banco Santander.

Después de un inicio de año con incertidumbre por factores globales que tienen efectos en México, y de nuestra propia agenda interna, el segundo semestre de 2026 encuentra a la economía mexicana en una etapa en la que nos movemos hacia un crecimiento más elevado, aunque todavía moderado en comparación con nuestro potencial, así como con bases macroeconómicas sólidas, pero con un entorno internacional que sigue abriendo incógnitas. El momento es de mejoría respecto al pasado reciente y de moderado optimismo.

La economía de Estados Unidos ha mostrado una expansión más moderada en los meses recientes; permanece la volatilidad que obedece a las decisiones de política comercial, los ajustes fiscales y las decisiones políticas del gobierno de Trump en distintas partes del mundo, sobre todo en las últimas semanas. Para México, cuya integración económica con Norteamérica es profunda, esto implica menor impulso externo, particularmente en sectores manufactureros. En esta dimensión, la posición del país en la revisión del T-MEC es estratégica.

Diputados

El proceso de relocalización de cadenas productivas hacia América del Norte apunta a entrar a un Nearshoring 2.0 que renueva oportunidades para México, y que vemos en anuncios de inversión en manufactura, logística y tecnología en territorio mexicano. Sin embargo, el reto hoy está en la ejecución, a lo que se suman las altas expectativas sobre el Plan México, que ha llegado al momento de que se concreten los primeros proyectos. En esa ejecución se juega buena parte del crecimiento de los próximos años.

El reto de consolidar las finanzas públicas

Por el lado fiscal, México tiene bases sólidas, como lo es un tamaño moderado de la deuda pública como proporción de la economía, pero también el reto de consolidar sus finanzas públicas tras años de mayor gasto. La disciplina presupuestaria se ha vuelto un mensaje central hacia inversionistas y calificadoras.


EL CEO la revista Mayo

En un entorno global donde los flujos hacia economías emergentes son más selectivos, la confianza es un activo estratégico. México se ha destacado hasta ahora por mantener un acceso ordenado a los mercados y ha logrado mantener estabilidad financiera, incluyendo el tipo de cambio donde el peso ha mostrado fortaleza a lo largo de las coyunturas y la incertidumbre.

Hacia el segundo semestre del 2026, no anticipamos un ciclo de alto crecimiento, pero sí un entorno de estabilidad macroeconómica, con inflación bajo control, un sistema financiero sólido y una posición externa manejable. Estos elementos se tornan en nuestra fortaleza en un mundo marcado por tensiones geopolíticas y fragmentación comercial.

Gobierno se ajusta y gasta 224,388 mdp menos en el año
El secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora / Fotoarte: Mariana Flores

¿Qué significa todo esto para el ciudadano común?

Primero, empleo. Un crecimiento más moderado implica que la creación de nuevos puestos podría no acompañar las necesidades reales de la economía, pero la consolidación de un Nearshoring 2.0 y el Plan México, pueden traducirse en oportunidades siempre que tengamos la capacidad de ejecutar.

Segundo, crédito. La baja gradual de tasas puede aliviar el costo de hipotecas y financiamiento empresarial,. A eso se suma una clara orientación de la banca en su conjunto por impulsar a las PyMEs en beneficio del empleo y el mercado interno.

Tercero, precios. Una inflación más estable protege el poder adquisitivo y permite planear con mayor certidumbre.

Y finalmente, la disciplina premia. En momentos de volatilidad, la estabilidad fiscal y cambiaria influye en variables cotidianas: el precio de productos importados, combustibles, electrónicos o insumos industriales depende en parte de la estabilidad macroeconómica. Cuando un país mantiene disciplina y credibilidad, las familias enfrentan menos sobresaltos financieros.

Optimismo moderado

El segundo semestre de 2026 ofrece las perspectivas para estar moderadamente optimistas, pero la diferencia la marcará la capacidad de poner en marcha las inversiones y planes que están anunciados. México tiene ventajas estructurales claras: cercanía al mayor mercado del mundo, una base manufacturera competitiva y una población joven.

Si logramos combinar estabilidad macroeconómica con mejoras en infraestructura y capital humano, el país no solo resistirá la volatilidad global, sino que podrá capitalizarla.

Para hogares y empresas, el mensaje es de prudencia informada: no es un entorno para euforia, pero tampoco para pesimismo. Es un momento para planear con visión de largo plazo, aprovechar oportunidades regionales y tomar decisiones financieras con base en fundamentos, no en temores.

La revista de EL CEO ya está disponible en tiendas Sanborns y en la plataforma digital Magzter.

También lee:

Para más información visita nuestro canal de YouTube

Pool CEO

Mesa de redacción de EL CEO. Encargada de la edición, curaduría y producción de contenidos informativos en finanzas, negocios y economía. Convierte información de agencias, reportes y documentos en piezas claras, verificadas y relevantes.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
EL CEO