
Pemex: reformas y transición energética, la salida a su boquete financiero
Sin dejar atrás los combustibles fósiles, Pemex debe apostar por una transición hacia las energías limpias, apuntan especialistas.
Los ingresos petroleros tienen cada vez menor relevancia en las finanzas públicas de México. A ello se suman los constantes apoyos del gobierno federal a Petróleos Mexicanos (Pemex) para apuntalar su situación financiera, así como los estímulos fiscales destinados a contener el precio de los combustibles, factores que continúan presionando las cuentas públicas.
Ante este panorama, especialistas consultados por EL CEO consideran que la petrolera estatal requiere transformaciones de fondo para reducir la carga que representa para las finanzas nacionales.
Entre las alternativas planteadas destacan reformas fiscales y energéticas, e incluso una reconfiguración gradual de su modelo de negocio hacia fuentes de energía más limpias.

La directora ejecutiva del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), Alejandra Macías, señaló que Pemex debe comenzar a replantear su estrategia en un contexto donde el petróleo es un recurso finito y las energías renovables son cada vez más competitivas.
Deberíamos estar hablando de energía nuclear, eólica y solar, sectores en los que México cuenta con importantes ventajas. Se les tendría que dar un mayor impulso, especialmente si se busca avanzar hacia la autosuficiencia y la seguridad energética”, señaló.
La especialista coincidió con Héctor Villarreal Páez, profesor-investigador de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey, en que cualquier transición debe realizarse de manera gradual, dado que los combustibles fósiles seguirán siendo relevantes durante las próximas décadas.
Nadie está planteando cerrar Pemex. Tiene un papel importante como empresa nacional y pública, pero sí debería contar con planes de transición energética mucho más claros, con metas concretas que permitan medir y evaluar sus avances”, afirmó Villarreal.
Reformas para aliviar la presión fiscal
Además de replantear el negocio de la petrolera, los especialistas consideran indispensable impulsar reformas fiscales y energéticas que permitan compensar la disminución de los ingresos petroleros y reducir la dependencia del gobierno respecto a Pemex.
Macías sostuvo que un ajuste fiscal debería contemplar el incremento o la creación de nuevos impuestos, así como una revisión de las actuales renuncias recaudatorias.
Una reforma fiscal abre un amplio espacio para realizar cambios, especialmente si se pretende seguir apoyando a Pemex bajo el esquema actual. La otra alternativa es analizar con rigor cuánto tiempo más será viable seguir destinándole recursos públicos”, comentó.
Por su parte, Villarreal consideró que el gobierno necesita una mayor capacidad de recaudación para atender prioridades como salud, infraestructura y seguridad.
Se requieren cambios fiscales para darle más holgura a las finanzas públicas, pero destinar esos recursos a Pemex sería un sinsentido. Lo primero es tener una conversación honesta sobre el estado de la empresa: dónde genera valor, dónde pierde dinero y cómo imaginamos a Pemex en los próximos 20 años”, dijo.
El costo fiscal de rescatar a Pemex
Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que los apoyos extraordinarios a Pemex concluirían en 2027, los especialistas consideran poco probable ese escenario. Por el contrario, anticipan que la necesidad de respaldar financieramente a la petrolera podría elevar el déficit fiscal por encima de lo previsto por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), que actualmente proyecta un nivel de 3% del PIB.
El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) estima que los apoyos a la empresa podrían llevar el déficit a un rango de entre 4.5% y 4.8% del PIB en 2027.
Según el organismo, la presión obedece principalmente a los importantes vencimientos de deuda que Pemex enfrentará durante 2027 y 2028. Tanto Macías como Villarreal coincidieron en que el respaldo gubernamental difícilmente desaparecerá en el corto plazo.
Lo más probable es que el próximo año, con las presiones de gasto asociadas al rescate de Pemex y una menor generación de ingresos, tengamos que recurrir a más endeudamiento para cumplir con todos los compromisos. Eso podría generar problemas en el corto y mediano plazo”, advirtió Macías.
Villarreal añadió que la combinación de bajo crecimiento económico y escasa inversión está acercando al país a un déficit cercano a 5% del PIB.
Es una situación crítica en la que, lamentablemente, pesaron mucho las decisiones políticas. Para la presidenta Sheinbaum resulta difícil reconocer que varias de las medidas adoptadas durante el sexenio de López Obrador fueron equivocadas”, concluyó.
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