Fracking y gas natural: el dilema entre importar o producir en México
La amplia dependencia de México por el gas natural importado provocó un cambio en la estrategia del gobierno federal por explotar el hidrocarburo a través de fracking, el cual demanda una gran cantidad de recursos económicos y de equipo con el cual no cuenta el país.
El especialista en Energía, Ramses Pech, señaló que si bien México es abastecido de manera correcta por el gas natural de Texas, Estados Unidos, a través de ductos, los movimientos geopolíticos pueden a llevar a que esto no suceda en el futuro, por lo que el apostar por la producción local es una buena decisión por parte del Estado, sin embargo, existen algunos matices.
Estamos a merced de Estados Unidos que en algún momento diga que ya no nos puede vender la misma cantidad o no puede aumentar la venta de gas natural. Si nosotros no sacamos el gas seco que está en ciertas cuenca gasíferas de nuestro país vamos a crear incertidumbre y tener problemas, principalmente si queremos tener crecimiento y atraer inversión
señaló Pech a EL CEO.
Por su parte, el experto en el sector energético, Carlos Flores, hizo hincapié en que México debe enfocarse en optimizar y diversificar sus fuentes de abastecimiento de gas natural. Señaló que actualmente las condiciones ofrecidas por Estados Unidos son altamente competitivas y confiables, por lo que aporta por la producción nacional sólo tiene sentido si se da bajo costos comparables y con certidumbre operativa.
De lo contrario, forzar sustitución de importaciones puede terminar encareciendo el propio gas, la electricidad y, por ende, afectar la competitividad industrial. La prioridad debería ser seguridad energética vía diversificación, no autarquía
apuntó Flores.

Con potencial de fracking, pero sin los recursos
Ambos especialistas coincidieron en que México cuenta con un gran potencial en gas no convencional, pero se tienen diferentes carencias para explotarlo de la mejor manera, principalmente en términos financieros y de equipo.
Pemex no tiene hoy ni la experiencia, ni el capital, ni las capacidades operativas para desarrollar estos yacimientos a la escala requerida. En todos los casos exitosos a nivel internacional, el desarrollo de shale ha dependido de participación intensiva del sector privado, tecnología especializada y esquemas contractuales flexibles
resaltó Flores.
Si bien la actual administración se ha abierto a la iniciativa privada, no ha hecho lo necesario para atraer a los inversionistas. Un ejemplo han sido los contratos mixtos de Petróleos Mexicanos (Pemex), que sólo se han concretado con jugadores locales debido a las condiciones bajo las cuales están establecidos y a la complicada realidad de la petrolera estatal.
Actualmente Pemex cuenta con alrededor de 10,000 millones de dólares (mdd) para su división de exploración y producción, mientras que las inversiones para realizar ese tipo de actividades son de entre 35,000 y 50,000 mdd.
Pech hizo énfasis en que ninguna empresa estará de acuerdo en trasladar su equipo, invertir y que no le paguen con productividad o utilidad compartida. Añadió que se deben crear propuestas sumamente atractivas para atraer a los jugadores que ya operan en países como Estados Unidos.
Lo que falta es el dinero, el modelo de contrato, revisar si hay la disponibilidad de equipos, las normas, si las leyes actuales benefician a la inversión y, sobre todo, el retorno de quien venga a invertir en el país
subrayó Pech.
El panel de expertos de Claudia Sheinbaum
La titular del Ejecutivo anunció la creación de un panel científico para evaluar la viabilidad del fracking en México, el cual estará integrado por especialistas de diversas instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), además de expertos en geología, agua y energía.
Aunque Pech mencionó que el panel está bien para justificar teórica, política y socialmente la decisión final, señaló que el panel de expertos simplemente se encargará de certificar que se puede hacer la fractura. Pese a ello, considera que es algo completamente innecesario debido a toda la información ya existente.

Pemex tiene información, la Comisión Nacional de Hidrocarburos tiene información, en Estados Unidos hay mucha información de pozos. Lo único que se va a hacer es una recopilación de una ruta crítica para la toma de decisiones que esté adecuada a las leyes y normas que se tienen actualmente
comentó el especialista.
Flores se mostró más crítico al apuntar que la creación del comité puede ser interpretado como un mecanismo para redistribuir el costo político del cambio de rumbo en materia energética respecto a lo acontecido durante el mandato del expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO).
El punto relevante será si ese panel tiene incidencia real en las decisiones o si se queda en un ejercicio consultivo
sentenció.
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