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15 de junio 2019 | 5:00 am

La licencia parental ha sido una lucha constante a nivel mundial ya que representa un paso en la igualdad de derechos entre hombres y mujeres que deciden tener un hijo.

En el caso de Wall Street, el parteaguas fue el caso en el que JPMorgan Chase tuvo que pagar 5 millones de dólares para resolver una reclamación de discriminación de un nuevo padre, sin embargo, un par de meses después, la realidad en el sector no ha cambiado mucho.

Los hombres que trabajan en Wall Street pueden tomar hasta 16 semanas de licencia parental, pero los banqueros de la industria dicen que es más fácil modificar la política, o pagar el equivalente a 70 minutos de ganancias, que renovar realmente la cultura de la empresa que moldea la forma en que la gente piensa y actúa, reportó Business Insider.

“A pesar de que los grandes bancos y otras firmas de Wall Street han aumentado el tiempo libre pagado para los nuevos padres a algunos de los niveles más altos ofrecidos en Estados Unidos, a los hombres todavía les preocupa quedarse en casa durante meses”, aseguró el medio estadounidense luego de realizar entrevistas.

¿La razón? Los padres temen lo que sucede cuando se alejan de una cultura en la que es vital el tiempo compartido en la oficina y después del horario laboral así como el mantenimiento de las relaciones.

Khe Hy, quien dejó su trabajo como director gerente en BlackRock en 2015, dijo que recibió dos comentarios que le hicieron entender cómo serían las licencias cuando se tomó 10 días por paternidad.

“Uno fue: ‘Podremos comunicarnos con usted si lo necesitamos’, y el segundo fue ‘Podremos incluirlo en todas las conferencias telefónicas,  ¿verdad?'”, recordó Hy.

“Es como: ‘Vamos, ¿qué podrías estar haciendo en los primeros 10 días de la vida de tu hijo? Tú no eres la mamá'”.

Un administrador de fondos de cobertura que una vez trabajó para JPMorgan relata que un trader de Golman Sachs le dijo que los hombres que se toman todos los permisos parentales que sus compañías ofrecen prácticamente están pidiendo que los despidan.

En UBS, Sam Kendall se convirtió en una especie de cartel para la licencia de Wall Street cuando el banquero de inversiones de los Estados Unidos habló públicamente en 2016 acerca de tomarse seis semanas de descanso cuando nacieron sus gemelos.

“Me di cuenta de que, como persona en los altos niveles en la organización, tenía la responsabilidad de modelar el comportamiento”, dijo Kendall.

Cuando su esposa tuvo otro hijo a principios de este año, volvió a irse por dos semanas. El descanso más corto, dijo, “no fue científico, realmente no lo fue, simplemente parecía apropiado “.

Solo la mitad de los padres que trabajan piensan que sus jefes deben poder ausentarse cuando tienen un bebé, según una nueva encuesta realizada por el grupo defensor de la licencia pagada para los Estados Unidos. La mayoría de las empresas no otorgan ningún permiso parental remunerado en los EU, uno de los pocos países que no lo exigen.

El cambio debe ser más profundo, de acuerdo con Elizabeth Gulliver, quien fue vicepresidenta en Citigroup hasta el 2016. “Cuando algo llega como un beneficio adicional, se ve que el tiempo libre o el tiempo pagado es lo mismo que los descuentos para el gimnasio”, dijo Gulliver. “Debe ser visto como un cambio cultural, como un cambio en la mentalidad”.

Eso no significa que los nuevos papás de Wall Street no se estén tomando ningún tiempo libre con sus nuevos hijos. Más de 8,000 hombres en Wells Fargo  han tomado licencia parental en los últimos dos años, un poco más de la mitad como cuidadores principales.

Bank of America es el único banco grande que otorga 16 semanas pagadas a los nuevos padres, siempre que trabajen más de 20 horas a la semana y el 40% de los permisos parentales son tomados por empleados varones.

Steven Daigle, un vicepresidente senior con sede en Florida, se tomó los cuatro meses completos cuando su esposa tuvo mellizos, en la época en que también adoptaron a dos niños. Dijo que se sentía apoyado, aunque un colega le advirtió que considerara qué podría salir mal mientras estaba fuera.

“No tenía a nadie que dijera directamente: ‘No hagas esto'”, dijo Daigle. “Era más como ‘aquí están estas cosas en que pensar'”.