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La Fundación Carlos Slim se “apodera” de datos de la salud de mexicanos a cambio de tecnología

Detrás de equipos médicos donados, se esconde un vacío legal que pondría los datos clínicos de millones de mexicanos en manos privadas

Publicado el 11 de junio, 2026

Entre 2020 y 2025, la Fundación Carlos Slim donó más de 557 millones de pesos en equipos médicos, computadoras y plataformas digitales a diversos centros de salud estatales y federales. Con esa tecnología se recopila información sobre los pacientes, ya sean embarazadas, recién nacidos, niños o adultos.

Equipo médico dado en comodato por la Fundación Carlos Slim. Fotografía: Fundación Carlos Slim

Sin embargo, esos millones de datos serían propiedad intelectual de la fundación del magnate Carlos Slim Helú, de acuerdo con el estudio Salud deteriorada: opacidad y negligencia en el sistema público de salud, publicado por la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).

Bases de datos sobre esquemas de vacunación, trastornos en niños o enfermedades crónicas están en manos de la Fundación Carlos Slim, que es el brazo filantrópico de Grupo Carso, el cual tiene al menos 10 hospitales —operados por Star Médica— y toda una red de laboratorios y consultorios en varios estados del país.

 

El modelo MIDO marca registrada

Desde 2012, esta fundación ha firmado convenios con la Secretaría de Salud federal y al menos 27 instituciones de salud estatales para implementar su sistema MIDO —marca registrada—, que es una estrategia que utiliza algoritmos e inteligencia artificial para identificar patrones, confirmar o descartar enfermedades, brindar consejería a pacientes, entre otras valoraciones.

EL CEO la revista Mayo

Pese a que el modelo MIDO ha sido adoptado en hospitales y clínicas desde hace más de una década, no se sabe si ha beneficiado al monitoreo o mejora en la atención de enfermedades crónicas como la diabetes, según el estudio de MCCI.


El sistema MIDO ha sido adoptado en decenas de hospitales y clínicas de todo el país. Fotografía: Fundación Carlos Slim

El informe agrega que la Secretaría de Salud ha manejado esas bases de datos con opacidad, argumentando que no las hace públicas porque no cuenta con tecnología para anonimizar la información; pero la propia Fundación dijo a EL CEO que los datos se comparten ya anonimizados con el sector salud.

El modelo MIDO procesa información inclusive de recién nacidos. Fotografía: Fundación Carlos Slim

Algo similar pasa con la información de la cartilla de vacunación electrónica de niños, la cual está en poder del la Fundación, y la ha presentado en foros públicos, pero no han sido transparentada por las autoridades de salud.

Otro ejemplo es la negativa de la Secretaría de Salud para publicar datos del Observatorio Mexicano de Enfermedades Crónicas (OMENT), que algunos miembros de su Consejo Asesor tienen posibles conflictos de intereses.

“Paradójicamente, esa misma información que se niega a la ciudadanía queda a disposición de la industria a través de la participación indirecta en el Consejo Asesor del OMENT y del Instituto Carlos Slim de la Salud, sin que exista un blindaje ante posibles conflictos de intereses”, refiere el estudio de MCCI.

Fundación Carlos Slim y la propiedad intelectual

La Fundación Carlos Slim dijo a EL CEO que la información registrada en el sistema MIDO es propiedad de las instituciones de salud; sin embargo, algunos documentos públicos consultados por este medio refieren que sí puede tener la propiedad intelectual mediante un “convenio modificatorio”.

De hecho, si alguna autoridad de salud quisiera generar un material con esos datos, debe contar con la autorización de la fundación.

Tablero donde se sube información de niños como parte del modelo MIDO. Fotografía: Fundación Carlos Slim

No se sabe cuántos convenios modificatorios se han firmado, pues la mayoría no han sido publicados. Además, MCCI realizó diversas solicitudes por mecanismos de transparencia para obtener esos convenios, pero los institutos de salud negaron la información y la declararon inexistente.

El equipo de investigadores tuvo acceso a los convenios de Coahuila, Jalisco y Baja California, donde se estipulaba la información relacionada con dichas tecnologías será propiedad intelectual del Instituto Carlos Slim de la Salud y que las secretarías estatales no podrán utilizar esta información confidencial por 10 años a la firma del convenio y cinco años más a la terminación de éste.

La Fundación Carlos Slim dijo que es falso que se niegue el uso de los datos a los institutos. “Los convenios de colaboración de la Fundación con las instituciones públicas de salud son para contribuir a la generación de información para apoyar la operación, el seguimiento de programas y la toma de decisiones de las propias instituciones. Y no existe ningún condicionamiento temporal o de alguna otra índole”, agregó la organización.

En tanto, el estudio refiere que la relación entre institutos de salud pública con el sector privado se ha dado sin contar con instrumentos jurídicos bien diseñados que protejan adecuadamente en interés público.

Fundación Carlos Slim y Funsalud

La Fundación Carlos Slim menciona en su sitio Web que no tiene ningún conflicto de interés. Sin embargo, organizaciones civiles han puesto en duda esto, pues es una de las principales financiadoras de la Fundación Mexicana para la Salud (Funsalud), la cual ha empujado políticas que benefician los intereses privados y de élites empresariales, de acuerdo con un estudio de Empower.

La organización Empower documentó que Funsalud ha realizado prácticas como cabildeo, investigaciones a modo e interferencias para frenar legislaciones regulatorias a medicamentos, alimentos, tabaco y bebidas, beneficiando a las empresas que la conforman, las cuales pertenecen a industrias como la farmacéutica, hospitalaria, comercial, alimentaria y hasta la de seguros.

En total, Funsalud tiene 61 asociados fundadores, activos y honorarios, 22 empresas y cuatro asociaciones, como Bimbo, Nestlé, Nadro, Sanofi Aventis de México, Novartis Farmacéutica, Roche, Johnson & Johnson Medical México, entre otros.

También tiene socios como Olegario Vázquez Aldir de Grupo Empresarial Ángeles; Alejandro Baillères de Grupo Nacional Provincial; Claudio X. González con Kimberly-Clark de México, entre otros.

El documental El peor de los mundos —realizado por la organización El Poder del Consumidor— expone que mediante Funsalud se ha llevado a cabo una cooptación del Estado por corporaciones, provocando un impacto negativo en la salud de la población mexicana

La familia Slim en Fundsalud

El empresario Carlos Slim Helú, y su hijo Marco Antonio Slim Domit, presidente de Inbursa, forman parte de la Asamblea General de Asociados de Funsalud.

Integrantes del la Asamblea General de Asociados de Funsalud. Fotografía: Empower

“Detrás de la influencia de Funsalud están algunas de las familias élites más poderosas de México, así como empresas nacionales y multinacionales que buscan beneficiarse de su posición en la Fundación”, publicó Empower.

La familia Slim tiene presencia importante en esa organización. Entre 2020 y 2025, la Fundación Carlos Slim donó 70.6 millones de pesos a Funsalud.

“Interferencia” de Carlos Slim

Empower documentó que Carlos Slim estuvo involucrado en un ejemplo de interferencia –es decir, la intervención de un actor privado para determinar los asuntos públicos poniendo sus intereses primero– por parte de Funsalud, cuando, en 2004, Julio Frenk, asociado de la Fundación y entonces secretario de Salud (2000-06), intentó llegar a un convenio con empresas de la industria tabacalera —de la que Slim formaba parte— para frenar el aumento de impuestos a cambio de donar un peso al Seguro Popular por cada cajetilla vendida.

Ese escándalo le costó a Julio Frenk su candidatura para la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero finalmente fue contratado para dirigir el Instituto Carso para la Salud en 2007.

La Fundación Carlos Slim negó que sus donaciones a Funsalud persigan beneficios particulares o intereses comerciales.

“La colaboración entre ambas organizaciones tiene un propósito social y de fortalecimiento del sistema de salud”, agregó.

Hospitales de Slim

Inmuebles Carso tiene una red de hospitales: Fotografía: Inmuebles Carso

La presencia de Carlos Slim en el sector salud no solo es filantrópica, pues la empresa Inmobiliaria para el Desarrollo de Proyectos (IDP) —del Grupo Carso— se encarga de construir y equipar hospitales, los cuales administra Grupo Star Médica.

Desde 2012, la filial Inmuebles Carso adquirió el 100% de las acciones del Hospital Santa Fe. En la actualidad tiene una decena de hospitales en Chihuahua, Ciudad de México, Estado de México, San Luis Potosí y Veracruz.

Además, Slim creó la red de consultorios, laboratorios y servicios médicos llamada Vivo Entorno Médico, que opera en plazas comerciales y desarrollos de Grupo Carso.

Con negocios en el sector salud, surge la duda sobre el destino final de la información de pacientes que procesa la Fundación Carlos Slim.

La organización filatrópica reiteró que: “esa información es propiedad de las instituciones públicas de salud. No hay ninguna distribución ni comercialización de la misma“.

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Sergio Rincón

Editor de Reportajes Especiales. Le gusta investigar esquemas empresariales y redes de corrupción. Es miembro del Hub de la plataforma latinoamericana Connectas.

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