
BIS alerta a Banxico y otros bancos centrales: compra excesiva de deuda puede causar un daño reputacional
El Banco de Pagos Internacionales señaló que las intervenciones repetidas de los bancos centrales ante las disfunciones del mercado podría entorpecer la reputación del organismo.
El Banco de Pagos Internacionales (BIS) advirtió que los bancos centrales de economías avanzadas y emergentes, como el Banco de México (Banxico), deben ser meticulosos al operar en el mercado de dinero para evitar un desconcierto sobre la conducción de la política monetaria, ya que una intervención excesiva podría ocasionar un daño reputacional.
Las intervenciones repetidas, mediante compras de activos a gran escala u operaciones de crédito, conllevan el peligro de generar riesgo moral tanto para los mercados financieros como para los gobiernos”, puntualizó el BIS en el reporte.
De acuerdo con el BIS, los elevados niveles de deuda como proporción del PIB en distintos países —incluido México— es un factor que entorpece las condiciones para administrar la cantidad de dinero y las tasas de interés en una economía.
Debido a lo anterior, precisó el BIS en su último informe anual, es posible que los bancos centrales deban intervenir con mayor frecuencia para corregir las disfunciones del mercado.
Los mecanismos de apoyo a la liquidez de los bancos centrales para abordar las disfunciones del mercado deben diseñarse cuidadosamente para que sean temporales, específicos y fácilmente reversibles, a fin de evitar la confusión en la postura de la política monetaria”, puntualizó el BIS.
Banxico adopta herramienta para comprar valores
Estas advertencias del organismo internacional coinciden luego de que el mes pasado Banxico implementara una nueva herramienta para administrar la liquidez del sistema a través de la recompra de deuda gubernamental, como los Cetes y Bondes F, con propósitos de regulación monetaria.
En ella, se delimita que el banco central podrá comprar hasta 100,000 millones de pesos a valor nominal, el mismo techo que tenía para las ventas. Las operaciones serán extraordinarias, dentro del mercado secundario y a total discreción de Banxico.
Un aspecto relevante es que el canal de compra podrá operarse no solo con bancos, sino también con casas de bolsa, sociedades de inversión y Siefores —los vehículos de inversión de las Afores—, con lo que Banxico podrá adquirir bonos que están en manos de instituciones no bancarias.
No obstante, el BIS advirtió que una intervención excesiva del banco central al mercado de dinero podría influir negativamente sobre la reputación del organismo y complicar la tarea de estabilizar los niveles de inflación.
El blindaje ante un recorte a la calificación
La nueva facultad de Banxico causó especulación sobre su uso debido a que existe la posibilidad de que el banco adquiera valores gubernamentales que nadie más quisiera comprar en el mercado.
“Esta herramienta podría servir en caso de una turbulencia muy fuerte provocada por un evento local. Cuando todo el mundo corta posiciones nacionales, entonces tiene que haber alguien que las compre y cuando nadie las quiere comprar, pues tiene que salir Banxico a comprarlas”, expuso Carlos López Jones, director de consultoría en Tendencias Económicas y Financieras.
López Jones consideró que esta nueva medida de Banxico podría interpretarse como una protección por parte del banco central en caso de que México pierda el grado de inversión con alguna de las tres mayores agencias crediticias, lo que provocaría una fuga de capitales por parte de extranjeros.
Las recompras provocarían que Banxico termine con un balance muy elevado, financiando indirectamente al gobierno, como ya lo ha hecho el Banco Central de Japón, el Banco Central Europeo y la Reserva Federal (Fed)”, agregó Jones.
Modificación era necesaria
En contraste, Ernesto O’Farrill, presidente de Grupo Bursamétrica, aseveró que los cambios a la regulación de Banxico para controlar la liquidez del sistema está diseñada para influir lo menos posible en las tasas de las subastas primarias, que es donde se financia el gobierno.
Con este cambio se le dotó de una herramienta adicional y necesaria al banco para controlar la liquidez. Había un error en la regulación que tenía el Banco de México desde hace muchos años, pero por fin se dieron cuenta y ahora no sólo podrá vender valores, también adquirirlos puntualizó.
Asimismo, señaló que son cerca de 100,000 millones de pesos las posiciones que tienen los inversionistas extranjeros en México, mismos que saldrían ante una posible degradación crediticia.
Cuando a México le quiten el grado de inversión no sirve de nada la intervención de Banxico para contener lo que se viene. Ese dinero tiene que salir forzosamente y puede marcharse en segundos. El tipo de cambio podría dispararse a 30 pesos y Banxico no podrá hacer nada al respecto”, explicó O’Farrill.
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