
Acceder a una vivienda en CDMX se complica para la Gen Z
Acceder a una vivienda en la CDMX resulta casi imposible para la Gen Z debido a los bajos salarios, la falta de ahorro y los estrictos requisitos de renta.
Comprar una vivienda propia se ha convertido en un objetivo cada vez más difícil para las nuevas generaciones, pero rentar tampoco resulta sencillo. En la Ciudad de México, además de los elevados precios, quienes buscan un departamento deben cumplir requisitos como comprobar ingresos de hasta tres veces el valor de la renta, presentar referencias, un depósito en garantía e incluso un aval con propiedad en la capital.
Para la llamada Generación Z —personas nacidas entre 1997 y 2010—, el acceso a una vivienda representa un desafío aún mayor. Muchos apenas comienzan su vida laboral o no cuentan con un empleo estable, lo que dificulta cumplir con las exigencias del mercado inmobiliario, tanto para rentar como para adquirir un inmueble.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) de mayo, elaborada por el INEGI, poco más de medio millón de jóvenes de entre 15 y 24 años se encuentran desempleados. En el grupo de 25 a 44 años, que incluye a buena parte de la llamada Generación Millennial, cerca de 867,000 personas tampoco cuentan con un empleo.
Rentar también se vuelve un reto
El costo de las rentas es uno de los principales obstáculos para quienes buscan independizarse. Según Lamudi, el precio promedio de una vivienda en renta en la Ciudad de México ascendía a 23,000 pesos mensuales al cierre de 2024, aunque el monto varía según la alcaldía y la zona.
Datos de Inmuebles24 muestran que, en mayo de 2026, la renta promedio en Benito Juárez era de 17,029 pesos mensuales, mientras que en Miguel Hidalgo, Cuajimalpa y Coyoacán los precios oscilaban entre 14,000 y 22,000 pesos al mes.
A ello se suman los requisitos impuestos por muchos arrendadores. Además de comprobar ingresos equivalentes a tres veces el valor de la renta, los interesados suelen presentar identificación oficial, referencias personales, un depósito en garantía y, en algunos casos, un aval con inmueble en la Ciudad de México.
Si bien rentar ofrece ventajas frente a la compra, como una menor carga financiera inicial y mayor flexibilidad para cambiar de residencia, la decisión depende del nivel de ingresos, la capacidad de ahorro y las condiciones del mercado inmobiliario.
Comprar vivienda exige mayor capacidad financiera
La compra de una vivienda implica retos adicionales. Además de contar con ingresos estables, los especialistas recomiendan disponer de un fondo de emergencia, capacidad de ahorro para cubrir el enganche y mantener un buen historial crediticio para acceder a un crédito hipotecario en mejores condiciones.
En la Ciudad de México, el precio de la vivienda continúa entre los más elevados del país. El Indicador Banorte de Precios de Vivienda (INBAPREVI) reportó que el valor promedio del metro cuadrado alcanzó los 58,382 pesos en mayo de 2026, un incremento anual de 4.2%.
Las dificultades para acceder a una vivienda se reflejan en la tenencia patrimonial de los jóvenes. De acuerdo con el estudio Situación habitacional de las personas jóvenes en México, elaborado por la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), de los 37.8 millones de jóvenes que hay en el país, apenas 31.3% cuenta con una vivienda propia.
Te podría interesar:





