
Plan de refinanciamiento de Pemex lleva a las Pymes a buscar la supervivencia
Anuncio de refinanciamiento de la deuda de Pemex con proveedores trae certidumbre, pero también deja ver que el dinero no llegará pronto.
La complicada situación financiera por la cual atraviesa Petróleos Mexicanos (Pemex) la llevó a una controvertida reestructuración de la deuda con sus proveedores que retrasará los pagos hasta 2033, y aunque significa un ‘respiro’ para la petrolera, el impacto lo resentirán aún más varias empresas que le prestaron servicios, principalmente Pymes.
El presidente de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas en México, Javier Zepeda Orozco, criticó que la decisión se dio de forma unilateral y tendrá un impacto negativo sobre el gremio al cual representa, ya que no cuentan con la misma capacidad financiera que los grandes corporativos para hacer frente a este lapso.
Ni siquiera es un consenso entre la petrolera y las pymes. Es una imposición, porque no tienen otro mecanismo para poder pagar y esto es lo que se va hacer”, comentó Zepeda Orozco.

Añadió que la propia naturaleza de las Pymes y su periodo de desarrollo las vuelve sumamente susceptibles a desaparecer antes de que los pagos de la petrolera hagan efecto.
Por su parte, el vicepresidente nacional de Comités, Comisiones y Representaciones de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), José Luis Urrutia, coincidió con el riesgo que significa para las Pymes la situación que se vive con los adeudos de la petrolera, pero también advirtió que el impacto llega a toda la cadena productiva del país y el golpe que significa a la liquidez del sector industrial.
Agregó que es una señal no muy positiva para la busca de inversión de la Secretaría de Economía (SE) o la propia Secretaría de Energía (Sener), ya que al ver la falta de pago durante un largo periodo algunos proveedores prefieren no trabajar con la petrolera.
Es un riesgo, principalmente para las empresas que no tienen el músculo financiero para soportar esta reestructura”, subrayó Urrutia.
Apoyo del gobierno a Pemex da ligera certidumbre
El presidente de la Asociación de Pymes en México vio una luz dentro de todo lo negativo que la noticia significa para este segmento empresarial y se trata de la certidumbre que da al considerar que al menos se están tomando acciones sobre el tema y no ha sido olvidado.
Muchas empresas llevaban quizá meses o incluso años esperando poder cobrar y nadie les daba una respuesta que les diera certidumbre”, señaló Zepeda.
Aunque también significa que el dinero no llegará pronto y deberán buscar otras fuentes como recursos propios o créditos para financiar sus operaciones durante algunos años más, comentó el dirigente gremial.
En este sentido, el directivo de Canacintra coincidió en que es positivo que se pongan los reflectores sobre el fenómeno. Además hizo un llamado para impulsar el trabajo colaborativo para fortalecer a Pemex, pero también indicó la necesidad de mayor sensibilidad para entender que no todos los proveedores pueden entrar dentro del mismo esquema de pago dado sus condiciones.
Habrá proveedores que se pueden ajustar a estos esquemas de reestructura financiera en los plazos que desea y que requiere Pemex. Pero se debe entender que las pymes relacionadas a esta cadena de suministro requieren un trato diferenciado para mantener la viabilidad operativa de las mismas”, sostuvo Urrutia.
Concluyó señalando que el perfil financiero del nuevo director de la empresa pública del Estado, Juan Carlos Carpio, deja ver que los próximos movimientos pueden tener el enfoque puesto en la reestructura financiera, lo que da una buena señal para quienes atraviesan por esta dificultad.
Aplazamiento de la deuda, ¿una solución real?
Para el especialista del sector energético, Carlos Flores, la decisión de Pemex busca presentar una narrativa de estabilización financiera, sin embargo, no hay señales de una recuperación sólida y únicamente se deja ver la necesidad de un apoyo continuo por parte del gobierno y mecanismos extraordinarios de financiamiento.
Anunciar una estrategia de financiamiento hasta 2033 puede ayudar a administrar vencimientos y reducir presiones de corto plazo, pero no cambia el hecho de que Pemex continúa siendo una de las petroleras más endeudadas del mundo y con serios retos de rentabilidad”, puntualizó Flores.
Agregó que los impagos por parte de la empresa ahora dirigida por Juan Carlos Carpio han deteriorado la confianza de contratistas y cadenas de suministro y aunque este refinanciamiento pueda otorgar oxígeno de manera temporal, el mercado seguirá evaluando si la petrolera tiene la capacidad de mantener pagos oportunos sin recurrir al apoyo gubernamental.
Mientras no exista una mejora consistente en generación de flujo y disciplina financiera, el riesgo operativo y crediticio seguirá presente”, concluyó.
Al cierre del primer trimestre del año, la deuda de Pemex con proveedores se ubicó en 372,121 millones de pesos (mdp), lo que significó una disminución de 14.1%, o 61,584 mdp, respecto a los 436,704 mdp que se debían al cierre de 2025.
Durante la llamada con inversionistas para el reporte financiero del periodo de enero a marzo de 2026, el exdirector de la compañía, Víctor Rodríguez Padilla, aseguró que realizaron pagos por 95 mdp a proveedores y contratistas con recursos propios de la empresa y 57 mdp más mediante el programa de inversión coordinado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) a través del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos.
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