
Hacienda refuerza la recaudación fiscal pero sigue beneficiando a las grandes fortunas
La disparidad en la recaudación de impuestos por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público repercute en la mayor parte de la población.
La estrategia impulsada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para fortalecer la recaudación de impuestos a través del Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha logrado aumentar los ingresos fiscales; sin embargo, también ha evidenciado que las grandes fortunas continúan siendo las menos afectadas por el sistema tributario.
De acuerdo con el documento de Oxfam México, Financiar el futuro: la hacienda pública mexicana más allá de la austeridad, en los últimos años el organismo fiscal ha reforzado su capacidad recaudatoria mediante el combate a la evasión, la eliminación de condonaciones fiscales, el cobro de adeudos a grandes contribuyentes y una mayor vigilancia en aduanas.
Tan solo entre 2019 y 2025, los ingresos tributarios de México aumentaron 23%. No obstante, la estrategia de recaudar más sin modificar las reglas estructurales del sistema fiscal terminó por llevar al límite a la institución, que aún no logra captar suficientes recursos y mantiene una mayor carga tributaria sobre el trabajo y el consumo que sobre la riqueza.

Recaudación tributaria desigual
En México, la mayor parte de los ingresos fiscales proviene del consumo y del trabajo, mientras que las ganancias del capital y del sistema financiero aportan una proporción reducida al sistema tributario.
Tan solo en 2025, por cada 100 pesos recaudados por el SAT, 40.6 pesos provinieron del consumo mediante el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). A su vez, 24.8 pesos correspondieron al trabajo mediante el Impuesto Sobre la Renta (ISR) aplicado a sueldos y salarios.
En contraste, los ingresos obtenidos por operaciones empresariales como dividendos, intereses y venta de acciones aportaron apenas 1.7 pesos de cada 100 recaudados por la autoridad fiscal.
Grandes riquezas beneficiadas, según Hacienda
Este panorama de desigualdad tributaria contrasta con la distribución de la riqueza en el país, donde el 1% de la población concentra cuatro de cada 10 pesos de la riqueza total nacional. En otras palabras, quienes más tienen son quienes proporcionalmente menos aportan.
Para contrarrestar este escenario, han surgido propuestas como el impuesto a las grandes fortunas impulsado por el Observatorio Fiscal Internacional (ITO), iniciativa que fue rechazada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La propuesta contemplaba aplicar un impuesto equivalente al 3% del patrimonio neto de las personas con fortunas superiores a los 100 millones de dólares, lo que representaría ingresos equivalentes a poco más de un punto porcentual del Producto Interno Bruto (PIB).
Los recursos obtenidos podrían destinarse al fortalecimiento de derechos sociales como salud, educación, vivienda, servicios públicos e inversión pública.
Sin embargo, pese al enfoque de la actual administración en programas sociales como becas y pensiones, distintos indicadores muestran rezagos, ya que entre 2018 y 2024 alrededor de 9.2 millones de mexicanos quedaron sin acceso a derechos sociales básicos.
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