¿Impuesto a grandes riquezas? Claudia Sheinbaum descarta propuesta del Observatorio Fiscal
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que es poco viable implementar el Impuesto Mínimo Efectivo sobre la Riqueza (IMER), propuesto por el Observatorio Fiscal Internacional (ITO, por sus siglas en inglés) en su más reciente análisis, como una vía para contrarrestar la desigualdad en México.
En el documento del laboratorio dirigido por el economista Gabriel Zucman, se plantea la creación del IMER, un mecanismo tipo top-up diseñado para corregir la desconexión entre los ingresos económicos y las bases gravables de los sectores más ricos.
Se establece un piso mínimo de contribución —por ejemplo, un 2% del patrimonio neto— y se compara con el total de impuestos personales efectivamente pagados por el contribuyente durante el año. Si la carga tributaria ya alcanza ese umbral, no se genera una obligación adicional. Si es inferior, el contribuyente paga únicamente la diferencia
,
se explica en el documento.
De aplicarse una tasa del 2% a fortunas superiores a 100 millones de dólares, México podría recaudar alrededor de 10,000 millones de dólares, posicionándose como uno de los países más beneficiados en América Latina.

Claudia Sheinbaum descarta el impuesto
Pese a los posibles beneficios fiscales, la mandataria señaló durante su conferencia matutina que, por ahora, su administración no contempla implementar el IMER en el país.
Si además hay que poner un impuesto especial a las grandes fortunas, es algo que debería analizarse en el país
expresó la mandataria
No obstante, Sheinbaum reiteró que su gobierno ha trabajado para evitar la condonación de impuestos a grandes fortunas, una práctica ya prohibida a nivel constitucional, y subrayó que se busca que quienes más tienen contribuyan más.
Desigualdad en la riqueza de México
De acuerdo con el estudio, en México 933 personas poseen una riqueza superior a los 100,000 millones de dólares (mdd); en conjunto, acumulan 503,000 millones de dólares, lo que representa una cuarta parte de la riqueza nacional. Esta cifra equivale al Producto Interno Bruto (PIB) combinado de Chile y Uruguay.
El 1% más rico concentra el 23% de la riqueza nacional, mientras que la mitad más pobre posee apenas el 7%. Por su parte, el 10% más acaudalado, con patrimonios superiores a 151,495 dólares, concentra el 68% del capital en el país.
Empresarios como Carlos Slim Helú, el hombre más rico de América Latina, cuentan con una fortuna superior a 125,000 millones de dólares. Otras figuras, como Germán Larrea y Alejandro Baillères, concentran 67,100 millones y 19,500 millones de dólares, respectivamente.
Impuestos: clave en la desigualdad
La concentración de riqueza está vinculada, en gran medida, al sistema tributario mexicano, que posiciona al país como el que menos recauda en proporción a su PIB dentro de la OCDE: 18.3% frente al promedio de 34.1%.
Dentro del sistema de recaudación del Servicio de Administración Tributaria (SAT), cerca de un tercio de los ingresos proviene de impuestos regresivos al consumo, como el IVA.
Además, la carga fiscal es desigual: el 50% más pobre enfrenta una tasa efectiva de 24%, frente al 16% del 10% más rico y apenas 12% del 1% más acaudalado, donde incluso los impuestos sobre la renta personal son prácticamente inexistentes.
Te puede interesar:






