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1 de julio 2019 | 7:00 am

Los principales centros turísticos del país fueron pensados y construidos desde las oficinas del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), pero se han convertido en un barril sin fondo de los recursos del organismo.

En el Presupuesto de Egresos de la Federación se consideran cada año recursos en su división de mantenimiento, los cuales son repartidos entre los diferentes Centros Integralmente Planeados (CIP) que existen en el país: Cancún, Los Cabos, Ixtapa, Nayarit, Cozumel y Espíritu.

Lo erogado en 2018 es 3.3 veces mayor al presupuesto del mismo rubro entregado en 2002.

Se destina a trabajos de conservación en áreas públicas, áreas verdes, mantenimiento y operación de plantas de tratamiento de aguas residuales, mantenimiento y operación de líneas de drenaje, alumbrado público, construcción y supervisión de obras; labores que aún no delega en las autoridades locales correspondientes.

En opinión de Heidy Hellín López Vargas, maestra en Desarrollo Económico de la UNAM, este ha limitado su función de potenciar nuevos destinos al no realizar la transferencia a los municipios y continuar asumiendo los costos del mantenimiento.

“Fonatur ha limitado otras inversiones que pudieran orientar a construir nuevos destinos en el país”, indica en su investigación ‘El turismo según el modelo Fonatur’.

Entre las razones por las que no ha terminado de delegar esas funciones es por la importancia de los destinos.

“Los Centros Integralmente Planeados reciben aproximadamente al 20% del total de viajeros que ingresan al país; así que contribuye de manera directa con el aporte al PIB generado a nivel nacional por turismo”, dijo César Ramírez, socio líder de Turismo en KPMG.

Considera entendible que sigan realizando aportaciones para el mantenimiento de estos destinos, sin embargo agrega que es necesario poner mayor atención en la promoción de los que se han quedado rezagados, pues pese a que todos fueron pensados bajo el mismo esquema, no tienen los mismo resultados.

Además será necesario replantear una nueva forma de mantener el apoyo a estos centros pues Fonatur Construcción, una de las ramificaciones de Fonatur, ha dejado de ser rentable, de acuerdo con un análisis de la Auditoría Superior de la Federación.

En el Informe General Ejecutivo de la cuenta pública de 2017 concluyó que “Fonatur Constructora, S.A. de C.V., no es una empresa rentable, ya que las pérdidas acumuladas al 31 de diciembre de 2017, ascendieron a 963.35 millones de pesos”.

El inicio de los CIP

Cerca del fin de la década de los 60, el gobierno federal comenzó a darle mayor importancia a la diversificación de la oferta turística, para incrementar la atracción de turistas.

El objetivo fueron principalmente los internacionales (canadienses y estadounidenses) por la captación de divisas. También era necesario desahogar las playas de Acapulco, principal destino de la época.

Así, con la creación del Fonatur, que tiene la misión expresa de incentivar nuevos destinos, surgió la idea de crear los Centros Integralmente Planeados, un trabajo que comenzaba con la identificación de terrenos, planes de urbanización, dotación de servicios y atractivos alternos, así como potenciar la inversión para desarrollo de oferta turística.

Es así como desde 1970 hasta la mitad de la década de los 80 se consolidaron los destinos más importantes del país.

Pese a todo, es Cancún el que se ha llevado los reflectores, aunque ahora sufre las consecuencias.

César Ramírez considera que esa diferencia en la atracción de turistas se debe por un lado al atractivo natural de las playas del Caribe, además de que cuenta ya con una amplia infraestructura hotelera de todos los segmentos.

Por otro lado, la Riviera Maya y los centros arqueológicos le sirven como apoyo para sostener la demanda de entretenimiento que requiere, por lo cual sigue siendo necesario el desarrollo de oferta complementaria en los otros destinos a fin de que puedan competir.