A casi un año del inicio de la emergencia sanitaria por la pandemia en México, los trabajadores de Cinemex y Cinépolis se enfrentan a la incertidumbre laboral, con descansos obligatorios y recortes salariales, mientras la industria pasa por su peor crisis en la historia reciente.

Colaboradores de Cinemex, la segunda exhibidora  más grande de México por número de salas, reportaron la semana pasada el cierre a nivel nacional de todos sus complejos, con el descanso de todos ellos desde tres a cuatro meses.

El 6 de febrero nuestro gerente general nos avisó que Cinemex iba a cerrar de forma temporal, pero no de manera definitiva, y que sería en un lapso de tres a cuatro meses, porque el cine no se podía sostener económicamente. No recibiremos sueldo mientras tanto

dijo a EL CEO un trabajador de la empresa que pidió anonimato.

Ese mismo día por la mañana, la cadena publicó un comunicado en su página de internet donde hacía oficial el cierre de todos sus complejos bajo las marcas Cinemex, Alboa y Arena, los dos últimos enfocados al entretenimiento de videojuegos, espectáculos y gastronomía.

Sin embargo, la empresa bajó el comunicado a las pocas horas.

 

El portal web de la empresa fue modificado. Ahora es imposible adquirir boletos para ver películas en las salas tradicionales y solo queda la opción de comprar tickets para el formato de autocinema.

De esta forma, las 3,034 pantallas con las que contaba la empresa propiedad de Germán Larrea bajaron su telón hasta nuevo aviso.

Desde finales de la primavera de 2020, los trabajadores de Cinemex alertaron de descansos con el sueldo mínimo y reducciones de sueldo al 50%, que continuó hasta el cierre de sus cines a nivel nacional a inicios de febrero de 2021.

Muchos de los compañeros que trabajaban conmigo, si no fueron despedidos, renunciaron y ahora algunos trabajan como repartidores o en otras cosas. Algunos no tienen empleo

comentó otro trabajador de la cadena.

La compañía, además de la poca afluencia y el cierre de sus unidades, pasa por una reestructura financiera de al menos 230 millones de dólares con diferentes entidades financieras que le permitan sobreponerse a la coyuntura.

Cinépolis reduce sueldos

Para los trabajadores de Cinépolis que aún laboran para la empresa de la familia Ramírez, las condiciones son de una reducción del 50% de su salario, donde las jornadas diarias son de cinco a seis horas diarias, con días de descanso impuestos.

La situación empeoró porque muchos de mis compañeros han renunciado por el sueldo bajo. Casi la mitad de las personas que éramos en nuestro cine ya no están porque nos pagan la mitad

comentó un trabajador de Cinépolis del norte del país.

Ante los estragos para la industria, Cinépolis comunicó que sus salas seguirán operando en aquellos estados donde el semáforo epidemiológico lo permita.

En febrero de 2020, Cinépolis realizó un recorte de 300 personas, 200 de ellas en las oficinas de la empresa en Morelia, Michoacán y 100 más en su cede de la Ciudad de México.

No obstante, la cadena está negociando un mecanismo conocido como stand still que le daría un respiro ante las deudas de más 1,000 millones de dólares que arrastra con BBVA, HSBC, Banco Santander y Bancomext.

Cinépolis financió su expansión por México y el mundo al contratar diferentes créditos y emitir deuda, la cual resultó casi imposible de pagar debido a la crisis actual.

El tiempo que la firma estaría pidiendo sería de entre tres a seis meses mientras se lleva a cabo el plan nacional de vacunación.

La industria del cine mexicana pasa por su peor crisis en 40 años