
IQOS vs vapeadores: Philip Morris International busca diferenciar su apuesta con el tabaco calentado
Philip Morris apuesta por productos como IQOS y ZYN, mientras busca diferenciarse de los vapeadores.
La transformación de la industria tabacalera en México está impulsando nuevas categorías de consumo que buscan desplazar gradualmente al cigarrillo tradicional. En ese contexto, Philip Morris México apuesta por productos como IQOS y ZYN, mientras busca diferenciarse de los vapeadores que actualmente están prohibidos en el país.
Manuel Chinchilla, CEO de Philip Morris México, aseguró que existe una creciente adopción de alternativas libres de humo entre los fumadores mexicanos. Tan solo en la Ciudad de México, IQOS alcanzó una participación de 7.5% durante el primer trimestre de 2026, mientras que las bolsas de nicotina ZYN duplicaron su crecimiento respecto al año anterior.
El directivo sostuvo que la estrategia de la compañía se basa en innovación, ciencia y desarrollo tecnológico para ofrecer opciones distintas al cigarrillo convencional, producto que la empresa busca dejar atrás de manera gradual.
¿Cuáles son las diferencias entre IQOS y los vapeadores?
Aunque suelen agruparse dentro de las alternativas al cigarrillo, IQOS y los vapeadores funcionan bajo tecnologías diferentes y enfrentan escenarios regulatorios distintos en México.
De acuerdo con Chinchilla, los vapeadores utilizan líquidos con nicotina que, mediante una resistencia eléctrica, generan vapor para su inhalación. Sin embargo, recordó que estos dispositivos se encuentran prohibidos en la legislación mexicana.
El directivo advirtió que, pese a la prohibición, existe un mercado ilícito importante alrededor de estos productos, lo que puede representar riesgos para los consumidores debido a la falta de controles de calidad.
Las prohibiciones muchas veces, aunque la intención fue positiva, lo que generan es la creación del mercado negro y eso te hace que el consumidor tal vez esté probando productos de dudosa calidad, señaló Chinchilla.
En contraste, IQOS pertenece a la categoría de tabaco calentado. El dispositivo utiliza tabaco real, pero evita la combustión, proceso que, según Philip Morris, es el principal responsable de la liberación de sustancias nocivas asociadas al cigarrillo tradicional.
La otra es la que tenemos de tabaco calentado, que es nuestra marca insignia IQOS, que básicamente es un dispositivo que tiene tabaco y ese tabaco no es llevado a la combustión”, explicó Chinchilla.
La empresa sostiene que esta tecnología genera un aerosol en lugar de humo, ofreciendo una experiencia similar a la del cigarrillo para los fumadores adultos que buscan alternativas.

Qué son IQOS y ZYN, las apuestas de Philip Morris para dejar atrás el cigarrillo
Philip Morris ha colocado a IQOS y ZYN en el centro de su estrategia global para reducir su dependencia del negocio tradicional del tabaco.
IQOS es un dispositivo de tabaco calentado que evita la combustión mediante un sistema electrónico que eleva la temperatura del tabaco sin llegar a quemarlo. Según la empresa, esto permite reducir la exposición a sustancias nocivas derivadas del proceso de combustión.
En México, el producto lleva poco más de tres años en el mercado, aunque la compañía asegura que su expansión se ha acelerado durante los últimos dos años.
Por su parte, ZYN consiste en bolsas de nicotina que se colocan entre la encía y el labio superior, sin necesidad de humo, vapor ni tabaco.
También ZYN es interesante, es una bolsa de nicotina que colocan en la encía y que tiene una experiencia buena para el consumidor”, indicó el directivo.
La empresa asegura que más de 180,000 mexicanos han migrado hacia estas alternativas, una cifra que espera seguir incrementando mediante campañas de información dirigidas a fumadores adultos.
¿Qué hace Philip Morris contra los cigarros piratas?
El combate al comercio ilícito de cigarrillos y otros productos con nicotina es uno de los principales retos para la industria, según Philip Morris.
Chinchilla aseguró que actualmente alrededor de 23% del mercado de cigarrillos en México corresponde a productos ilegales que ingresan al país sin cumplir obligaciones fiscales ni controles regulatorios.
Son flujos de diferentes países que entran por las fronteras, que no pagan impuestos, que generan un problema de recaudación al gobierno mexicano”, afirmó Chinchilla.
Además del impacto fiscal, el directivo sostuvo que el comercio ilegal puede representar riesgos para la salud pública debido a la falta de supervisión sobre la calidad de los productos.
También señaló que la venta ilícita facilita el acceso de menores de edad a productos con nicotina, al operar fuera de los controles comerciales establecidos.
Por ello, explicó que Philip Morris International mantiene coordinación con autoridades mexicanas para combatir la distribución de productos ilegales y fortalecer los mecanismos de control dentro del mercado formal.
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