
De Stanley Black & Decker a Nissan: las empresas que han cerrado plantas en México
Aunque las razones de cada cierre son distintas, los casos de empresas como Stanley Black & Decker y Nissan dejan debilitamiento económico.
El cierre definitivo de una de las plantas de Stanley Black & Decker se suma a una serie de ceses de operaciones anunciados por empresas transnacionales como Nissan, COMPAS y First Brands en México durante los últimos meses.
Estas decisiones han afectado a miles de trabajadores y generado incertidumbre en las regiones donde estas compañías se consolidaron durante décadas como motores económicos y fuentes de empleo para miles de familias.

Stanley Black & Decker se va de México
La estadounidense Stanley Black & Decker inició este jueves el despido de aproximadamente 600 trabajadores de su planta ubicada sobre la autopista México-Puebla, con lo que puso fin a 59 años de operaciones en el país.
De acuerdo con la empresa, la decisión responde a problemas financieros. La planta se especializaba en la fabricación de herramientas manuales y eléctricas y empleaba tanto a personal sindicalizado como administrativo.
Un despido inesperado
Los trabajadores fueron notificados de su liquidación conforme ingresaban a sus turnos. Según testimonios de empleados, algunos acumulaban más de tres décadas de antigüedad y otros se encontraban próximos a su jubilación.
La compañía aseguró que las indemnizaciones serán cubiertas conforme a la ley. Por su parte, el sindicato afiliado a la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM) informó que dará seguimiento al proceso para garantizar el respeto a los derechos laborales.
El cierre también llama la atención debido a que, en 2020, Stanley Black & Decker invirtió alrededor de 150 millones de pesos para fortalecer las operaciones de la planta poblana, lo que contrasta con la reciente decisión.
COMPAS pone fin a su producción
Otro de los cierres relevantes ocurrió en Aguascalientes con la salida de Cooperation Manufacturing Plant Aguascalientes (COMPAS), la planta resultado de la alianza entre Renault-Nissan y Daimler.
La armadora anunció desde octubre de 2025 el cierre definitivo de sus instalaciones, proceso que concluyó el pasado 31 de mayo. En ese momento, la empresa argumentó que la decisión obedecía a cambios en las condiciones del mercado automotriz y en las preferencias de los consumidores.
La planta producía vehículos de las marcas Infiniti y Mercedes-Benz destinados principalmente a los mercados de Estados Unidos y Canadá.
El cierre afectó directamente a cerca de 800 trabajadores y marcó el fin de una instalación que, cuando fue inaugurada en 2017, proyectaba generar hasta 3,600 empleos directos y alcanzar una capacidad de producción superior a las 230,000 unidades anuales.
Nissan cierra su planta en Morelos
La reestructuración internacional de Nissan también alcanzó a México con el cierre de la planta Ciudad Industrial del Valle de Cuernavaca (CIVAC), ubicada en Jiutepec, Morelos, considerada la primera fábrica de la automotriz fuera de Japón.
Tras casi 60 años de operación, la compañía inició desde noviembre de 2025 un proceso de liquidación que involucró a 869 trabajadores como parte del cierre gradual de las instalaciones.

El impacto laboral fue significativo para la región. De acuerdo con estimaciones, la pérdida oscilaría entre 2,300 y 4,200 empleos directos, además de cerca de 5,000 puestos indirectos relacionados con proveedores y servicios locales.
La decisión formó parte del programa global de reestructuración “Re:Nissan”, presentado en julio de 2025, mediante el cual la automotriz busca reducir su red mundial de plantas de 17 a 10 instalaciones y disminuir su capacidad de producción global de 3.5 a 2.5 millones de vehículos anuales.
First Brands y su salida de México
La empresa de autopartes First Brands también se sumó a la lista de transnacionales que cerraron operaciones en el país, luego de que varias de sus filiales en el norte de México se vieran afectadas por el proceso de bancarrota iniciado en septiembre de 2025.
La compañía acumuló una deuda cercana a 12,000 millones de dólares, situación que derivó en liquidaciones parciales y el cierre de operaciones en algunas de sus maquiladoras.
En Ciudad Juárez, la situación impactó a empresas como Hopkins, Centric Parts y Brake Parts, donde laboraban alrededor de 2,500 trabajadores. En Matamoros, Tamaulipas, la planta Tridonex empleaba a cerca de 1,000 personas, muchas de ellas con más de dos décadas de antigüedad.
La compañía se acogió al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos después de que autoridades estadounidenses señalaran presuntas irregularidades financieras relacionadas con la administración de la empresa.
Según documentos judiciales, el exdirector ejecutivo de First Brands, Patrick James, y su hermano Edward James habrían engañado a diversas instituciones financieras mediante garantías falsas, activos presuntamente sobrevalorados y estados financieros engañosos.
¿Reacomodo industrial?
Aunque las razones detrás de cada cierre son distintas, los casos de Stanley Black & Decker, COMPAS, Nissan y First Brands reflejan un proceso de reconfiguración industrial en México.
En conjunto, estas decisiones han significado la pérdida de miles de empleos directos e indirectos en distintos estados del país, afectando tanto a las economías regionales como a las familias que dependían de estas operaciones para su sustento.
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