
Comprar ropa sale más caro: petróleo y salarios impulsan el alza de precios
De mayo de 2019 a mayo de 2026, los precios de la ropa acumularon un aumento de 22.87%.
Comprar ropa representa un mayor esfuerzo para los mexicanos que hace un año. Aunque el incremento en el precio de las prendas ha sido menor al de la inflación general, la menor percepción sobre la capacidad de compra de los hogares y el aumento en algunos costos de producción han llevado a muchos consumidores a planear mejor sus compras o buscar alternativas más económicas, como la ropa de segunda mano.
Abigail, una profesionista de 41 años de la Ciudad de México, contó a EL CEO que ahora piensa más antes de adquirir una prenda y busca opciones que le permitan ahorrar sin sacrificar calidad.
Últimamente, las pocas veces que he ido a comprar, sí me doy cuenta que es más caro que antes, cuando me podía comprar más ropa. También he optado por comprar ropa de paca, ir a bazares o fijarme en la tela, que, aunque esté más cara, me va a durar más”, comentó.
La percepción de Abigail coincide con algunos indicadores económicos. Entre mayo de 2025 y el mismo mes de 2026, los precios de la ropa aumentaron 2.68%, de acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del Inegi. En ese mismo periodo, la inflación general fue de 3.94%.
Sin embargo, especialistas consideran que el aumento en los precios, sumado a una menor capacidad adquisitiva de los hogares, ha hecho que este tipo de gastos sean cada vez más difíciles de afrontar.
La Encuesta Nacional sobre Confianza del Consumidor del Inegi muestra que la percepción de los hogares sobre sus posibilidades actuales para realizar compras de bienes se deterioró respecto al año pasado. En mayo, el indicador se ubicó en 41.8 puntos, 3.1 unidades por debajo del nivel registrado en el mismo mes de 2025.
Petróleo, salarios y aranceles elevan costos
Julián Fernández, analista independiente, explicó que uno de los factores que presionan los precios es el encarecimiento del petróleo, debido a que buena parte de las fibras sintéticas utilizadas por la industria textil, como el poliéster y el nylon, provienen de derivados petroquímicos.
Además, el combustible también impacta los costos del transporte marítimo, terrestre y aéreo utilizados para mover mercancías alrededor del mundo.
A ello se suma el incremento en los costos laborales. Fernández recordó que la confección de prendas es una actividad intensiva en mano de obra, por lo que los aumentos salariales terminan reflejándose, al menos en parte, en el precio final de la ropa.
Otro elemento que comienza a incorporarse es el efecto de los aranceles impuestos por México a las importaciones provenientes de países con los que no mantiene un tratado comercial, entre ellos China.
No hemos visto que se haya trasladado significativamente todavía hacia el consumidor los aranceles que entraron en vigor este año. Las importaciones de países con los que México no tiene un tratado comercial eventualmente se van a trasladar”, señaló Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Grupo Financiero Base.
Por ahora, el efecto parece limitado. Entre diciembre de 2025 y mayo de 2026, los precios de la ropa acumularon un incremento de apenas 0.97%, de acuerdo con cifras del Inegi.
El aumento se acumula desde hace años
Más allá de las variaciones recientes, el costo de vestir se ha incrementado de forma importante en los últimos años.
De mayo de 2019 a mayo de 2026, los precios de la ropa acumularon un aumento de 22.87%, según el INPC. Aunque el incremento es menor al de la inflación general, que en ese periodo alcanzó 40.97%, representa un gasto cada vez más relevante para los hogares.
Fernández explicó que la pandemia dejó presiones importantes sobre las cadenas globales de suministro de textiles, cuero, hule y otros insumos. Si bien gran parte de esas disrupciones ya desaparecieron, los precios rara vez regresan a los niveles previos.
Sí he sentido que está más cara la ropa. Desde la pandemia siento que se ha encarecido. He puesto más atención en qué ropa y colores me quedan bien para hacer compras más inteligentes, pero también lo que compro son cosas muy necesarias”, agregó Abigail.
La segunda mano gana terreno
Ante este escenario, cada vez más consumidores recurren a alternativas para renovar su guardarropa sin afectar tanto su presupuesto.
Ana Jiménez, cofundadora de GoTrendier, plataforma mexicana de compra y venta de ropa de segunda mano, señaló que la empresa ha observado tanto un mayor interés de personas que buscan generar ingresos adicionales vendiendo prendas que ya no utilizan, como de compradores que buscan acceder a marcas a precios más accesibles.
Lo que nosotros ofrecemos, a diferencia de otras plataformas, son marcas a buen precio, a precios que no vas a encontrar en ningún otro lado, ni siquiera cuando están en oferta”, comentó.
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