
Nvidia, Visa y Xi Jinping: los ganadores tras la visita de Donald Trump a China
Donald Trump y Xi Jinping encabezaron una cumbre en la que participó Nvidia para fortalecer las relaciones comerciales entre EU y China.
La visita oficial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a China, en la que estuvo acompañado de algunas de las figuras más relevantes del sector tecnológico y financiero, generó acuerdos, promesas y claros actores beneficiados.
Durante el encuentro —en el que participaron figuras como Elon Musk de Tesla, Larry Fink de BlackRock y Tim Cook de Apple—, el presidente fue recibido en Pekín por su homónimo Xi Jinping junto a una comitiva ceremonial.
Sin embargo, el clima de colaboración y respeto entre ambas potencias estuvo marcado por las preocupaciones económicas ante las repercusiones del conflicto en Medio Oriente, el incremento en la inflación global y la creciente tensión por Taiwán.

Los ganadores tras la visita a China
Pese a que Nvidia había sido excluido de la primera lista de la Casa Blanca de empresarios que acompañarían a Donald Trump a territorio chino, su inesperada inclusión de último momento lo puso en el centro de la conversación sobre los chips necesarios para el desarrollo de la inteligencia artificial, pese a que China sigue renuente a fabricar los suyos.
Visa, y su director ejecutivo Ryan McInerney, fue otro de los beneficiados tras la visita, ya que el presidente Donald Trump dio un impulso para que la compañía de tarjetas de crédito pueda integrarse al mercado chino, que tenía 10,200 millones de tarjetas bancarias en circulación a finales de 2025, con un valor de transacción que sumaba 963.6 billones de yuanes.
Le pregunté, ¿qué pasa con usar Visa en China? Por alguna razón, fueron vetados, y quizá eso se solucione”, aseguró Trump en Fox News.
Xi Jinping, el presidente de China, concluyó la cumbre asegurando que logró crearse una “relación constructiva, estratégica y estable”, algo que Donald Trump concedió con su silencio, lo que marcó los resultados de la reunión antes de cualquier declaración estadounidense.
Irán, pese a no estar presente en las conversaciones, fue un eje central para las negociaciones, ya que China es el principal comprador del petróleo producido por Teherán y no declaró públicamente que dejaría de serlo, pese a que se ha posicionado sobre la necesidad de abrir el estrecho de Ormuz.
Los perdedores de la reunión
Y aunque algunos actores podrían obtener futuros beneficios, algunos no vieron resultados inmediatos, como es el caso de la compañía aérea Boeing, que abandonó la reunión con el compromiso de vender 200 aviones a China, un número por debajo de los 500 esperados.
Los republicanos tampoco lograron consolidar todas sus estrategias, ya que el posible acuerdo que podría reducir hasta 30,000 millones de dólares los aranceles impuestos a productos chinos podría tardar meses en concretarse.
La cumbre, pese a ser un acto diplomático cargado de significado debido a las grandes tensiones que se han alimentado por años entre ambas economías, dejó un futuro disperso en torno a los acuerdos comerciales que se crearán tras su término.
Con información de Bloomberg
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