El fortalecimiento de los mecanismos de reporte y supervisión resulta clave para la cooperación de la UIF con instancias como el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
La reconfiguración del poder financiero dentro del gabinete es evidente. El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, mantiene el mando formal sobre la UIF, pero su margen de maniobra se reduce ante un Harfuch que acumula control político y operativo.
La ABM pidió a la presidenta Claudia Sheinbaum que el nuevo titular de la UIF tenga acercamiento con los banqueros y sepa interactuar con las autoridades estadounidenses.