
México abre nuevo frente con Meta y TikTok; sigue los pasos de Brasil para regular redes de menores
México no sería el primer país latinoamericano en avanzar hacia una mayor regulación de las plataformas digitales para proteger a los menores, aunque los modelos adoptados y discutidos en la región tienen alcances distintos.
Meta, TikTok y otras redes sociales podrían enfrentar nuevas reglas en México para proteger a los menores de edad, luego de que el gobierno de Claudia Sheinbaum abrió la discusión sobre su regulación, una ruta por la que ya han avanzado países de América Latina como Brasil, mientras otros analizan medidas similares.
La discusión podría trasladar una mayor responsabilidad a las empresas tecnológicas sobre los mecanismos que utilizan para mantener a los usuarios dentro de sus plataformas, entre ellos los algoritmos, la reproducción automática de contenidos y el scroll infinito.
Sheinbaum ha señalado que estos mecanismos pueden generar adicción entre niñas, niños y adolescentes, aunque especialistas consultados por EL CEO advierten que atribuir a las redes sociales los problemas de salud mental de los menores simplifica un fenómeno mucho más complejo.
La urgencia de una regulación implicaría un balance muy cuidadoso y peligroso en cómo se decide regular, para qué y hacia quién o quiénes se decide hacer la regulación”, explicó Danielle Cruz Villanueva, analista digital.
En entrevista con EL CEO, la especialista señaló que buena parte de la conversación alrededor de las redes sociales y sus efectos entre los menores está marcada por “pánicos morales”, por lo que consideró necesario revisar la evidencia antes de imponer restricciones.
Las plataformas digitales utilizan mecanismos de recompensa y otras herramientas para prolongar el tiempo que los usuarios permanecen en ellas. Sin embargo, Cruz Villanueva cuestionó que pueda establecerse una relación directa entre su utilización y las adicciones o los problemas de salud mental entre menores.
Solamente echarles la culpa a las redes sociales y a la digitalidad de los cambios que ha habido, de las crisis de salud mental que tienen las infancias y adolescencias, es una solución simple y de no querer atender el problema tan complejo y sistémico que existe”, aseguró.

México entra a la discusión sobre las plataformas
La presidenta Claudia Sheinbaum planteó discutir la regulación de las redes sociales para menores de edad y el uso de teléfonos celulares en las escuelas, aunque antes de definir las medidas que impulsará su gobierno realizará una serie de consultas.
Como parte de este proceso, entre el 24 y 25 de agosto se prevé consultar a docentes sobre el uso de celulares en las escuelas. Posteriormente, el gobierno buscará ampliar la discusión sobre las plataformas digitales y las medidas que podrían aplicarse para proteger a niñas, niños y adolescentes.
Rubén Darío Vázquez, experto en marketing y redes sociales, consideró positivo que una eventual propuesta no parta únicamente del gobierno, sino que incorpore las opiniones de docentes, alumnos y organizaciones especializadas.
El punto más delicado, advirtió, aparecerá si las medidas dejan de concentrarse en las responsabilidades de las plataformas y comienzan a determinar qué contenidos pueden o no circular en ellas.
Tratar de regular los contenidos en redes sociales, que incluso fue algo que mencionó la presidenta, de que estaban interesados en eso, es algo que es peligroso”, señaló.
Una eventual regulación, por tanto, podría abrir distintos frentes para las empresas tecnológicas, desde mecanismos de verificación de edad y controles parentales hasta modificaciones en algunas funciones diseñadas para aumentar la permanencia de los usuarios.
También podría abrir una discusión sobre los contenidos disponibles para los menores, un terreno en el que los especialistas advierten que cualquier regulación deberá establecer límites precisos para evitar restricciones a la libertad de expresión.
Brasil marca el camino en América Latina
México no sería el primer país latinoamericano en avanzar hacia una mayor regulación de las plataformas digitales para proteger a los menores, aunque los modelos adoptados y discutidos en la región tienen alcances distintos.
Brasil cuenta con el llamado ECA Digital, un marco nacional que establece obligaciones para las empresas que ofrecen productos y servicios digitales a niñas, niños y adolescentes. La legislación contempla medidas de protección relacionadas con la edad de los usuarios, herramientas de supervisión parental y obligaciones para reducir la exposición de menores a determinados riesgos en los entornos digitales.
Colombia, por su parte, aprobó en 2026 medidas de sensibilización, prevención y protección de niñas, niños y adolescentes frente a problemas de salud mental y distintas formas de violencia en los entornos digitales. A diferencia del modelo brasileño, no se trata de una prohibición general de acceso a redes sociales ni de un esquema equivalente de restricción por edad.
En Chile, la discusión todavía se encuentra en el Congreso. Legisladores han presentado iniciativas para restringir el acceso de menores a redes sociales, incluidas propuestas que establecen límites de edad o requieren autorización para determinados usuarios adolescentes.
Los modelos, por tanto, son distintos. Brasil ya impuso obligaciones específicas a las plataformas; Colombia se ha concentrado en medidas de prevención y protección frente a los riesgos del entorno digital, mientras Chile todavía discute restricciones al acceso de menores a las redes sociales.
Fuera de América Latina, Australia adoptó uno de los esquemas más restrictivos. Desde diciembre de 2025, las plataformas alcanzadas por la legislación deben tomar medidas para impedir que los menores de 16 años tengan cuentas en determinadas redes sociales.
La tendencia ha colocado a las grandes tecnológicas bajo una presión regulatoria creciente respecto a la forma en que sus productos son utilizados por menores y las responsabilidades que deben asumir frente a este grupo de usuarios.
La IA, el siguiente terreno regulatorio
La discusión del gobierno mexicano no se limita a las redes sociales. Sheinbaum también ha planteado la necesidad de establecer reglas alrededor de la inteligencia artificial (IA) y de los contenidos generados mediante esta tecnología.
Para Cruz Villanueva, México enfrenta el problema de intentar construir reglas sobre tecnologías que avanzan a una velocidad mayor que los procesos legislativos.
“Es una cosa peligrosa y compleja que no sé cómo la van a abordar”, comentó.
Vázquez coincidió en que existen áreas que requieren mayor claridad, particularmente en materia de derechos de autor y sobre el origen de la información utilizada por los modelos de inteligencia artificial.
Creo que estamos en pañales en la forma en que utilizamos la inteligencia artificial. No hablo de legislaciones, porque es muy difícil legislar algo que apenas entendemos cómo funciona”, señaló.
El alcance de las reglas que finalmente impulse el gobierno determinará si México sigue un modelo concentrado exclusivamente en la protección de menores o avanza hacia un marco más amplio de obligaciones para las grandes plataformas digitales, desde redes sociales hasta servicios basados en inteligencia artificial.
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