
Política de la 4T tumba a México 22 lugares en el ranking de transición energética del WEF
Durante el sexenio de AMLO, los proyectos de energías limpias quedaron prácticamente borrados y se espera que se revierta con Sheinbaum.
La falta de proyectos para fuentes limpias impactó negativamente la transición energética de México y la percepción de instituciones como el Foro Económico Mundial (WEF, por su sigla en inglés) durante los últimos siete años, sin embargo, con el cambio de visión de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) a Claudia Sheinbaum Pardo, se espera una mejora durante los próximos años.
En el más reciente reporte “Energy Transition Index 2026”, del WEF, México se posicionó en el lugar 59 de 120 países en lo referente a la transición energética, lo que significó una caída de 22 lugares desde el índice de 2019 —correspondiente a 2018— cuando el país sostenía la posición 37.
El ranking correspondiente a lo acontecido en 2025 contempla diversos factores como el desempeño actual del sistema en temas de seguridad, sostenibilidad y asequibilidad; así como la preparación para la transición incluidas las condiciones normativas, financieras, de infraestructura y de innovación necesarias para mantener el progreso a lo largo del tiempo.
El intento por revertir la situación
Si bien especialistas consultados por EL CEO coincidieron en que durante el sexenio anterior los proyectos de energías limpias quedaron prácticamente borrados, también apuntaron que en este segundo año de la actual administración se han retomado.
La política energética de Sheinbaum es distinta a la de López Obrador, es muy importante tenerlo en consideración. Lo que ha hecho es tomar un punto más o menos intermedio en algunos casos, principalmente en electricidad, enfocándose en las renovables, y menos en petróleo”, señaló Carlos Ramírez, director de Integralia Consultores.
Es por ello que el especialista ve con optimismo que las condiciones del país en esta materia mejoren y con ello la situación en los próximos listados del WEF también sean beneficiosas para México.
Ciertamente anticipo que vamos a recuperar algunos lugares porque se está retomando parte de la agenda en materia de transición energética, aunque no vamos a llegar nunca al lugar 37 que llegamos a ocupar en el 2018”, dijo Ramírez.

Ralentización en proyectos de energías renovables
Ramses Pech, especialista en Energía, señaló que la política energética actual se centra en la seguridad energética con el apoyo constante para Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), sin embargo, la transición energética no está completamente fuera y por el contrario tomó impulso respecto al sexenio anterior.
El experto apuntó que la transición energética es algo que se mantiene presente de forma gradual y pese a la ralentización que pueden existir en los proyectos de energía solar y eólica —ambas fuentes con gran potencial en el país— aún se encuentran presentes, al menos en el papel.
Añadió que México corre el riesgo de rezagarse si no acelera en la inversión de renovables, materia que también causa escozor entre algunos sectores industriales integrados al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) que requieren de estas fuentes para cumplir con estándares ESG y mantener competitividad.
México y su plan para los próximos años
Rumbo a 2030, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ya trazó una meta en lo que respecta a la transición energética, y busca cumplirla a través del desarrollo de proyectos de la CFE.
El objetivo de incorporar 32,000 megawatts (MW) al sistema eléctrico del país quedó encuadrado en el Plan de Crecimiento de Energías Renovables en México y se estableció que 70%, 22,000 MW, se generarán mediante fuentes renovables.
Desde la empresa pública del Estado se ha señalado a dos proyectos como piezas clave en la transición energética del país. En Oasis se combinará energía solar, una central fotovoltaica de 72 MW, almacenamiento con batería con un sistema de 20 MW e hidrógeno verde que se almacenará en celdas de combustible en el Sistema Eléctrico Mulegé, Baja California Sur.
El otro proyecto es la Central Fotovoltaica Rafael Galván Maldonado en Puerto Peñasco, Sonora, la cual abonará 1,000 MW, una vez que sean concluidas sus cuatro etapas de construcción.
Uno de los grandes escaparates para impulsar proyectos de generación de energías limpias son los contratos mixtos. En la primera ronda de este tipo de acuerdos, en donde predominaron los proyectos solares y eólicos, se adjudicaron 37 proyectos que alcanzaron los 7,411 MW, superando la meta de 6,500 MW.
Pese a ello, Ramírez, de Integralia Consultores, apuntó que las subastas implementadas durante la administración de Enrique Peña Nieto eran más atractivas para los privados e incluso generaban una mayor competencia entre los pujantes.
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