
Pemex encuentra en Petrobras un socio simbólico, lejos de Shell, Exxon y Eni
El acuerdo 'no vinculante' entre Pemex y Petrobras aleja las posibilidades de concretar inversiones.
La alianza entre Petróleos Mexicanos (Pemex) y Petróleo Brasileiro (Petrobras) lucía como una oportunidad para que la mexicana salga de los problemas de producción y eventualmente se refleje en su situación financiera, pero los detalles del acuerdo alejan esas expectativas para sembrar dudas.
El objetivo de abrir más el sector petrolero apuntaba a asociarse con Shell, Exxon y Eni, pero ahora con Petrobras todo es más simbólico, aunado a que es un acuerdo de apenas dos años, y aunque se puede extender, los proyectos en esta materia siempre deben ser de largo plazo.
Especialistas consultados por EL CEO apuntaron que el memorándum que firmaron las petroleras difícilmente detonará en algo tangible y por tanto es poco benéfico y que probablemente no sea una puerta de entrada para captar más inversiones.
La clave de la alizanza ‘no vinculante’ entre Pemex y Petrobras
Para el director general de GMEC, Gonzalo Monroy, la clave de lo que significa esta asociación se encuentra en las palabras ‘no vinculante’, es decir, no existe ningún compromiso de inversión y esto es algo que ya se ha visto en el pasado con firmas como Eni, Exxon y Shell.
No han derivado en ningún proyecto o negocio material realmente. Ha sido más un intercambio técnico, han enviado técnicos de Pemex a diferentes partes del mundo con esas compañías. Algunas compañías han venido para acá a aprender, pero no ha pasado de ese intercambio de recursos humanos temporales”, dijo Monroy.
El director de Desarrollo Económico en el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), Oscar Ocampo, dijo que que mientras no existan proyectos tangibles de inversión difícilmente será una asociación que llegue lejos.
La alianza se enfocará en tres áreas: exploración y producción (en aguas profundas); procesos industriales (petroquímica y fertilizantes), e intercambio regulatorio e institucional (marcos de gobernanza).

Política energética ahuyenta a posibles socios de Pemex
Los expertos coincidieron en que en el futuro no se vislumbran inversiones por parte de Petrobras en conjunto con Pemex, debido a que los modelos contractuales no resultan atractivos para la firma brasileña, que tiene participación estatal y también que cotiza en bolsa.
Monroy apuntó que los contratos mixtos no funcionan para la agenda de Petrobras porque no son económicamente viables e incluso podrían impactar en el precio de su acción.
En el caso de un contrato de producción compartida, tendrían que ir a licitaciones, y no hay forma de que puedan asegurar la adjudicación de algún descubrimiento que se haya realizado a través del uso de su tecnología en conjunto con Pemex”, comentó Monroy.
Por su parte, Ocampo dejó en claro que mientras Petrobras ha logrado encontrar impulso en la asociación con empresas privadas, en México las autodenominada ‘Cuarta Transformación’ se ha apegó a un discurso de soberanía energética que “en este momento no muestra apetito por cambiar”.
Las palabras de los expertos parecen encontrar respaldo en el mensaje de Sheinbaum Pardo, que si bien recordó que Petrobras cuenta con inversión privada, hizo énfasis en que es esencialmente pública y por tanto “es un acuerdo entre dos empresas públicas petroleras”.
Un mensaje más político que de negocios
La ambigüedad con la cual se habla de proyectos en aguas profundas, ultraprofundas y campos maduros, y la falta de contratos claros, más bien lleva a pensar que este anuncio es más un mensaje político que un negocio concreto entre las estatales, dijo Ocampo del IMCO.
Esto es político más que otra cosa, tiene una mayor lógica política que una de negocio. Realmente de sustantivo no hay mucho”, subrayó Ocampo.
Al respecto, Monroy del GMEC precisó que si bien puede tener tintes políticos, detrás de este movimiento existía la intención de Lula da Silva de vender el etanol que produce Petrobras a Pemex, sin embargo, ello no resultaba rentable para la firma mexicana.
Y ahí es donde muchas cosas empezaron a ‘descafeinar’ en esta asociación. Pemex tenía que hacer adaptaciones de entre 6,000 y 8,000 millones de dólares en sus instalaciones”, dijo Monroy.
Más allá de lo que pueda suceder, para los expertos señalan que esta alianza entre Pemex y Petrobras está lejos de las expectativas creadas durante los meses previos cuando se comenzó a hablar de la alianza entre las estatales.
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