14 de noviembre 2018 | 5:00 am

El mercado accionario se encuentra en números rojos.

Factores internos como la cancelación del NAIM y externos (como una posible desaceleración económica mundial el próximo año) obligan a los inversionistas mexicanos a pensar en portafolios que soporten o, al menos, no se vean tan impactados por el pesimismo del mercado.

“En situaciones de alta volatilidad, los inversionistas con menos apetito al riesgo deben buscar un portafolio defensivo para disminuir las pérdidas”, dijo Jorge Nakid, analista bursátil independiente.

Dentro del mercado de renta variable mexicana, acciones de empresas con valor defensivo (beta inferior a 1) o del sector consumo lucen como una alternativa para un inversionista con alta aversión al riesgo.

Desde finales de octubre a la fecha, las acciones de empresas con valor defensivo como Pinfra (2.61%), Megacable (6.05%), Genomma Lab (1.30%) y Gruma (9.71%) han avanzado pese a la condición adversa del mercado. En el mismo lapso, el IPC ha cedido 3.46%.

Otro factor a seguir de emisoras para componer un portafolio defensivo es el nivel de efectivo que tienen en caja.

“En época de crisis, ‘el efectivo es el rey’”, dijo Luis Garinian, portafolio manager de Marlin Investment Group.

Una empresa que se caracteriza por sus altos niveles de efectivo es Apple. Al cierre del tercer trimestre del año tenía 237,000 millones de dólares.

De acuerdo con Garinian, aunque se habla mucho de la presión que están sufriendo las acciones de Apple y de las modificaciones de las perspectivas de los analistas sobre los papeles de la tecnológica, no debemos de perder de vista su posición en caja.

Otra forma de hacer defensivo un portafolio es con exposición a metales preciosos, como el oro, que es considerado un activo de refugio. Cuando estalló la crisis del 2008, el oro pasó de 712 dólares la onza (diciembre del 2008) a 1,900 dólares por onza (en mayo del 2011), lo que generó un rendimiento de 167%.

Los que quedan fuera

La debilidad del peso y la fortaleza del dólar hace que empresas con alto nivel de endeudamiento en dólares pierdan atractivo.

Sectores como el de tecnología e infraestructura tampoco lucen atractivos para invertir. “Suelen ser los primeros sectores vulnerables ante un panorama económico adverso”, dijo Garnian.

Las Fibras no ganan atención de los inversionistas en épocas de crisis. Estos instrumentos, además de enfrentarse al riesgo del mercado –como cualquier acción–, compiten contra los Cetes (bonos mexicanos a corto plazo).

Lo anterior, porque las Fibras funcionan de manera similar a un instrumento de deuda, pues están obligadas a otorgar un dividendo a los inversionistas, pero un Cete paga una tasa anual cercana al 8%.

Con un portafolio defensivo, el inversionista es menos susceptible a cambios bruscos del mercado, mientras se va generando rendimiento, pero también puede impedir aprovechar las alzas del mercado, dijo Nakid.