1 de diciembre 2022 | 5:00 am

 

La economía estadounidense tomó un respiro en el tercer trimestre del año, aunque aún los mercados no descartan que regrese el fantasma de la recesión.

De acuerdo con la segunda estimación de la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio de la Unión Americana, el Producto Interno Bruto (PIB) del país vecino registró un crecimiento de 2.9% a tasa anualizada, con ajuste estacionario, en el periodo julio-septiembre del año en curso.

 

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La primera estimación fue de un aumento de 2.6% de la economía más grande del mundo, por lo que esta segunda revisión manda señales de una mejor dinámica en el penúltimo trimestre del año.

Sin embargo, todavía prevalece incertidumbre en los mercados por el cierre del 2022 y el inicio del 2023.

Además, el incremento de 2.9% se dio tras las caídas de 0.6% en el segundo trimestre y de 1.6 en los primeros tres meses del año.

Revisiones al alza

La segunda estimación reflejó las revisiones al alza en el consumo privado y la inversión fija no residencial, que compensó la revisión a la baja en la inversión privada en inventario.

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En el comercio exterior, las exportaciones ascendieron 15.3%, mientras las importaciones, que restan al PIB, cayeron 7.3%, resultados que sobresalen considerando la fortaleza del dólar.

En tanto, el consumo privado, apoyado por los servicios, creció 1.7%, frente a 1.4% de la primera estimación.

Del lado negativo, la inversión fija, cuyo talón de Aquiles es la construcción, siguió en contracción por segundo trimestre al hilo, pero la caída fue menos pronunciada al reporte previo (4.1% contra 4.9%); la debilidad proviene principalmente del alza en las tasas de interés que afecta al sector vivienda.

El crecimiento del periodo se debió principalmente a la demanda externa, con la demanda doméstica moderándose, posiblemente ante los mayores niveles de inflación y el agresivo ciclo de alza en tasas de la Fed. No obstante, consideramos que la economía sigue resiliente

considera Banorte.

Temores de recesión      

El grupo financiero asevera que los temores de una recesión se han ido exacerbando, ante un agresivo ciclo de alza en tasas por parte de la Fed para hacer frente a la elevada inflación.

Esta situación, aunada a mayores costos en la renta de vivienda, entre otros factores, han estado llevado a un deterioro en la confianza de los consumidores.

Sin embargo, Banorte observa que el consumo se ha mantenido resiliente apoyado por la fortaleza del mercado laboral.

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Riesgos latentes

Los riesgos para el PIB estadounidense se mantienen, particularmente por la probable debilidad de la inversión debido a su alta sensibilidad al aumento de tasas de interés.

Banorte considera que el gasto de las familias también perdería impulso, aunque con un mercado laboral todavía relativamente fuerte y balances de las familias robustos, seguirá creciendo.

El impulso al crecimiento observado en el tercer trimestre derivado de la demanda externa es muy probable que se reduzca de manera importante ante la debilidad de la economía global en medio de agresivos ciclos de alza en tasas

asegura el grupo financiero.

Por último, espera una recesión moderada en la primera mitad del 2023 y un crecimiento de 0.8% el próximo año.

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