
México, segundo país más complejo del mundo para hacer negocios ante complejidad regulatoria
Los constantes cambios regulatorios y los procesos administrativos son algunos de topes para los negocios en México.
México se ubicó como el segundo país más complicado a nivel mundial para realizar negocios en el Índice de Complejidad Empresarial Global 2026 (GBCI), realizado por TMF Group.
De acuerdo con el estudio anual del proveedor de servicios administrativos, el país ocupó el segundo lugar dentro del ranking desde el tercer puesto obtenido en 2025, lo que representa un aumento significativo ya que la nación había permanecido en el cuarto lugar desde el 2022.
México se posicionó solo por debajo de Grecia, que ha estado al frente de la lista desde el 2024, y por encima de países como Brasil, Francia y Turquía, quienes se llevaron el tercer, cuarto y quinto lugar dentro del ranking, respectivamente.
Dentro del top 10 de las naciones más complicadas para realizar negocios también destacan naciones como Colombia, ubicada en el sexto lugar; Bolivia, en séptimo; Italia, en octavo; Argentina, en noveno, y Perú, en la décima posición. Paralelamente, los países que el GBCI calificó como los tres mejores del globo para los negocios fueron Islas Caimán, Dinamarca y Jersey.

Territorio complejo para los negocios en México
Según la información recopilada por TMF Group, que México se encuentre en el segundo lugar de la lista se debe a una mezcla de marcados factores que generan grandes desafíos para las empresas extranjeras dentro del territorio.
Los frecuentes cambios regulatorios y requisitos administrativos impuestos por el gobierno mexicano se han alzado como la principal causa de este fenómeno, así como las acciones discrecionales de la autoridad tributaria, los constantes cambios en los requisitos y las expectativas poco claras sobre los estándares internacionales de información.
(Estos factores) generan complejidad y, como resultado, tareas como abrir cuentas bancarias y trabajar con dichas autoridades fiscales pueden suponer tanto dudas como retrasos, dificultando que las empresas planifiquen con confianza”, detalla el análisis.
Cambios necesarios para la inversión
Pese a los esfuerzos que las autoridades de México han hecho para apuntar hacía la digitalización de tareas corporativas e incorporación empresarial, los trámites aún requieren la presencia de los involucrados y firmas físicas dentro de sus procedimientos, lo que retrasa los procesos y evita que el cambio se consolide.
De cara al futuro, el enfoque a la automatización de procesos se volverá vital para ofrecer a las compañías una mayor certeza, sumado a una mayor comprensión y conocimiento sobre los cambios legales y la incorporación de sistemas contables electrónicos, recalcó el estudio.
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