
Fisterra Energy, Valia Energía y Cazadero Solar condicionan su participación en contratos de CFE
Las garantías y penalizaciones en los contratos mixtos de la CFE han causado complicaciones a la inversión privada.
Compañías enfocadas en la generación eléctrica, como Fisterra Energy, Valia Energía, Cazadero Solar y Cubico, lanzaron una petición a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para que se modifiquen las condiciones de los contratos de esquemas mixtos, indicó un artículo de Reforma.
De acuerdo con las empresas, los tiempos estipulados en los contratos para presentar propuestas económicas ha complicado la viabilidad de los proyectos debido a su corta duración. Además, las garantías serían elevadas al igual que los riesgos en caso de impactos por fuerza mayor y cambios en las regulaciones.

Garantías: un punto central
Para poder participar en contratos mixtos, la CFE establece la entrega de dos garantías para la realización de un proyecto, una de desarrollo y otra de inversión, avaladas por cartas de crédito emitidas por una institución bancaria con una nota AAA de una calificadora.
Además, como parte de los requisitos se exige proporcionar una garantía del 15% de la inversión inicial (Capex) adicional a que el patrocinador financie 100% del capital. De acuerdo con las empresas, estas garantías han encarecido los costos de los proyectos e implican un riesgo adicional para los inversionistas.
Parece excesiva la garantía, ya que a nivel sistema podría suponer 350 millones de dólares con un costo anual de 7 millones de dólares, es decir 175 millones de gastos de garantías sobre el periodo de 25 años”, expuso Distribuidora Mahjos Suministros Peninsulares en relación a un contrato mixto para Baja California Sur.
Para contrarrestar los gastos, las compañías proponen que se establezca una garantía de pago por la venta con un porcentaje acordado entre ambas compañías.
Penalizaciones de la CFE
Los contratos mixtos también establecen que las garantías puedan ser utilizadas en caso de penalizaciones por incumplimiento de plazos, cancelación o suspensión de operaciones por más de 270 días por causas de fuerza mayor.
Cuando un proyecto no alcanza la fecha de operación comercial, la CFE cobra diariamente los montos de la garantía como indemnización y puede disponer del saldo total en caso de que los inversionistas abandonen la obra, quiebren o no mantengan los seguros obligatorios. El cobro de la entidad energética también puede hacerse en caso de no entregar la renovación de la carta de crédito 30 días antes de que venza para resguardar los fondos.
Con las cláusulas de exclusión, por otro lado, la CFE puede dar por terminado el contrato, comprar los activos, usar las pólizas para cubrir los daños, liquidar la deuda con los bancos y por último la de los inversionistas, si sobra capital, un esquema que ha generado inconformidades en el sector privado.
Con información de Reforma
Te puede interesar:






