18 de abril 2019 | 5:00 am

El gobierno de México ha puesto la mira en Japón en un intento para diversificar sus opciones de comercio exterior.

México y Japón mantienen una buena relación comercial que se fortaleció en 2005, cuando entró en vigor el Acuerdo de Asociación Económica. Con este pacto, se eliminaron aranceles al 96% de productos mexicanos que se envían al país asiático, de acuerdo con un informe de la embajada nipona.

Las exportaciones de productos mexicanos a Japón registraron crecimientos de 223% entre 2004 y 2018, mientras que en el mismo lapso los envíos de Japón a México aumentaron 69%, de acuerdo con datos de Banco de México.

México envía a Japón carne de cerdo congelada, aguacate, atún aleta azul, y carne bovina congelada deshuesada, miel de abeja, pimientos, plátanos y bebidas alcohólicas, productos con bajo valor agregado. Mientras que Japón vende a México partes para autos, aviones, helicópteros y maquinaria eléctrica.

En este sentido, la balanza comercial de México con Japón registró un déficit de 14,339 millones de dólares en 2018.

Japón puede convertirse en un socio comercial destacado para México, lo que se requiere es acompañar y asesorar a las pequeñas y medianas empresas para que puedan enviar mercancías y también dar el paso para que Japón realice un mayor número de inversiones productivas, sobre todo en tecnología, que impulsen a la industria en México, como ocurre en el sector automotriz

dijo Adolfo Laborde, investigador de la escuela de negocios de la Universidad Anáhuac.

Para emprender una nueva etapa comercial con Japón –y otros países con los que mantiene pactos comerciales– México deberá convertir las exportaciones a productos con mayor valor agregado y para eso será necesario que el gobierno y el sector privado mexicanos trabajan en un programa para el desarrollo de oferta exportable, orientada a diversificar las exportaciones.

La puerta de entrada para estrechar la dupla comercial con Japón y otros países es el el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (el anterior TPP), que entró en vigor el 30 de diciembre.

Desde el arranque de esta administración, tanto Graciela Márquez como Luz María de la Mora, titular y subsecretaria de Economía, respectivamente, han sostenido encuentros, además de Japón, con representantes de Australia y Nueva Zelanda.

Otros países con los que las funcionarias de Economía han realizado encuentros son India, Ecuador y Uruguay.

El país de los acuerdos

México es uno de los países con un mayor número de acuerdos comerciales, sin embargo, envía cerca de 80% de sus exportaciones a Estados Unidos, un socio natural con el que comparte una frontera de 3,169 kilómetros

La red comercial de México la integran 12 Tratados de Libre Comercio con 46 países, 32 Acuerdos para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones con 33 países y nueve acuerdos de alcance limitado (Acuerdos de Complementación Económica y Acuerdos de Alcance Parcial).

El acuerdo más importante es el aún vigente Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que será sustituido por el Tratado México-Estados Unidos y Canadá ( T-MEC).

El TLCAN permitió que México aumentara el valor de su comercio con Estados Unidos. El comercio total entre ambas naciones tiene un valor de 588,116 millones de dólares, 449% más que en 1994, cuando entró en vigor el acuerdo comercial.

Estados Unidos es el socio rico de México y no es tan grave porque nos permite el acceso a tecnología y es la economía más importante a nivel regional. La cercanía es otro punto clave, porque permite que los costos del intercambio comercial sean menores en comparación con otros países

dijo Carmen Alcibar, directora de análisis económico de Bursamétrica.

Los especialistas coinciden en que ante las políticas proteccionistas implementadas por países como Estados Unidos, China o algunos de la Unión Europea, la opción de México es revisar los acuerdos con los que ya cuenta para detectar los sectores comerciales en los que tiene oportunidad de crecer, como el automotriz.