
Inversión privada toca mínimo de 3 años; economía de México requiere de nuevos motores de crecimiento
La inversión privada podría impulsar el PIB de México al acelerar el gasto en infraestructura, pero actualmente se ubica en mínimos desde 2023.
México necesita la inyección de la inversión privada para impulsar los proyectos de infraestructura contemplados en el actual sexenio que permitan la creación de empleos y el desarrollo regional, lo que a su vez ayudaría a que la tasa de crecimiento anual nacional retorne hacia su promedio histórico de 2.0%.
Sin embargo, la llegada de estos recursos se ve limitada debido a la falta de certeza para los inversionistas a partir de los cambios a la Reforma Judicial, así como a la incertidumbre asociada a las revisiones anuales que se perfilan en el T-MEC.
A lo anterior se suma que la inversión productiva del sector privado en México -que es el principal motor de formación de capital al representar el 86% de la inversión total- se situó en un 19.6% como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre del segundo trimestre de 2026, reflejando su menor nivel desde inicios de 2023, de acuerdo con datos de Oferta y Demanda Agregada del Inegi.
Inversión tanto pública, como privada, representan el 22% del PIB
De manera general, la inversión fija bruta total en México -al incluir la parte pública como privada- continuó reflejando debilidad en los flujos de capital hacia la primera mitad del año, tras hilar cinco trimestres consecutivos con contracciones y al estancarse en 22% respecto al PIB.
La agencia crediticia HR Ratings señaló que en el acumulado durante los últimos 12 meses con corte a junio de 2026, los flujos de inversión del sector público registran una caída de 7.8%, mientras que en el componente privado la reducción es de 1.9%.
A pesar de que hemos observado un avance en los niveles de inversión tanto público como privado, estos incrementos trimestrales se dan desde una baja base de comparación en 2025, por lo que los niveles de inversión son insuficientes para impulsar el crecimiento”, expuso HR Ratings.

Éxito del Plan México depende de la inversión privada
La estrategia del Plan México contempla la canalización de recursos por aproximadamente 300,000 millones de dólares durante los próximos cuatro o cinco años en sectores estratégicos, particularmente en energía, donde la inversión ha quedado rezagada pese al aumento de la demanda.
Sin embargo, la ejecución del Plan México dependerá en gran medida del sector privado, debido a las limitaciones del gobierno por la actual rigidez del gasto presupuestario y la presión en los balances fiscales.
La agencia Moody’s explica que el Plan México utilizaría fondos especializados y estructuras de financiamiento para atraer capital institucional y privado, en los que el gobierno federal conserve la propiedad y la gestión de los proyectos estratégicos, pero emplearía capital privado para ayudar a acelerar su desarrollo.
Este tipo de asociaciones no son nuevas en México, pero su aplicación a esta escala constituye una novedad significativa. El reciente cambio hacia nuevos desarrollos con financiamiento privado representa una transformación estructural en el panorama de inversión en infraestructura de México. Estos proyectos constituyen una prueba importante para la capacidad de México de atraer y mantener la participación del sector privado en el marco del Plan México”, expuso Moody’s.
Sin embargo, Moody’s advirtió que el futuro apetito de los inversores por estructuras similares en otros sectores estratégicos dependerá en gran medida del enfoque del gobierno en la ejecución de los proyectos, el gobierno corporativo, la resolución de disputas y consideraciones más amplias relacionadas con el Estado de Derecho.
La certeza jurídica es elemental para detonar la inversión privada
El Paquete Económico 2027 presentado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) considera medidas que permiten una mayor participación del sector privado en medio del inflexible gasto presupuestario, que es presionado por la demanda de recursos para el pago de pensiones, apoyos sociales y costo financiero de la deuda.
No obstante, Pamela Díaz, economista en jefe de BNP Paribas, explicó que la dependencia debería mostrar una mayor certidumbre hacia los capitales privados como motor de expansión económica, ya que el multiplicador fiscal que se tiene con la asignación del gasto en 2027 es relativamente pequeño en un contexto en donde resulta imperativo tener un crecimiento de mayor potencial.
Hacienda debe hacer mano del capital privado y generar un ambiente de certeza jurídica en el país para poder garantizar que la inversión en México se ejecute, se destrabe, y que así podamos encaminarnos hacia un crecimiento mayor en el futuro”, expuso Díaz.
En el mismo sentido, el área de análisis económico de Scotibanak destacó que México sigue contando con ventajas importantes para atraer inversión extranjera y privada, como su integración con Estados Unidos mediante el T-MEC, su ubicación estratégica y una base productiva relativamente sólida.
Sin embargo, la evidencia internacional muestra que factores como el Estado de derecho, la calidad institucional, la independencia judicial, la certeza regulatoria y la capacidad de hacer cumplir contratos son cada vez más determinantes en las decisiones de inversión”, advirtió el banco canadiense.
En tanto, Moody’s agregó que la inversión privada en México se ha expandido más gradualmente de lo previsto, a medida que las empresas atraviesan incertidumbre en torno a la política comercial, menor inversión interna y gasto prudente.





