
Gobierno destinará 17 de cada 100 pesos de sus ingresos al pago de intereses de la deuda; máximo desde 1999
La SHCP contempla 1.575 billones de pesos en 2027 para el costo financiero de la deuda pública, una carga que pesaría sobre su nota soberana.
Para 2027, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) estima que de cada 100 pesos que obtenga el sector público, 17 se destinarán al pago de intereses de la deuda. Se trata de la mayor proporción desde 1999, de acuerdo con datos de la dependencia federal.
El próximo año, el gobierno contempla destinar 1.575 billones de pesos al costo financiero de la deuda pública, según los Criterios Generales de Política Económica (CGPE) 2027.
La creciente carga de los intereses ya se encuentra entre los indicadores que las agencias calificadoras vigilan para evaluar el perfil crediticio de México, debido a la presión que ejerce sobre las finanzas públicas.
Roxana Muñoz, Vice President-Senior Analyst de Moody’s Ratings, explicó que la publicación del Paquete Económico 2027 no implica por sí misma una acción sobre la calificación soberana de México. Sin embargo, advirtió que el peso de los intereses de la deuda representa una presión para la nota del país.
En términos de endeudamiento, explicó, el nivel de la deuda mexicana todavía se encuentra en línea con el de países calificados en la categoría ‘Baa’. El problema está en el pago de intereses, que consume alrededor de 17% de los ingresos totales.
Si la deuda total incrementa, este indicador va a subir y este 17% ya no es un indicador que esté en línea con un grado de inversión, este indicador ya está en línea con calificaciones ‘Ba’, no ‘Baa’”, dijo Muñoz en entrevista con EL CEO.
Costo financiero limita la consolidación fiscal
Durante los primeros siete meses de 2026, el gobierno destinó 759,369 millones de pesos al costo financiero de la deuda, monto equivalente a 44.60% del gasto neto total no programable del sector público.
Las calificaciones del soberano se revisan cada seis meses. Crecimiento económico, consolidación del déficit fiscal, la parte de la carga de la deuda, de la cobertura de intereses, esos son los indicadores que vamos a estar monitoreando para considerar una siguiente acción de calificación sobre México”, mencionó Muñoz.
Por su parte, el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) advirtió sobre los riesgos que enfrenta la trayectoria de la deuda pública prevista para 2027, particularmente ante su comportamiento histórico.
Entre las principales presiones se encuentran una recaudación equivalente a 22.8% del Producto Interno Bruto (PIB) y un costo financiero de la deuda de 4.0% del PIB, que incluso superará el déficit fiscal estimado en 3.9% para el próximo año.
Es importante mencionar que para 2027 el costo financiero de la deuda sería mayor al nivel del déficit fiscal de 3.9% del PIB. Se requeriría destinar recursos fiscales adicionales para cumplir con las obligaciones de deuda previamente contraídas”, mencionó en entrevista Judy Senyacen, directora ejecutiva del CIEP.
Senyacen advirtió que, sin ingresos adicionales o una revisión del gasto comprometido, el servicio de la deuda seguirá creciendo a un mayor ritmo que el presupuesto.
Tasas, otro riesgo para el costo de la deuda
A la presión que ya representan los intereses se suma el riesgo de que las tasas se mantengan por encima de lo previsto por Hacienda.
En los CGPE 2027, la dependencia estima que un aumento de 100 puntos base en las tasas de interés elevaría en 37,900 millones de pesos el costo financiero de la deuda, debido al impacto sobre los pasivos contratados a tasa variable y al refinanciamiento de los vencimientos.
Actualmente, la tasa de referencia del Banco de México (Banxico) se ubica en 6.50% y se espera que permanezca en ese nivel durante el resto de 2026, mientras que Hacienda proyecta una tasa de 6.00% para 2027.
A pesar del escenario de menores tasas de interés tanto en México como en el exterior, BBVA Research estima que el costo del servicio de la deuda pública aumentará de 3.7% del PIB en 2026 a 4.0% en 2027, lo que reducirá todavía más el espacio fiscal del gobierno.
Tenemos la firme convicción de que será necesaria una reforma fiscal en el mediano plazo, considerando las rigideces del gasto público por la ampliación de los programas sociales, el costo financiero de la deuda y el pago de pensiones”, puntualizó BBVA Research.
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