25 de enero 2019 | 5:00 am

Las tensiones políticas y sociales en Venezuela agravan la de por sí difícil situación financiera del país.

De enero a noviembre del año pasado, la inflación acumulada en Venezuela fue de 702%, mientras que para 2019, el Fondo Monetario Internacional calcula que el dato anual llegará a una tasa de 10 millones.

A eso se suma que este jueves Venezuela despertó con dos presidentes. Juan Guaidó, un opositor al régimen de Nicolás Maduro, se proclamó “presidente encargado del país”, lo que ha generado nuevos conflictos políticos y sociales.

Las condiciones económicas que vive el país sudamericano hicieron que algunas empresas mexicanas como Cemex, Gruma, Aeroméxico, Grupo Bimbo y Coca-Cola Femsa hicieran ajustes en sus operaciones o, incluso, cerraran su actividad.

“La elevación en los costos de producción, factores económicos como una hiperinflación que afecta el precio final de los productos, políticas de expropiación de empresas, hacen que las firmas pongan en la balanza el costo-beneficio de operar en un país como Venezuela”, dijo Gabriela Uberetagoyena, catedrática en el Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Añadió que son pocas las empresas extranjeras que pueden ver rentabilidad con su presencia en el país del Cono Sur.

Estas son algunas de las firmas que han dejado de operar en Venezuela, o bien han visto afectados sus números en ese país.

Grupo Bimbo

La panificadora entró a Venezuela en la década de los 90; sin embargo, desde el 2014 desincorporó su desempeño en sus resultados globales debido a las condiciones adversas.

En el tercer trimestre de 2012, la región de Latinoamérica –que incluía Venezuela– registró un crecimiento en sus ventas netas de 20.4%, comprado con el mismo periodo del año previo.

Seis años después, en el tercer trimestre de 2018, la región le reportó a Bimbo un decremento de 3.2%, de acuerdo a sus reportes trimestrales.

“Es una fortuna que nuestras operaciones en Venezuela ya representen menos del 1% de nuestros ingresos. Calculamos que llegan a pesar 0.5%”, dijo Daniel Servitje Montull, en conferencia con analistas en 2015.

Coca-Cola Femsa

La embotelladora es una de las empresas que tuvo uno de los peores desempeños en el periodo de julio a septiembre de 2018, con una caída en sus ingresos de 14.8% en la región –que aún incluye a Venezuela– contra el mismo lapso de 2017.

“Venezuela representa alrededor del 2% de nuestros ingresos netos; antes el país representaba una porción más grande. También es la región que tiene la tasa impositiva más alta, cercana al 40%”, comentó Héctor Treviño, CFO de Femsa, en una conferencia con analistas.

La firma desincorporó de sus resultados a Venezuela desde inicios del 2018 debido a la situación por la que atraviesa el país.

Cemex

La cementera fue nacionalizada por el gobierno del expresidente venezolano Hugo Chávez en 2008 cuando el plan era aumentar el control estatal sobre ciertos sectores económicos estratégicos.

En 2011, tanto el gobierno como la empresa llegaron a un acuerdo por 754 millones de dólares como compensación a la mexicana por la toma de control de su negocio.

En el último reporte trimestral de la empresa, reportó una caída de 3% en las ventas de la zona que agrupa Centro, Sudamérica y el Caribe, con respecto al mismo lapso de 2017, ya sin incluir a Venezuela.

Sin incorporar a Venezuela, la región le representó el 12% de sus ventas netas al tercer trimestre del año pasado.

Aeroméxico

La aerolínea no presta su servicio al aeropuerto de Caracas desde 2016.

“Aeroméxico cuenta con una red de vuelos muy importante en Centro y Sudamérica, por lo que continuará trabajando para brindar más opciones a sus clientes y evaluar en el futuro su regreso a la capital venezolana”, dijo la empresa en un comunicado.

Hasta el momento, la compañía aún no reanuda los viajes hacia este destino.

Gruma

La empresa productora de harina de maíz entró al país sudamericano en 1993 y seis años después, la firma venezolana Molinos Nacionales (Monaca) se convirtió en su filial.

Sin embargo, en 2010 el expresidente Hugo Chávez nacionalizó a Gruma para quedarse con todos sus activos en el país, que sumaban 15 plantas productoras.

“La cancelación resultará en un cargo a resultados de aproximadamente 4,362 millones de pesos, que se registrará al cierre de diciembre de 2015 en la Utilidad de Operaciones Discontinuadas Neto”, expuso en un comunicado.