
Fibra GAP pone a prueba a BIVA tras los casos de Agrofibra y Soma
La mayoría de las fibras y fibras E listadas en BIVA entre 2020 y 2023 comparten un rasgo: una baja bursatilidad y un desempeño bursátil desigual.
Fibra GAP llegará al mercado con una Oferta Pública Inicial (OPI) en BIVA, una bolsa donde las fibras y fibras E han dejado antecedentes de baja liquidez, rendimientos que no han cumplido con lo prometido e incluso problemas de gobierno corporativo.
El nuevo vehículo busca levantar hasta 10,195 millones de pesos (mdp) mediante un portafolio inicial integrado por una participación de 4.2% en cada una de las 12 concesiones aeroportuarias mexicanas de Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP), que además fungirá como administrador de la fibra E.
Fibra GAP parte con el respaldo de uno de los sectores con mayor estabilidad en generación de flujo, una característica que podría convertirla en una alternativa atractiva para los inversionistas, consideró Roberto Solano, gerente de análisis económico, cambiario y bursátil de Monex.
Una fibra E, al igual que una fibra inmobiliaria, mientras esté anclada a un negocio que históricamente ha pagado flujo y hacia adelante lo siga pagando, será atractiva”, dijo.
Los grupos aeroportuarios son de los pocos sectores que han mantenido esa capacidad incluso en escenarios económicos complejos, añadió.
Además de abrir una nueva fuente de financiamiento para GAP, el vehículo permitirá obtener recursos sin diluir a sus accionistas mediante emisiones de capital ni incrementar su nivel de endeudamiento.
Con esta colocación, BIVA ampliará la lista de fibras y fibras E que han elegido ese mercado para cotizar. Entre ellas se encuentran Fibra Soma, Patria Lexington Fibra —antes Agrofibra—, así como las fibras E Xinfra, Fibra Orión y FIBRAeMX. Desde mayo de 2024 también cotiza de forma directa Fibra Nova, de Bafar, tras siete años listada en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

Los antecedentes de BIVA
Aunque cada vehículo tiene características distintas, la mayoría de las fibras y fibras E listadas en BIVA entre 2020 y 2023 comparten un rasgo: una baja bursatilidad y un desempeño bursátil desigual.
Fibra Orión, enfocada en infraestructura carretera y energía eólica, acumula una caída de 3.88% desde su debut en octubre de 2020. Xinfra Fibra E registra una baja de 2.80% desde junio de 2022, de acuerdo con datos de Investing.com.
La excepción es FIBRAeMX, cuyos certificados avanzan 16.52% desde su llegada al mercado en marzo de 2023.
Más allá del comportamiento en precio, la escasa liquidez ha sido una constante entre estos instrumentos.
“Incluso hay fibras inmobiliarias que no tienen alta liquidez”, comentó Solano.
Agrofibra y el desfalco a inversionistas
Uno de los antecedentes más complejos para la Bolsa Institucional de Valores es el de Agrofibra, hoy conocida como Patria Lexington Fibra.
En su colocación de diciembre de 2022 buscaba recaudar más de 6,000 mdp, pero únicamente obtuvo 977 millones, poco más de 16% de su objetivo. Como consecuencia, su portafolio inicial pasó de 15 activos proyectados a una sola propiedad.
Desde entonces, sus certificados acumulan una pérdida de 49.38%, afectando a inversionistas como Inbursa e Infonavit.
A ello se sumaron conflictos de interés relacionados con su entonces presidente ejecutivo, Jorge Guajardo Hesles, que incluso derivaron en procesos judiciales y culminaron con la externalización de la administración del fideicomiso a finales del año pasado.
A principios de este año, además, el comité técnico anunció el diferimiento del pago de la renta de su único activo —un complejo de invernaderos para producción de jitomate de exportación—, lo que dejó temporalmente al fideicomiso sin ingresos.
Fibra Soma, sin dividendos durante años
Fibra Soma también ha enfrentado cuestionamientos, aunque por motivos distintos.
El vehículo listado en 2021 no distribuye dividendos a sus inversionistas desde 2022, pese a que las fibras están obligadas a repartir al menos 95% de su resultado fiscal neto.
“Ese es el tipo de situaciones que el regulador tendría que revisar desde el segundo trimestre”, dijo Amin Vera, director de inversiones de Invala Family Office.
Este mes, el fideicomiso anunció que comenzará a realizar distribuciones tras concluir la mayor parte de sus proyectos de desarrollo.
Además, en abril obtuvo autorización para lanzar una Oferta Pública de Adquisición (OPA) por hasta 4.98% de sus certificados al mismo precio de su colocación inicial.
Para algunos analistas, esa operación fue una vía para que inversionistas institucionales, como las afores, pudieran salir del fideicomiso, aunque sin recibir una prima por mantener los títulos durante varios años.
En ese contexto, Fibra GAP buscará diferenciarse del historial reciente de fibras y fibras E listadas en BIVA con un portafolio respaldado por activos aeroportuarios que históricamente han mostrado una generación de flujo más estable y predecible.
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