23 de enero 2020 | 11:22 am

El Banco Central Europeo (BCE) lanzó este jueves una “revisión estratégica” de su política monetaria la cual probablemente implicará una redefinición para alcanzar el principal objetivo: alcanzar su meta de inflación.

El BCE, ahora bajo el mando de Christine Lagarde, se ha quedado por debajo de su meta de inflación cercana a 2%,  incluso luego de las medidas de estímulo más agresivas de Mario Draghi, predecesor de Lagarde.

En conferencia de prensa, Lagarde estimó que la revisión probablemente tomaría cerca de un año, pero insinuó que podría llevar más tiempo.

Estará finalizada cuando esté finalizada,

dijo.

La funcionaria no quiso hacer comentarios sobre qué cambios podrían favorecer el logro de la meta de inflación pero prometió no dejar ningún punto sin evaluar. “Cómo medimos la inflación es claramente algo que necesitamos mirar”, reconoció.

La revisión también pondrá foco sobre cómo el banco puede incorporar el impacto económico del cambio climático en sus modelos de política monetaria.

Ante esto, el Banco Central Europeo se apegará a su actual estrategia hasta que se adopte una nueva, dijo Lagarde.

“El Consejo de Gobierno hará un balance de cómo la estrategia de política monetaria ha respaldado el cumplimiento del mandato del BCE en virtud del Tratado a lo largo de los años y considerará si es necesario ajustar algún elemento de la estrategia”, sostuvo la entidad.

“La formulación cuantitativa de la estabilidad de precios, junto con los enfoques e instrumentos mediante los cuales se logra la estabilidad de precios, ocupará un lugar destacado en este ejercicio”.

Tasa de interés, sin cambios

El BCE dejó su tasa de interés en 0% y reafirmó su compromiso de mantener las tasas en mínimos históricos o incluso recortarlas más.

La tasa de depósitos bancarios para la zona euro -considerada actualmente como el instrumento monetario esencial del BCE- se mantuvo en el mínimo récord de -0.50%.

Además, no descartó seguir comprando bonos a un ritmo de 20,000 millones de euros al mes, hasta que la inflación de la zona euro alcance la meta cercana del 2%.

El comunicado, de hecho, permaneció inalterado desde el mensaje de diciembre, lo que sugiere que la estabilización de las cifras económicas de la zona euro no ameritó un ajuste de la orientación, que actualmente es altamente expansiva.

Con información de Reuters