
El comercio global ya no es el mismo que hace cinco años y México tampoco. Después de los estragos económicos provocados por la pandemia de covid-19 y de la fragmentación de las cadenas de suministro derivada del proteccionismo comercial de la segunda administración del presidente estadounidense Donald Trump, la demanda mundial de productos e insumos se ha reconfigurado.
En medio de esta nueva estructura del intercambio de mercancías, la República Mexicana comienza a posicionarse como un centro emergente para la manufactura y distribución de suministros tecnológicos, mientras las exportaciones automotrices –durante décadas uno de los pilares del sector externo nacional– empiezan a compartir protagonismo con una industria distinta.
Esta nueva faceta de la economía mexicana difícilmente podría explicarse sin la participación de un socio comercial inesperado en un mundo marcado por las tensiones comerciales y los aranceles: Taiwán.

TSMC, Foxconn, Pegatron: las compañías con peso tecnológico
Taiwán se ha convertido en uno de los principales polos mundiales de innovación tecnológica, apoyado en una estrategia de formación de talento especializado, particularmente de ingenieros eléctricos, desarrolladores de software y profesionales vinculados con la industria de semiconductores.
Como parte de esa estrategia, el gobierno taiwanés puso en marcha este año un plan de inversión por 3,850 millones de dólares para impulsar el crecimiento económico mediante el desarrollo de computación cuántica, robótica inteligente e Inteligencia Artificial (IA).
Con este plan de acción, Taiwán busca avanzar de su posición como uno de los grandes centros manufactureros de componentes tecnológicos hacia el desarrollo de software y soluciones propias para la IA. Actualmente, su economía produce más del 90% de los semiconductores más avanzados del mundo.
Entre las compañías taiwanesas con mayor presencia global dentro de la industria tecnológica se encuentran Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), Foxconn, Compal Electronics, Quanta Computer, Pegatron, Wistron y Delta Electronics, entre otras.
Ese ecosistema ayudó a llevar las exportaciones totales de Taiwán a un récord cercano a los 640,750 millones de dólares en 2025, impulsadas principalmente por semiconductores, servidores y productos vinculados con las tecnologías de información.
Importaciones de México desde Taiwán totalizan 55,332 mdd
México apareció entonces como un destino natural por su cercanía con la economía estadounidense, su plataforma manufacturera y su integración comercial con América del Norte. Las empresas taiwanesas comenzaron a ampliar su presencia en estados como Chihuahua, Baja California, Jalisco y Nuevo León.
Hace apenas un par de años, Taiwán no figuraba entre los cinco principales socios comerciales de México. La lista estaba encabezada por Estados Unidos, Canadá, China, Alemania y Japón.
El crecimiento de la isla, potenciado por la demanda asociada con la IA, modificó rápidamente esa fotografía. En el acumulado de los primeros siete meses del año, México importó productos procedentes de Taiwán por un monto sin precedentes de 55,332 millones de dólares.
La cifra representó un crecimiento de 208.55% frente a las compras mexicanas realizadas durante el mismo periodo de 2025, cuando ascendieron a 17,933 millones de dólares.
La relación comercial México-Taiwán está viviendo su mejor momento. En el 2024 éramos el séptimo socio comercial de México en importaciones, pero un año después pasamos a ser el tercero. Esto refleja un gran crecimiento de la economía de Taiwán”, afirma Violeta Shu, representante de la Oficina Económica y Cultural de Taipéi en México, en entrevista con EL CEO.
¿Qué importa México desde Taiwán?
Uno de los ejemplos se encuentra en los circuitos modulares, sistemas electrónicos empleados en el procesamiento de grandes cantidades de información dentro de los centros de datos.
Entre enero y julio de 2026, México importó este tipo de productos desde la isla asiática por un monto récord de 19,755 millones de dólares. La cifra significó un crecimiento de 251.0% respecto al mismo periodo de 2025, cuando las importaciones de circuitos modulares sumaron 5,628 millones de dólares.
Otro segmento que ha adquirido un peso creciente en las compras mexicanas a Taiwán es el de unidades y componentes destinados al procesamiento de datos. Durante los primeros siete meses del año, México adquirió 9,400 millones de dólares en piezas reconocibles como diseñadas exclusivamente para su incorporación física en máquinas automáticas de tratamiento o procesamiento de datos.
En el mismo periodo del año anterior, las compras mexicanas de estos componentes habían sido de apenas 297 millones de dólares. El incremento acumulado en 2026 alcanza así 3,064.16%, una expansión que muestra la velocidad con la que está cambiando la estructura de las importaciones tecnológicas.
Violeta Hsu expone que Estados Unidos sigue siendo el principal mercado atendido por las compañías taiwanesas que operan desde México, aunque esa base de clientes podría ampliarse conforme crezca su capacidad instalada en el país…
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