
Mexicanos se aferran al efectivo a pesar del boom de los pagos digitales
La informalidad es el principal obstáculo para los pagos digitales, ya que los consumidores admiten priorizar el efectivo.
En México, los pagos digitales han tenido un boom entre los consumidores; sin embargo, este avance parece insuficiente para concretar la digitalización financiera que se requiere en el país, ya que se mantiene un fuerte arraigo a los pagos en efectivo.
Para el cierre de 2026 se prevé que el número de transacciones digitales que hace un mexicano al año sea de 80, alrededor de cinco veces más de las registradas en 2021, cuando se hacían 15 pagos digitales, según el estudio de Cómo México está Reinventando su Forma de Pagar, realizado por Mercado Libre y Endeavor.
A pesar de este avance, el país sigue por debajo de otros mercados en desarrollo como Brasil y China, donde el número de transacciones digitales per cápita es de 540 y 680, respectivamente. Pero, ¿por qué no logra afianzarse más la digitalización entre los mexicanos?
Arraigo al efectivo, el gran problema de México
De acuerdo con el análisis de Mercado Libre y Endeavor, el problema no está en la falta de tecnología, pues tan sólo entre 2020 y 2024 aumentaron en un 58.6% las terminales en puntos de venta de los agregadores fintech, sino en la cultura, ya que los mexicanos aún no tienen el hábito de pagar con herramientas digitales y mantienen un arraigo al efectivo.
El estudio reveló que aunque 76.4% de los consumidores afirman que les resultaría más fácil dejar de usar el efectivo, 47% lo sigue utilizando como su principal medio de pago.
El rezago de México se explica más por la frecuencia con la que se utiliza la tecnología disponible que por su ausencia. La brecha está en convertir la infraestructura disponible en un hábito cotidiano mediante una experiencia de uso competitiva, incentivos adecuados y mayor confianza del consumidor”, se lee en el análisis.
Esto se refleja en la participación del dinero en las transacciones del país. En total, el efectivo representa 35% de todas las transacciones que se hacen en México y para 2030 será sólo 30%; sin embargo, para 2050 seguirá representando el 18% de los pagos, muy por encima de otros países como China, donde se espera que represente apenas el 4% para la misma fecha.

Informalidad, el gran reto para los pagos digitales
Además de la cultura, otro factor que desencadena el rezago de México en la digitalización financiera es el comercio informal, donde los pagos electrónicos siguen sin lograr ganar presencia frente al efectivo.
De acuerdo con el análisis de Endeavor y Mercado Libre, 91.4% de los consumidores que encuestaron afirmaron que en comercios informales el efectivo es su forma de pago predominante, mientras que sólo el 8.7% dijo que prioriza los pagos digitales.
La falta de penetración de los pagos digitales en los comercios informales se entiende por cuatro factores:
- Costos de aceptación
- Preocupación fiscal
- Desinformación sobre las obligaciones tributarias
- Invisibilidad financiera de los pequeños negocios.
A estas barreras se suman problemas de conectividad que se intensifican fuera de las grandes ciudades, lo que demuestra que la transición requiere soluciones económicas, tecnológicas y de confianza”, se lee en el análisis.
¿Cómo se puede acelerar la digitalización financiera?
El análisis señala que una de las cosas que deben de hacer los participantes del sector financiero para aumentar el uso de los pagos electrónicos es generar confianza entre los consumidores y proporcionarles herramientas que les faciliten las transacciones.
Además, deben de optar por estrategias que les permitan atraer a más personas a los pagos digitales. Uno de los planes que recomienda Endeavor y Mercado Libre es dar incentivos económicos.
El 60.9% de los encuestados admitió que el cashback y los descuentos los podrían motivar a usar este tipo de herramientas, mientras que 58.4% indicó que la eliminación de comisiones ayudaría a adoptar más los pagos digitales.
La siguiente etapa de adopción exige resolver simultáneamente tres dimensiones: una experiencia más simple, incentivos económicos y confianza del consumidor”, se lee en el documento.
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