
Ajustes a la calificación soberana de México pueden revertirse, afirma el CEO de Santander
Pese a los ajustes en la calificación soberana de México por parte de las agencias internacionales, el país sigue atrayendo inversiones.
Los últimos ajustes a la calificación soberana de México por parte de agencias internacionales pueden revertirse, ya que el país está en condiciones de demostrar que va por buen camino, afirmó el CEO de Santander México, Felipe García Ascencio.
Todavía tenemos como país la oportunidad de poder revertir esas tendencias y demostrar a las calificadoras que el país está en buen camino”, expresó el directivo en el marco de la colocación del primer bono social de la institución financiera en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).
México mantiene su atractivo de inversión
Al ser cuestionado sobre cómo afectan la baja de calificación y de perspectivas para México en la atracción de inversiones, señaló que el país mantiene su atractivo en la materia y puso como ejemplo las recientes licitaciones de proyectos para energías renovables en México, para las que hubo mucho interés.
Asimismo, indicó que es trascendental que se detonen inversiones en el marco del Plan México, sobre todo en proyectos enfocados en infraestructura carretera y energías renovables, ya que la economía del país comienza a dar señales de desaceleración.
Ajustes en la calificación soberana de México
El pasado 20 de mayo, Moody’s Ratings anunció que decidió recortar la calificación soberana de México a ‘Baa3’ desde ‘Baa2’ y cambió la perspectiva de ‘negativa’ a ‘estable´, con lo que la nota del país quedó a un nivel de perder el grado de inversión.

La agencia crediticia lanzó una advertencia por la limitada capacidad del gobierno federal para estabilizar la deuda pública con el continuo apoyo a Petróleos Mexicanos (Pemex) bajo un entorno de bajo crecimiento.
A pesar de los esfuerzos por reducir el déficit fiscal, otras prioridades de política, como la soberanía energética y un modelo de gasto redistributivo, han debilitado las anclas de la política fiscal y la eficacia de las políticas, y han contribuido a déficits más amplios y a un deterioro más rápido de las métricas de deuda de lo previsto anteriormente”, indicó Moody’s en su momento.
Previamente, S&P Global Ratings había ajustado la perspectiva sobre la calificación crediticia de México, la cual pasó de ‘estable’ a ‘negativa’, aunque ratificó la nota de largo plazo en moneda extranjera en ‘BBB’. Con ello, México se mantiene a dos escalones de perder el grado de inversión dentro de la escala de S&P.
Por su parte, Fitch Ratings ratificó el pasado mes de abril la calificación en ‘BBB-’ con perspectiva ‘estable’, también manteniendo al país dentro del grado de inversión. La nota asignada por la agencia representa el último escalón antes de entrar en territorio especulativo.
Te puede interesar:





