
¿Jimador, Herradura y Jack Daniel’s cambian de dueño? Gigantes van por Brown-Forman
El panorama de las bebidas alcohólicas ha puesto en jaque a compañías como Brown-Forman, que han optado por nuevas estrategias.
Marcas como Jimador, Herradura y Jack Daniel’s, entre otras pertenecientes a Brown-Forman, se encuentran en medio de una disputa de adquisición que ha llevado a valorar a la compañía en alrededor de 15,000 millones de dólares (mdd), luego de la más reciente oferta presentada por la destilería estadounidense Sazerac.
Hasta hace unos días, Sazerac hizo pública una propuesta en efectivo y acciones para adquirir la firma de bebidas espirituosas, así como las 57 marcas que integran su portafolio, por un precio de 32 dólares por acción.
La oferta de la destilería, propietaria de marcas como tequila Corazón y Buffalo Trace, superó la valuación actual de las acciones del grupo, que se ubican en 28.77 dólares por título (Ciudad de México, 1:38 pm), de acuerdo con datos de Investing.

Pernod Ricard se suma a la puja
Pese a lo atractivo de la oferta, a la contienda se sumó la firma francesa Pernod Ricard, propietaria de marcas como Absolut y el whisky irlandés Jameson, con una propuesta compuesta por 80% en acciones y 20% en efectivo, postura que no ha pasado desapercibida para la matriz de Jimador.
De acuerdo con información de Reuters, la oferta de la destilería con sede en Francia se ha convertido en la favorita de la familia controladora, al ser considerada más prestigiosa y contar con un portafolio de marcas más sólido y reconocible, lo que ha relegado al competidor estadounidense.
Una posible unión entre Brown-Forman y un actor internacional establecido como Pernod Ricard podría crear sinergias globales significativas. Sin embargo, la categoría de licores está plagada de desafíos, desde la disminución del consumo hasta las interrupciones en la cadena de suministro”, explicó James Edwardes Jones, analista de renta variable de RBC Insight.
Un panorama complicado para Brown-Forman
La posible venta de Brown-Forman ocurre en un contexto complicado para las compañías de bebidas alcohólicas a nivel mundial, que enfrentan un entorno marcado por regulaciones arancelarias, desafíos logísticos y una caída en el consumo global, especialmente por la creciente tendencia hacia estilos de vida más saludables.
La empresa con sede en Kentucky se ha enfocado durante el último año en la innovación de productos, medidas de control de costos y operaciones optimizadas. Además, ha acelerado su expansión en mercados emergentes para compensar la debilidad de su principal negocio de licores en Estados Unidos, que ha sufrido una caída de 8%.
De concretarse la operación, la empresa resultante obtendría una mayor escala y distribución, lo que ayudaría a compensar algunas de las dificultades del sector y crearía un competidor de gran tamaño frente a actores relevantes como Diageo y Constellation Brands, líderes del mercado.
Con información de Investing y Reuters
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