
De Yarrington a Rocha Moya: 60 años de gobernadores bajo sospecha por nexos con el narco
Uno de los casos más conocidos es el de Tomás Yarrington Ruvalcaba, gobernador de Tamaulipas entre 1999 y 2004.
La relación entre el narcotráfico y el Estado mexicano, exhibida nuevamente tras los señalamientos del gobierno de Estados Unidos contra Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, se remonta al menos seis décadas atrás, de acuerdo con especialistas consultados por EL CEO.
La acusación contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios y exfuncionarios sinaloenses es el episodio más reciente de una larga lista de señalamientos realizados por autoridades estadounidenses. A lo largo de los años, distintos exgobernadores mexicanos han sido investigados o acusados tanto en México como en Estados Unidos por presuntos vínculos con grupos criminales durante sus administraciones.
Víctor Sánchez Valdés, especialista en seguridad, explicó que este fenómeno puede rastrearse desde la década de 1960, cuando los grupos criminales comenzaron a buscar el control territorial mediante alianzas o presiones sobre actores políticos. Sin embargo, aseguró que durante décadas las investigaciones no prosperaron.
No se hacían investigaciones, no se procesaba y mucho menos se castigaba. Sí hubo gobernadores como Tomás Yarrington, Mario López Valdez o Roberto Sandoval Castañeda que enfrentaron investigaciones en Estados Unidos”, explicó.
En entrevista con EL CEO, el investigador en seguridad pública de la Universidad Autónoma de Coahuila sostuvo que se trata de un problema que ha atravesado a todos los partidos políticos.
Lo que hacen estas organizaciones criminales es amenazar o cooptar a políticos: presidentes municipales, directores de policía, secretarios de seguridad y gobernadores. Conforme estas organizaciones han ganado poder y control territorial en más municipios, el salto hacia los gobernadores se vuelve más sencillo”, indicó Sánchez Valdés.

La lista de gobernadores vinculados al narco
Uno de los casos más conocidos es el de Tomás Yarrington Ruvalcaba, gobernador de Tamaulipas entre 1999 y 2004, procesado en Estados Unidos. En México, autoridades federales lo señalaron desde 2013 por presuntos vínculos con el Cártel del Golfo y, en 2017, autoridades lo detuvieron en Florencia, Italia, según informó entonces la Procuraduría General de la República (PGR).
Posteriormente, el gobierno mexicano extraditó a Yarrington a Estados Unidos, donde enfrentó cargos por lavado de dinero. Aunque obtuvo su liberación en 2024, un año después fue enviado nuevamente a México.
Otro caso es el de Roberto Sandoval Castañeda, gobernador de Nayarit de 2011 a 2017, a quien el Departamento del Tesoro de Estados Unidos vinculó con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Funcionarios como Roberto Sandoval Castañeda se enriquecen cruelmente a expensas de sus conciudadanos, ya sea recibiendo sobornos de organizaciones de narcotráfico o participando en otras actividades ilícitas”, señaló en su momento Sigal Mandelker, entonces subsecretaria de Terrorismo e Inteligencia Financiera de Estados Unidos.
Sinaloa y sus “narcogobernadores”
Sinaloa arrastra una larga historia de señalamientos sobre presuntos vínculos entre exgobernadores y el crimen organizado, que se remontan al gobierno de Leopoldo Sánchez Célis, en los años sesenta.
De acuerdo con el semanario sinaloense Ríodoce, Rodolfo Sánchez Duarte, hijo del exmandatario, era ahijado de Miguel Ángel Félix Gallardo, fundador del Cártel de Guadalajara, con quien presuntamente mantuvo vínculos empresariales.
Otro de los casos señalados fue el del priista Mario López Valdez, “Malova”, quien presuntamente recibió apoyo del Cártel de Sinaloa durante su campaña de 2010, particularmente de Ismael “El Mayo” Zambada.
Morena defiende a Rocha Moya como Calderón a García Luna
Para Víctor Sánchez Valdés, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y Morena están repitiendo el mismo error que cometió el expresidente Felipe Calderón al respaldar públicamente a Genaro García Luna.
¿Cuántas veces Felipe Calderón defendió a García Luna? Cuando terminó condenado en Estados Unidos, eso dejó una mancha que ese gobierno nunca podrá quitarse. Lo mismo está pasando ahora. No aprendieron de ese caso y eso puede afectar la imagen histórica futura de la propia presidenta”, comentó el especialista.
Añadió que el caso de Rocha Moya ha cimbrado a la clase política mexicana y generado preocupación entre otros mandatarios estatales.
“No es un secreto. En medios se han mencionado nombres como Américo Villarreal, Marina del Pilar, Alfredo Ramírez Bedolla, Evelyn Salgado, Mara Lezama y Alfonso Durazo”, afirmó.
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