El retiro de cableado aéreo que hay en las calles de la Ciudad de México, a fin de mejorar los servicios, la imagen y el desarrollo urbano, podría ser viable siempre y cuando se dé bajo un plan de coinversión en donde jueguen tres actores.

Los operadores de servicios de telecomunicaciones, el gobierno de la CDMX y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) son los tres principales agentes involucrados en la encomienda de retirar esa infraestructura y de abonar para que se transforme.

A finales de noviembre la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, presentó la iniciativa de Ley para el Retiro de la Infraestructura Aérea y para el Uso y Aprovechamiento del Subsuelo de la CDMX.

En él, se pretende establecer bases normativas para la planeación, coordinación, conducción y ordenamiento del subsuelo de la CDMX, así como para el retiro de la infraestructura aérea. 

Sin embargo, esta iniciativa no puede ser impulsada solo por el gobierno capitalino, dado que dicha infraestructura está compuesta por cables de luz eléctrica de la CFE y de servicios de telecomunicaciones.

Coinversión necesaria

En esta iniciativa es necesario considerar, por un lado, la cooperación de los derechos de vía para la realización de obra civil en vías públicas y, por otro, las inversiones en infraestructura pasiva, dijo Ramiro Tovar, consultor en Regulación Económica y Política de Competencia.

En ese sentido recalcó que la infraestructura pasiva, que es la migración de postes a ductos, debe de ser bajo un esquema de coinversión entre operadores, incluyendo a CFE y el gobierno local. 

Esto, debido a que la postería tiene dueño, ya sea Telmex o CFE, pero tiene una capacidad máxima de carga, por lo que migrar a ductos significa desmontar y canalizar a ductos antes no existentes y eso requiere la coinversión de los usuarios del ductos, que también tendrá un máximo de capacidad.

Las inversiones no deben de ser asimétricas, deben de ser en coparticipación de todos los usuarios de ductos, que son los concesionarios de telecomunicaciones y CFE, así como el gobierno de la ciudad

Ramiro Tovar, consultor en Regulación Económica y Política de Competencia

Este esquema, de hecho, podría sentar un precedente para otras zonas metropolitanas en el país.

Telecom en la iniciativa

Tras la iniciativa, la CANIETI, la Asociación Nacional de Telecomunicaciones (ANATEL), y la Asociación de InternetMX buscaron sumarse a la iniciativa a fin de contribuir para trabajar en el reordenamiento del cableado aéreo de la capital.

Sin embargo, consideran que es necesario encontrar el mayor equilibrio posible entre la conectividad, el acceso a las telecomunicaciones, a la información y la comunicación -esenciales en esta pandemia-, a la par de cuidar lo relacionado a la protección civil e imagen urbana.

Lo anterior, extensivo a ‘las inversiones y presupuestos de los operadores de telecomunicaciones, anteponiendo siempre los beneficios a los usuarios finales’, señalaron en un comunicado conjunto.

Por ello, los tres organismos proponen mesas de trabajo con la autoridad capitalina para enriquecer y mejorar los alcances de la iniciativa, a fin de que se considere la experiencia de la industria de telecomunicaciones.

Esto, debido a que advierten que, de aprobarse el proyecto en los términos establecidos, habría un impacto negativo en la forma en la que el sector ofrece sus servicios integrales de telefonía, TV por cable e internet fijo, principalmente.

Sin embargo, el Congreso de la CDMX ya recibió la iniciativa, aunque aún no se ha aprobado.