El optimismo mostrado por los mexicanos sobre el futuro de su familia y de México se recupera de manera rápida y alcanza niveles prepandemia, pero aún existen factores que la amenazan y que dificultarían su materialización.

La expansión de la variante delta del COVID-19 y un lento ritmo de la vacunación son los puntos de riesgos más latentes que generarían un nuevo cierre de la economía, comentaron especialistas.

Además, la volatilidad en el tipo de cambio derivados de las decisiones de la Reserva Federal (Fed) sobre un posible recorte en la compra de activos y posibles aumentos en la tasa de referencia, también podrían mermar en entorno económico del país.

 Otro punto a destacar es la confianza de los empresarios, que al final del día son quienes generarán una mayor inversión que es el lastre en los últimos años. Al final, es un sector importante para el crecimiento económico en el mediano plazo

 dijo Janneth Quiroz, subdirectora de análisis económico en Monex.

 

El Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) se colocó en 44.5 puntos para el mes de junio, lo que representó su mejor nivel en los últimos 21 meses y un avance de 1.5 puntos con el mes  anterior. Esto significa que, el índice regreso a los niveles previos a la contingencia sanitaria, según cifras del Inegi.

Del 1 de mayo al 16 de junio —las cifras más recientes disponiblesse detectaron la variante delta en 222 de las 3,925 muestras analizadas por el Consorcio Mexicano de Vigilancia Genómica.

La mutación de este virus es hasta 60% más contagiosa y se encontró en 11 estados de México. En tanto, hasta el 5 de julio se contabilizan más de 47 millones de vacunas aplicadas, de las cuales 20 millones corresponden al esquema completo.

De acuerdo con el Inegi, este indicador que mide la percepción de los consumidores con respecto a la economía de sus hogares, se basa en cinco componentes:

-Situación económica actual de los miembros del hogar comparada con la de un año anterior.

-Situación económica esperada de los miembros de la familia dentro de un año con respecto al actual.

-Situación económica del país hoy frente a la de hace un año.

-La situación económica de México esperada dentro de un año comparada con el actual.

-Por último, las posibilidades actuales de los integrantes del hogar, frente a las de hace un año, para comprar bienes duraderos como muebles, electrónicos o electrodomésticos.

 

Mayor confianza sin traducirse en más ventas

Si bien el ICC da un panorama acerca del consumo nacional y funciona como semáforo, no se traduce necesariamente en una proyección de ventas.

 Las cifras del índice nos hablan de una recuperación en el ánimo de los consumidores y qué tan dispuestos están en desembolsar en compras. Este aumento no quiere decir que habrá mayores ventas

 comentó Marisol Huerta, analista en Banco Ve por Más.

En el caso del componente de las posibilidades de las familias de adquirir muebles, televisor, lavadora y otros, tuvo el mayor avance frente al mes previo, dentro de los cinco conceptos englobados, al avanzar 1.7 puntos y ubicarse en 24.2 puntos.

“Las ventas minoristas se ven apoyadas por un ambiente de confianza y recuperación, hay que tomar en cuenta que se parte de una base de comparación baja”, dijo Quiroz.

En ese sentido el Inegi mide las ventas minoristas de manera desestacionalizadas, es decir, comparándolas con el mes inmediato anterior. Así, las empresas comerciales al por menor registraron una caída de 0.4% en abril, frente al mes anterior.

 En el último número vimos un crecimiento de casi 30% en comparación de abril de 2020, pero con marzo fue una caída de 0.4% y ahí vemos que si b bien, el consumo avanza, también presenta crecimiento no sostenido. Sin duda la tendencia es positiva de recuperación

añadió Quiroz.