
La Casa de Toño sería un problema administrativo para quien busque comprarla, advierte Patricia Armendáriz
Luego de una investigación de EL CEO, la empresaria señaló que la adquisición de La Casa de Toño también representaría comprar cualquier contingencia.
Tras la publicación de una investigación de EL CEO sobre una red corporativa que opera detrás de La Casa de Toño, la posible venta de la cadena de antojitos mexicanos podría enfrentar complicaciones para un eventual comprador, advirtió la diputada y empresaria Patricia Armendáriz.
A través de una publicación en LinkedIn, Armendáriz señaló que hace unos días el debate se centraba en que una eventual compra por hasta 400 millones de dólares parecía un “regalo”. Sin embargo, consideró que la información revelada posteriormente cambió el panorama de la operación.

Adquirir La Casa de Toño implicaría asumir posibles contingencias
Armendáriz recordó que, bajo una primera lectura, la operación parecía atractiva por el desempeño del negocio, sus márgenes, el modelo operativo de la cadena y su potencial de expansión. Sin embargo, consideró que la información revelada por EL CEO modifica el análisis para un posible comprador.
Acaba de salir a la luz una investigación de EL CEO que destapa una red corporativa oculta detrás de este imperio. Resulta que su aparente rentabilidad podría estar apalancada en un laberinto de razones sociales y una agresiva ingeniería laboral y fiscal”, señaló Armendáriz.
La empresaria explicó que, al adquirir una compañía, un inversionista no sólo compra la marca, la cartera de clientes o el flujo de caja, sino que también asume las contingencias y posibles problemas asociados al negocio.
Como inversionista, se los digo fuerte y claro: cuando compras una empresa, no solo estás pagando por la marca, las filas en la puerta y el flujo de caja. Compras todas y cada una de sus contingencias”, subrayó.
Venta de La Casa de Toño, ¿en riesgo?
Armendáriz planteó que, si estuviera en la posición de Grupo Gigante y evaluara la adquisición, su equipo realizaría un proceso exhaustivo de due diligence para identificar posibles riesgos y contingencias antes de concretar la operación.
Un múltiplo de 8 veces utilidades suena a ganga si la operación es limpia, pero si esos números dependen de esquemas complejos para diluir responsabilidades, lo barato sale carísimo”, afirmó.
Bajo este contexto, Patricia Armendáriz destacó que el gobierno corporativo no es un lujo para las empresas, sino un elemento fundamental al momento de determinar el valor de una compañía.
Consideró que, sin una estructura sólida y transparente, “no hay valuación millonaria que aguante”, lo que podría llevar a un eventual comprador a replantear las condiciones de la operación, incluido el precio.
¿Ustedes qué dicen? ¿Creen que esta revelación tumbe la venta de los 400 millones, o es una ‘ingeniería corporativa’ que ven como el pan de cada día en las empresas en México?”, cuestionó.
El entramado corporativo de La Casa de Toño
La investigación publicada por EL CEO revela que La Casa de Toño ha operado durante más de una década mediante una red de al menos 27 empresas. En algunos casos, los socios fundadores son presuntos prestanombres o terceros ajenos al fundador original, Marco Antonio Campos Paradán, “Toño”, y a su familia.
Durante años, la cadena de restaurantes, que actualmente cuenta con 66 sucursales, recurrió de manera recurrente a la Notaría 181 —ubicada al poniente de la Ciudad de México— para registrar a distintos socios fundadores y administradores únicos. Además, utilizó diferentes registros fiscales, cuentas bancarias y figuras patronales.
Este esquema se replicó hasta finales de 2025, cuando “Toño” compró las acciones que estaban a nombre de varios de estos personajes.
El entramado empresarial comenzó a construirse desde 2012 y, durante ese periodo, “Toño” y su familia habrían mantenido la operación del negocio tras bambalinas, con una participación formal limitada principalmente a algunos cargos administrativos o poderes legales.
La participación más directa de Antonio Campos Paradán se encuentra en los 18 registros de la marca La Casa de Toño, de los cuales es propietario. Desde 2019, otorgó licencias para el uso de la marca a las distintas sociedades que integraban la red empresarial.
Grupo Gigante, el potencial interesado en La Casa de Toño
Grupo Gigante, operador de marcas como Shake Shack en México, confirmó durante las últimas semanas que analiza la posible adquisición de La Casa de Toño, una de las cadenas de restaurantes más reconocidas del país.
A través de un comunicado enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), el conglomerado mexicano informó a sus inversionistas que, mediante su división de Restaurantes, participa en una evaluación inicial y preliminar para una eventual compra de la cadena especializada en pozole y antojitos mexicanos.
Grupo Gigante informa al público inversionista que actualmente está participando, a través de su división de Restaurantes, en la evaluación inicial y preliminar de una posible adquisición de La Casa de Toño”, señaló la empresa.
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