
Sinda y los Baillères enfrentan el reto de convencer al mercado tras la OPI
Fresnillo comprometió la compra por el equivalente a 5.0% del capital social de Sinda a través de una colocación privada.
La minera mexicana Sinda llegó a Wall Street con una Oferta Pública Inicial (OPI) y el respaldo de la familia Baillères. Pero ahora, el reto será demostrar la rentabilidad de su proyecto a largo plazo, de acuerdo con especialistas consultados por EL CEO.
La minera, con sede en Guanajuato, debutó en la New York Stock Exchange (NYSE) con una oferta con la que obtuvo 313 millones de dólares (mdd). Con ello, se convirtió en la emisora número 26 en llegar a esa bolsa en lo que va del año.
Sin embargo, en las primeras dos sesiones sus acciones acumulan una caída de 2.7% respecto a su precio de salida de 12 dólares cada uno, de acuerdo con datos de Investing.com.
Este comportamiento es frecuente en las OPIs, debido a la cautela inicial que suelen mostrar los inversionistas, así como a la volatilidad propia de este tipo de activos, dijo Laura Torres, directora de inversión de IMB Capital Quants.
Es natural que los precios fluctúen tras la salida a bolsa, ya que el mercado está ajustando sus expectativas indicó”, consultada por EL CEO.
Con los recursos obtenidos de la oferta, Sinda busca financiar su programa de exploración y la construcción de infraestructura para su proyecto principal, del cual se prevé que inicie producción en 2031.
Sin embargo, los inversionistas exigirán resultados incluso antes de que el proyecto alcance su madurez, apuntó la especialista. Esto implicará la presentación de pruebas contundentes de tonelaje, ley mineral, continuidad del recurso y viabilidad económica.
Sinda todavía debe demostrar la rentabilidad técnica y operativa de su proyecto a largo plazo para ganar mayor credibilidad ante el mercado, atraer capital y fortalecer su posición dentro del sector minero internacional”, apuntó.
En busca de los grandes capitales
Sinda utilizará los recursos de la oferta, que podrían incrementarse a 245 mdd una vez que finalice la opción de sobreasignación, para la explotación de las cinco concesiones de oro y plata que posee en Guanajuato.
En dichas concesiones, que suman 6,232 hectáreas, la empresa estima un potencial de 369 millones de onzas equivalentes de plata en recursos minerales inferidos, así como 16 millones de onzas equivalentes de recursos minerales indicados.
Nuestra misión en Sinda es clara: construir de manera responsable una mina de plata y oro moderna y duradera, con escala, ley y potencial de exploración”, dijo Daniel Muñiz Quintanilla, presidente ejecutivo, en el anuncio de cotización en NYSE.
Así, la apuesta de la minera mexicana por el NYSE parece responder a sus necesidades de acceso a capital global, que suele adaptarse mejor a este tipo de proyectos en desarrollo, apuntó Guillermo Guzmán, CEO de Trading Advisor.
Para este perfil el NYSE ofrece mayor profundidad, liquidez y una base de inversionistas más acostumbrada a financiar minería en exploración”, dijo.
En contraste, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) resulta atractiva para compañías mineras ya consolidadas, agregó. Ejemplo de ello es que Grupo México, el conglomerado propiedad de Germán Larrea, es la emisora más valiosa del mercado local.
Otras mineras de gran calado son Industrias Peñoles y Minera Fresnillo, ambas propiedad de la familia Baillères. En el último año, las tres han mostrado crecimientos importantes por el rally de los metales preciosos –oro y plata– y por el avance en cobre.
Sinda confirma que México sigue siendo atractivo para la minería global. El reto para la BMV es atraer más emisoras nuevas con alto potencial, no solo compañías maduras”, agregó Guzmán.
El respaldo de la familia Baillères
Si bien el negocio de Sinda aún está en construcción, llegó al mercado con el respaldo de Fresnillo, la minera especializada en plata de la familia Baillères.
A la par de la OPI, Sinda realizó una colocación privada en la que Fresnillo comprometió la compra por el equivalente a 5.0% del capital social de la minera mexicana.
Para la minera perteneciente a Grupo Bal, la adquisición responde a su estrategia de incrementar su exposición a distritos geológicos de plata con atractivo y que resulten complementarios a su portafolio.
En el caso de Sinda, su concesión minera es colindante con un proyecto de exploración avanzada que Fresnillo posee en la zona.
Los analistas consultados por EL CEO coincidieron en que la participación de Fresnillo es un factor favorable para Sinda, no solo por su experiencia en el sector minero.
Aporta confianza frente a un proyecto que todavía debe avanzar hacia su etapa productiva”, explicó Torres.
La percepción es positiva incluso pese a que de manera inicial el mercado reaccionó a la baja tras la decisión de Fresnillo.
Las acciones de la minera mexicana sumaron dos jornadas de caídas consecutivas –de 7.95%– en el London Stock Exchange. En la BMV, los títulos descendieron 12.06% en la sesión posterior al anuncio.
Además de Fresnillo, otros inversionistas que respaldan a Sinda son Franco-Nevada, una firma especializada en inversiones en proyectos mineros, que ofreció adquirir hasta 10 mdd en acciones durante la oferta.
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