
P-Caps de Pemex alivian la presión financiera, pero no resuelven el problema fiscal: Fitch
La calificadora destacó que varios países de la región han recurrido a esquemas de financiamiento alternativos para enfrentar restricciones presupuestarias.
La colocación de Notas Estructuradas Precapitalizadas (P-Caps) de Petróleos Mexicanos (Pemex), una operación impulsada por la Secretaría de Hacienda para aliviar las presiones financieras de la petrolera, debe ir acompañada de medidas que atiendan los problemas fiscales de fondo, advirtió Fitch Ratings.
La agencia calificadora señaló que este tipo de mecanismos de financiamiento implican costos y no representan una mejora para la solvencia crediticia soberana.
Estas operaciones de financiación no ofrecen una solución gratuita, ya que implican un coste fiscal para cubrir riesgos o bien un riesgo para obtener una posible ganancia financiera”, dijo Fitch en un reporte sobre mecanismos de financiamiento no convencionales utilizados por gobiernos de América Latina.
El 28 de julio de 2025, Pemex colocó P-Caps en los mercados internacionales por 12,000 millones de dólares, con vencimiento en 2030 y un plazo de cinco años.
De acuerdo con la Secretaría de Hacienda, encabezada por Édgar Amador, la transacción representó una de las mayores emisiones de bonos estructurados realizadas en un solo tramo.
Sin embargo, Fitch advirtió que este tipo de operaciones pueden generar pasivos contingentes para el Estado o aumentar las rigideces fiscales, factores que son relevantes para la evaluación de la calificación soberana.
México y Pemex no son casos aislados
La calificadora destacó que varios países de la región han recurrido a esquemas de financiamiento alternativos para enfrentar restricciones presupuestarias o reducir presiones sobre sus cuentas públicas.
En Colombia, por ejemplo, el gobierno implementó una estrategia que incluyó la recompra de bonos por debajo de su valor nominal para disminuir algunos indicadores de deuda.
Panamá, por su parte, optó por reducir temporalmente sus emisiones de bonos globales tras años de intensa actividad en los mercados internacionales y recurrió a préstamos bancarios de corto plazo.
En Paraguay se puso en marcha un esquema de factoraje para liquidar adeudos pendientes, mientras que Costa Rica recurrió a la emisión de pagarés de depósito globales denominados en euros.
Fitch señaló que la recompra de bonos colombianos por debajo de su valor nominal contribuyó a reducir la deuda neta en el corto plazo, aunque elevó los costos financieros futuros. Asimismo, indicó que la mayor dependencia de Colombia y Panamá del financiamiento bancario alivió la presión sobre los mercados de deuda, pero incrementó las necesidades de refinanciamiento de corto plazo.
Respecto a la emisión de deuda en monedas distintas al dólar, la agencia apuntó que los beneficios en costos financieros dependerán en gran medida de la evolución de los tipos de cambio.
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