Muy poco se habla de la participación de las mujeres en la economía, de su análisis del mundo del dinero y de la forma que visualizan la información para crear modelos que cambian la forma en la que se concibe el ciclo económico, incluso la lectura de indicadores o activos.

El papel de las mujeres quedaba rezagado fuera de todo protagonismo. Han pasado poco más de 50 año desde que una mujer compró su lugar en un piso de remates y hoy en México una mujer lidera uno de los dos centros accionarios del país: la Bolsa Institucional de Valores (BIVA), bajo la dirección de María Ariza.

En las casas de bolsa también se cuentan historias y particularmente en las áreas de análisis destacan las mujeres líderes de equipos como Jessica Roldán, en Finamex; Gabriela Siller, en Banco Base; Janneth Quiroz, en Monex;  Alejandra Marcos, en Intercam; Miriam Acuña en GBM, y Pamela Díaz en BNP Paribas, donde fungen la posición de economistas en Jefe.

El listado no termina: Banorte también cuenta con el liderazgo de Marissa Garza, subdirectora de análisis; Mariana Torán y Saide Aránzazu, ambas economista en BBVA; Ariel Mendez, analista bursátil en CiBanco; Alejandra Van Dam en Intercam; Paulina Anciola, subdirectora de Estudios Económicos en Citibanamex, y Carmen Montserrat Alvave, economista principal en Finamex.

Wall Street inicia operación al alza a la espera de conocer el próximo informe de empleo en EU
WS fotoarte: CL

El techo de cristal es una realidad y aunque existe un mayor número de oportunidades para que las mujeres puedan acceder a puestos directivos, aún existen diversos elementos que deben ser atendidos.

Por ejemplo, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), dirigido por Valeria Moy, refieren que conforme aumenta el nivel jerárquico, hay un menor número de mujeres, incluso sólo el 4% llega a escalar a una dirección general.

Lo anterior contrasta en un país donde existen 53.3 millones de mujeres de entre 15 años y más. De ese total, el 46.3% cuentan con un trabajo remunerado, el resto forma parte de las tareas y cuidados del hogar, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (Inegi).

Un sector “rudo”

El sector financiero y bursátil es definido como un lugar “rudo” y “difícil”. No sólo basta con llegar, se debe demostrar experiencia, conocimiento y las capacidades necesarias en tareas como predecir el futuro económico y su posible reacción en el mercado.

EL CEO entrevistó a dos de las  más destacadas economistas del ecosistema financiero mexicanos para conocer la historia detrás del largo y arduo camino para llegar a donde actualmente se desempeñan.

Para Janeth Quiroz, con más de 15 años de experiencia y economista en jefe en Grupo Financiero Monex, luego de estudiar economía  logró abrirse camino hacia el área de análisis de Ixe, donde estudiaba el comportamiento de la economía mexicana y sus componentes.

Para la estratega, el sector está enfocado en los hombres, pero reconoce que, con el paso del tiempo, las cosas han cambiado y se ha logrado una mayor participación de mujeres. 

Ha sido un poco de abrir brecha en cuanto a las oportunidades que hay. Por ejemplo, en algún comité en los que llegué a participar, me tocó ser la única mujer

indicó Quiroz.

Quiroz es licenciada en Economía por el CIDE; además cuenta con una maestría en Finanzas por el Tecnológico de Monterrey y cuenta con una especialidad en Econometría por el ITAM.

La estratega explicó que su llegada a la casa de bolsa se generó ya con el título de subdirectora de análisis macro. “De ahí se le dio un toque, la necesidad de más profundidad en el análisis del tipo de cambio”.

Detalló que fue la encargada de diseñar el proyecto de análisis de la paridad peso/dólar y, logrando este 2024 ser nombrada como economista en jefe en el grupo financiero.

No es por género sino por experiencia

Pese a que las mujeres pueden llegar a poseer los títulos, existe un elemento que frena el acceso a este tipo de puestos: la falta de confianza en ellas mismas, coincidieron Quiroz y Jessica Roldán. Sumado a que deben mostrar que tienen la capacidad y experiencia.

Sin embargo, Quiroz mencionó que, desde su perspectiva, no depende de una cuestión de género sino de la experiencia.

Al haber estado en este tipo de áreas toda mi vida, me enfrenté a dar mi opinión y a lo mejor algún tipo de recomendación frente a personas que ya tenían experiencia. Al ser una persona joven es más difícil que tu voz tenga ese eco en los distintos foros en los que me he encontrado

mencionó la analista de Monex.

La maternidad y la profesión

Por su parte, Jessica Roldán contó a EL CEO diversas anécdotas ocurridas a lo largo de su trayectoria donde se le exigió el conocimiento y la capacidad; sin embargo, detalló una en particular: el proceso de contratación de una mujer.

Las preguntas que se te hacían para justificar esa contratación eran completamente incorrectas. Desde hablar —si la persona como candidata— cuáles eran sus expectativas de vida y qué esperaba, qué pasaría cuando fuera madre. Parte de ese sesgo que se tiene está ligado a la maternidad

comentó.

Además de ser una egresada de la licenciatura de Economía en el ITAM y contar con un doctorado en Economía con especialización en Macroeconomía y Economía Internacional, Roldán también es mamá.

La carrera profesional de las mujeres se ha visto interrumpida y muchas otras veces cancelada con el inicio de la maternidad. De acuerdo con el IMCO, 9 de cada 10 mujeres abandonan el mercado laboral y una de esas razones es por su trabajo en los cuidados.

Menos salario por ser mamás

Pero las cifras no son alentadoras para las que deciden seguir laborando. Las mujeres con hijos también suelen tener salarios 16% más bajo que las que decidieron no ser madres, sumado a que el trabajo en el hogar no es remunerado y a que destinan tres veces más horas al día en este tipo de actividades, de acuerdo con datos del Inegi.

No solo hay diferencias salariales entre las mujeres que deciden o no tener hijos. El Inegi también muestra que el 64% de las mujeres directivas no tienen hijos.

Para las mujeres que deciden “maternar” y continuar con su visa profesional es esencial una red de apoyo: familia, pareja o amigos que ayuden con el cuidado, así como en las tareas de casa.

Para la economista en jefe de Finamex ambas tareas son posibles, pero reconoce que requiere de ayuda.

Ha sido un reto“, reconoció Roldán. “Más allá de ideas románticas, hay que entender con quién te estás relacionando y con quién estás pensando tener una familia (…) requiere una ciudad de ayuda, apoyo, infraestructura”.

Pero aunque no se decida ser madre, las mujeres parecen tener un listado de cosas a cumplir. Más allá de ser profesionistas, también son personas que gustan de actividades de ocio, recreativas, etcétera.

Dentro de los equipos de Quiroz y Roldán, cerca del 40% son mujeres. Para la economista en jefe de Monex, la razón de la falta de más participación femenina es resultado de la falta de confianza entre ellas.

Contó que se encuentran en la búsqueda de un analista más y dentro de los currículums que han recibido muy pocos son de mujeres. “Deben creérsela y tener confianza”, dijo.

A estas alturas existe el síndrome del impostor. Es importante que todos nos eduquemos en este tipo de sesgos inconscientes para saber que existen, que no son parte de tu imaginación

mencionó Roldán.

Sí hay iniciativa, pero falta visibilización

Ambas economistas destacaron que, si bien se ha logrado un avance por parte de las empresas, particularmente en el sector donde se desempeñan hay temas pendientes como visibilizar  e incluso penalizar, explicó Roldán.

“Que se hablen más de estos temas, cuáles son las empresas que tienen un buen ambiente laboral, en la que existen normas establecidas o ciertas políticas que hacen que exista una balanza en el trabajo”, mencionó.

Roldán también es parte del grupo de Mujeres en Finanzas, una comunidad que busca promover el desarrollo y empoderamiento profesional de las mujeres en la industria financiera.

Al respecto, la economista de Finamex mencionó que recientemente se abrió la convocatoria del premio de Equidad de Género enfocado a las empresas.

La economista en Jefe de Monex coincidió en el avance, pero aún hay más por hacer.

Sí hay intención de generar un ambiente más inclusivo. Muchos hombres han hecho conciencia de esta disparidad (…) no hemos llegado al punto optimo, pero cada vez hay más esfuerzo

dijo Quiroz.

Te puede interesar: