Australia entró en su primera recesión desde 1991 después de que su economía se contrajera 7% durante el segundo trimestre del año, a causa de la pandemia del COVID-19, según las cifras oficiales publicadas este miércoles.

Se trata de la contracción más rápida jamás registrada en un trimestre en el país, que había atravesado 30 años de crecimiento continuo y que ni siquiera se vio interrumpido por la crisis financiera de 2008, según la Oficina australiana de estadísticas (ABS).

Michael Smedes, de la ABS, explicó que la pandemia y las medidas adoptadas para combatir el coronavirus habían provocado esa contracción sin precedentes que hunde enormemente los récords anteriores.

Un país entra en recesión cuando acumula dos trimestres negativos consecutivos. La economía australiana había caído 0.3% en el primer trimestre.

La cifra del segundo trimestre concuerda totalmente con las previsiones del gobierno.

El trimestre que terminó en junio estuvo marcado por una contracción importante del gasto de los hogares en los servicios, pues los hogares modificaron sus hábitos de comportamiento al ordenarse restricciones para contener la propagación del coronavirus

dijo Michael Smedes, de la ABS.

Presión sobre Australia

El número de horas trabajadas bajó casi 10% mientras que el monto de las prestaciones sociales subió más de 40%.

El comercio también se vio lastrado en el segundo trimestre, cuando bajaron las importaciones de bienes 2.4% y las exportaciones de servicios 18.4%.

El gobierno desbloqueó decenas de miles de millones de dólares para atenuar el impacto económico de la epidemia, pero la economía se vio igualmente afectada por el confinamiento relativo de hace unos meses.

Un confinamiento mucho más estricto está ahora en vigor para los cinco millones de habitantes de Melbourne, donde se concentra una segunda ola epidémica que seguramente perjudicará al rendimiento económico del trimestre en curso.

Desde el comienzo de la epidemia, en Australia se han confirmado 26,000 casos y 663 muertes a causa de COVID-19.