
T-MEC seguirá vigente, pero continuará bajo presión por temas políticos: JPMorgan
JPMorgan anticipó que los temas de seguridad serán fundamentales para el desarrollo de la revisión del T-MEC.
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) podría mantenerse como un acuerdo trilateral pese a las constantes presiones del gobierno estadounidense, de acuerdo con un análisis de JPMorgan.
El banco estadounidense señaló que los tres países tienen incentivos suficientes para preservar el acuerdo comercial, debido al alto grado de integración que existe entre sus economías.
Según la institución financiera, esa interdependencia económica presionará a los gobiernos para alcanzar consensos, ya que una eventual ruptura del tratado tendría efectos negativos para México, Estados Unidos y Canadá.
Un ejemplo de esta integración se encuentra en la industria automotriz. La cadena productiva involucra aluminio proveniente de Canadá, procesos manufactureros en Estados Unidos y plantas ensambladoras en México. La salida de cualquiera de los tres países elevaría los costos de producción en toda Norteamérica.
Ante este escenario, JPMorgan considera poco probable que el T-MEC sea sustituido por acuerdos bilaterales, ya que ello requeriría nuevas negociaciones, cambios legislativos y varios años de implementación en los tres países.
No obstante, el banco advirtió que, incluso si se alcanza un acuerdo durante la revisión, la incertidumbre no desaparecerá por completo. La relación comercial seguirá utilizándose como “palanca en asuntos no comerciales”, particularmente en temas de seguridad.

Normas de origen, el principal cambio que enfrentará el tratado
Aunque JPMorgan mantiene una perspectiva positiva sobre el futuro del tratado, también anticipa un endurecimiento de las normas de origen tras el proceso de revisión, que continuará el próximo 1 de julio.
El eje central de la revisión es el debate sobre si el T-MEC previene adecuadamente el transbordo o lo que algunos legisladores describen como una ‘puerta trasera’ para las importaciones vinculadas a China que ingresan al mercado estadounidense”, señaló la institución.
Uno de los sectores más relevantes en la negociación será el automotriz, debido a las preocupaciones de Estados Unidos sobre la posible incorporación de componentes o productos de origen chino en las cadenas de suministro regionales.
En este contexto, JPMorgan prevé reglas de origen más estrictas para los tres países, especialmente en industrias consideradas estratégicas. La institución también anticipa un mayor escrutinio sobre las cadenas de suministro tecnológicas.
Es probable que las cadenas de suministro tecnológicas enfrenten presiones similares, debido a que México superó recientemente a China como principal exportador de Productos de Tecnología Avanzada (PTA) hacia Estados Unidos”, destacó el análisis.
Otros temas que podrían influir en la revisión del acuerdo incluyen las inquietudes generadas por la reforma judicial aprobada en México en 2024 y las disputas energéticas entre el gobierno mexicano y empresas estadounidenses.
Los temas de seguridad influirán en el futuro del T-MEC
Aunque el banco considera probable la continuidad del acuerdo, también identifica a la seguridad como uno de los factores que podrían definir el rumbo de las negociaciones.
Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, en enero de 2025, se han intensificado los señalamientos contra el gobierno mexicano por presuntos vínculos con organizaciones del narcotráfico.
De igual forma, Canadá ha enfrentado acusaciones relacionadas con el tráfico de drogas, incluido el fentanilo, hacia territorio estadounidense, un problema que Washington considera una prioridad de seguridad nacional.
Además del impacto social generado por la actividad criminal, JPMorgan destacó que los problemas de seguridad también afectan las decisiones de inversión, ya que las empresas no solo evalúan la integración económica de Norteamérica, sino también las condiciones para operar de manera segura.
El debate general podría centrarse cada vez más en las condiciones necesarias para impulsar la inversión, la relocalización de la producción y la integración económica de largo plazo en toda Norteamérica”, concluyó la institución.
También lee:





